Castigo al precio del aceite de oliva

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GINÉS MENA. EFEAGRO

Importaciones y lluvias infligen nuevo castigo al precio del aceite de oliva

ventas de aceite de oliva

Los precios del aceite de oliva español sufren un nuevo castigo.

Las fuertes importaciones al inicio de campaña y las lluvias —que mejoran la situación del olivar, muy castigado por años de sequía— están condicionando el mercado, que sufre nuevas caídas de precios del aceite, con la consiguiente preocupación para oleicultores, cooperativas y almazaras.

Durante los cuatro primeros meses de campaña, de octubre a enero, la producción se situaba en 1.042.000 toneladas, cerca de los 1,11 millones aforados, una vez molturadas 5.138.363 toneladas de aceituna, con rendimiento graso medio del 20,38 %, según los datos que ha difundido el Mapama, una cifra ajustada para España.

Pero, sólo durante los dos primeros meses de campaña de comercialización 2017-2018 (octubre y noviembre), las importaciones en la Unión Europea se dispararon en un 40%, procedentes principalmente de Túnez, Argentina y Marruecos, según recoge el último informe de mercado del Consejo Oleícola Internacional.

“El precio del aceite cae otra semana más, hasta situarse en los tres euros de media por kilo”, refiere la organización agraria Asaja-Jaén en su último informe de mercado, del 2 al 8 de marzo.

“Las importantes lluvias registradas estos días y el nerviosismo que causa en el mercado es la principal causa de la bajada”, alega Asaja, que añade que las salidas fueron superiores a las de la semana anterior aunque “se observa cierta resistencia a la venta”.

El secretario general de Infaoliva, Enrique Delgado, ha apuntado a Efeagro que los envasadores se han aprovisionado bien de materia prima en el pasado y esperan a dar nuevas órdenes de compra porque piensan que las lluvias permitirán “un cosechón” el año próximo.

“Esto no es cierto porque debería llover mucho más aún” y además, estas precipitaciones llegan “un poco tarde ya”, comenta Delgado, que reconoce que muchos agricultores tampoco tienen previsión de vender y aguantan hasta ver cómo evoluciona el mercado.

Sobre la evolución para los próximos meses, el secretario general recuerda que algunas previsiones hablan de que en abril y mayo podrían cambiar las condiciones meteorológicas con un nuevo período de altas temperaturas, que no vendría bien al olivar ni a las expectativas de producción para la recolección 2018-2019.

De acuerdo con el Observatorio de Infaoliva, los agentes comerciales salían ayer a comprar vírgenes extra a partir de 3,02 euros por kilo, vírgenes desde 2,83 y lampantes a partir de 2,74.

El POOLred recoge del 3 al 9 de marzo un total de 52 operaciones de compraventa entre almazaras y entidades comercializadoras por 3.278 toneladas y un precio medio de 3,14 euros por kilo.

Por categorías, el virgen extra se paga a 3,24 euros por kilo; el virgen a tres euros y el lampante a 2,89 euros/kg estos días.

Ante este escenario, COAG-Jaén apela a la “prudencia” e insta a los olivareros a que “no se dejen llevar por las tradicionales estrategias de las envasadoras” ni que éstas se aprovechen de los agricultores, en un escenario de bajadas de precio como el actual, más aún cuando “no existen condicionantes reales para ello”.

El presidente de Aceite de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Rafael Sánchez de Puerta, quien ha participado esta semana en una conferencia de alto nivel en Bruselas sobre el sector, volvió a defender en su intervención la necesidad de impulsar un mecanismo de adecuación de oferta y demanda para contrarrestar la elevada volatilidad derivada de la variabilidad de la oferta cada campaña.

Por otro lado, Sánchez de Puerta abogó por que las autoridades competentes, en colaboración con el sector, continúen desarrollando actuaciones en defensa de la calidad y de mejora de los métodos de evaluación organoléptica de los aceites vírgenes extra.

En este sentido, opina que debería darse validez legal ya a las catas realizadas por un panel oficial en origen para evitar la inseguridad jurídica que provoca a las empresas que en algún punto de venta del mundo realicen análisis diferentes que cuestionen la calidad del virgen extra, y pongan en peligro la imagen, la marca o la viabilidad de una compañía, de forma injusta.

De Puerta ha remarcado que defiende el “panel test” o “de cata” para la categorización de los aceites de mayor calidad pero, al mismo tiempo, pide trabajar para mejorar la fiabilidad y las garantías del sistema para dar tranquilidad a los operadores y evitar falsas acusaciones de fraudes que dañen las exportaciones.