Alimentarse bien para dormir mejor

Fruits from Chile FA18
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EFEAGRO.

La influencia entre dormir bien y alimentarse correctamente tiene una estrecha relación, un estudio recomienda evitar algunos alimentos antes de acostarse e incorporar otros a la dieta que ayudan a descansar mejor

Tropicales

Algunas frutas, como el aguacate, contribuyen a conciliar el sueño.

Este estudio ha sido realizado por la catedrática de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) y experta nutricionista Victorina Aguilar que concluye que lo que comemos, cuándo y cómo influye en la duración y en la calidad del sueño y, lo ideal, es tener un equilibrio alimentario que favorezca la vigilia durante el día y el sueño durante la noche.

Los estudios realizados al respecto, según la UAH, aconsejan una serie de alimentos que facilitan el sueño: cereales y derivados; algunas legumbres, como soja y sus derivados (tofu); verduras y hortalizas; pescados, como bacalao; frutos secos; algunas frutas (plátano, piña y aguacate), o lácteos y bebidas, como infusiones.

Estos alimentos producen un efecto directo en nuestro sistema a través de diversas hormonas y neurotransmisores como la serotonina, la noradrenalina, dopamina o acetilcolina.

De todas ellas, la serotonina es la hormona relacionada con un mayor número de aspectos del sueño.

“Hay numerosos alimentos cuya ingesta no es recomendable antes de acostarse”, apunta la experta.

Así, enumera excitantes como cola, té, café y cacao; vino de Jerez; pescados como atún, sardinas o caballa, que contienen aminas biógenas; hortalizas como tomate, que genera la liberación de histamina tras su consumo; o alimentos ricos en los aminoácidos tirosina y fenilalanina, como jamón, huevos o carne roja”, señala la experta de la UAH.

Otros alimentos pueden incidir en el sueño de manera indirecta, como por ejemplo los alimentos diuréticos que, como perejil, endivias, berenjena o cebolla, pueden provocar mayor frecuencia miccional; aquellos que causan flatulencia, como las legumbres; o reflujo, como la menta, el chocolate o las comidas grasas.

Aguilar recomienda “una dieta equilibrada en su sentido más amplio, desde la composición de alimentos hasta su reparto a lo largo del día, que nos permita obtener energía y nutrientes en cantidad suficiente para realizar las actividades de cada momento del día y mantenernos en estado de vigilia”.