Las cooperativas españolas trabajan en 5 nuevos proyectos para crear Entidades Asociativas Prioritarias

EFEAGRO

Estos proyectos se suman a otros 6 que han sido autorizados hasta la fecha por el Ministerio de Agricultura

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Ángel Villafranca, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España. / Efeagro

El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Ángel Villafranca, avanza que el sector está trabajando actualmente en la creación de cinco nuevos proyectos de Entidades Asociativas Prioritarias (EAPs). Es decir, integraciones de estas empresas que operan en más de una región.

La EAP es una figura que pretende fomentar la integración de la oferta y la unión de empresas agrarias de ámbito supraautonómico, que les facilita el acceso a fondos nacionales y europeos.

En una entrevista con Efeagro, Villafranca valora que, desde que se promulgara la Ley de fomento de la integración cooperativa y de otras entidades asociativas de carácter agroalimentario, “los movimientos no han parado” para explorar alianzas. Y remarca que, para que estos proyectos tengan éxito “deben responder a una realidad económica”; es decir, a un objetivo de rentabilidad. Ya que de lo contrario “no tendrían sentido”.

“Quien debe tomar las decisiones son las cooperativas que se juegan su dinero. Por lo que hay que darles la tranquilidad suficiente para que puedan trabajar en la integración”, asegura el presidente de Cooperativas Agro.

Estos 5 proyectos de nuevas EAPs que las cooperativas están explorando —y que podrían gestarse a lo largo de este mismo año—, se suman a los otros 6 que han sido autorizados hasta la fecha por el Mapama: Oviaragón, Ibercom, Ovispain, Indulleida, Dcoop y AN. Estas últimas, engloban hasta el momento a 118.000 socios; y representan unas ventas conjuntas de 1.800 millones de euros.

Por otra parte, y en relación con asuntos de actualidad para el sector agrario español (como la situación hidrológica o la Xylella fastidiosa) recuerda que España tiene un problema estructural por los ciclos de sequía que soporta.

En ese sentido, aboga por “poner sobre la mesa” soluciones para lograr un adecuado reparto del agua. Además de guardar reservas en años de abundancia para poder resistir momentos de escasez hídrica como los actuales. Tras dos años prácticamente sin llover, no sólo los secanos están en una complicada situación; también “nuestros regadíos empiezan a tener dificultades”, afirma.

Admite que el abastecimiento de las poblaciones y ciudades “está por encima de todo”, pero insiste en que la agricultura necesita agua para desarrollar su actividad y asegurar las rentas. Ha sido un año complicado en lo meteorológico. Con heladas tardías de primavera que impactaron sobre frutales y viñedos. Y una sequía “importante” que impacta sobre los cultivos y sobre la ganadería, por la falta de pastos, señala Villafranca.

En su opinión, deben mejorarse los recursos públicos destinados a apoyar la contratación de los seguros, con el objetivo de convertirlos en un arma efectiva para garantizar las rentas cuando se producen adversidades. Por ello, defiende poner en marcha “un seguro de rentas” o a la explotación en su conjunto. Y “que fuese de una cantidad muy fácil de contratar”, para que cuando llegan momentos como el actual “no tengamos que estar recurriendo de nuevo a la Administración; y sentarnos en una mesa para discutir las medidas”. Un mecanismo que pudiera desencadenarse de forma automática y evite tener que buscar medidas extraordinarias cada año, propone.

En cuanto a la Xylella, considera “muy preocupante” que la bacteria, tras extenderse por Baleares, haya aparecido ahora en una finca de Alicante. Y ofrece toda la colaboración de las cooperativas para ayudar a las Administraciones. Según remarca, es una plaga difícil de erradicar. Aunque “se han empezado a hacer las cosas bien” en la Comunidad Valenciana; en alusión a la ejecución de protocolos de aislamiento y erradicación.

“Toda la prevención que se haga es poca”. Ya que la Xylella fastidiosa es susceptible de atacar a 300 cultivos, incluidos “todos los principales”; como: frutos secos, olivar, frutales o viñedos. En este punto, defiende que “la política de comunicación es buena para todo el mundo”. Ya que ayudará a concienciar a los agricultores y a la opinión pública sobre los riesgos. Villafranca apunta que las noticias que llegan de Italia sobre la extensión de la Xylella no son positivas; “se ha llevado por delante” a su olivar.