El Banco Germoplasma de Córdoba suma nuevas variedades de olivo no catalogadas

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EFEAGRO.

El Banco de Germoplasma del Olivo de Córdoba suma a su colección nuevas variedades milenarias no catalogadas

olivo

Se trata de una colección de plantones de olivo correspondientes a variedades milenarias no catalogadas./ Archivo

El Banco de Germoplasma del Olivo de Córdoba, uno de los más completos del mundo, ha sumado a su colección nuevas variedades no catalogadas que han sido donadas por el Banco Santander a la Universidad de Córdoba (UCO).

La UCO ha explicado en una nota que se trata de una colección de plantones de olivo correspondientes a variedades milenarias no catalogadas y que se han obtenido de los olivos centenarios que el Banco Santander tiene en la ciudad financiera de Boadilla del Monte (Madrid).

En ese lugar, la UCO viene trabajando desde 2013 identificando las variedades a las que pertenecen los árboles que empezó coleccionando Emilio Botín, que fue presidente del Santander.

Hasta ahora, el convenio entre Banco Santander y el grupo Ucolivo de la institución cordobesa ha permitido la caracterización de más de 200 olivos centenarios y milenarios.

Gracias a la cesión rubricada este jueves, los “descendientes” de dichos árboles serán plantados en el terreno del Campus Universitario de Rabanales, donde se conserva más de la mitad de las 1.200 variedades de olivo que existen en el mundo.

El trabajo de identificación varietal realizado en Boadilla del Monte ha estado liderado por los profesores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes (Etsiam) Concepción Muñoz y Diego Barranco, ambos integrantes del departamento de Agronomía de la UCO.

El personal investigador implicado en este proyecto ha aplicado tanto marcadores morfológicos como moleculares para el análisis de un total de 200 olivos de la colección.

La mayor parte de estos ejemplares se ha identificado con variedades conocidas, las más frecuentes “Farga” y “Lechín de Granada”.

Los estudios han revelado la identidad de nueve variedades que probablemente se encuentren entre las más antiguas de olivo, la alta frecuencia del injerto sobre olivos silvestres en la antigüedad, y la existencia de variedades milenarias no catalogadas hasta la fecha.

Estas variedades milenarias no catalogadas son las que se han donado a la Universidad por parte de Banco Santander para su conservación y caracterización agronómica.

La contrastada resistencia de estos árboles a lo largo del tiempo los hace magníficos candidatos para el estudio de caracteres adaptativos que podrían ser claves para la mejora y sostenibilidad del cultivo.

Banco Santander también ha donado a la UCO un ejemplar de olivo procedente del árbol de “Farga”, de más de 1.200 años de antigüedad, del que se secuenció el primer genoma de olivo, para su incorporación al Banco de Germoplasma de Olivo ubicado en la finca Rabanales.