En defensa del arranque de frutales de fruta de hueso en Extremadura

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EFEAGRO.

La Unión Extremadura ha defendido el arranque de dos variedades de melocotón y nectarina y el cumplimiento de la ley de mejora de la cadena alimentaria para hacer frente a la crisis de precios del sector

cosecha fruta de hueso

La nectarina es una de las frutas que proponen para el arranque en Extremadura.

En una nota, la organización explica que el sector de la fruta dulce, en particular la de hueso, está atravesando una “crisis importante de precios” debido principalmente a la pérdida del mercado ruso y a los márgenes “exorbitados” de los intermediarios y hacen esta propuesta “en lugar del “impuesto revolucionario” que se propone cobrar a los productores”.
Según apunta, Extremadura cuenta con unas 24.110 hectáreas de frutales de hueso (melocotón, nectarina, albaricoque, ciruelo y cerezo) de las que recolecta de media unas 480.000 toneladas de fruta, principalmente para la exportación.
Considera que la solución a esta crisis pasa por el arranque de dos variedades de melocotón y nectarina que se solapan en el tiempo “y que son las verdaderas responsables del hundimiento del mercado”.
Además, añade La Unión, requiere el cumplimiento de las leyes de libre competencia y de la ley de mejora de la cadena alimentaria para que los intermediarios y especuladores no provoquen “un incremento del precio del 800 % entre lo que recibe el agricultor y lo que le cuesta a los consumidores”.
Por ello, solicita a las distintas administraciones la puesta en marcha estas medidas para garantizar el futuro del sector.
A su juicio, esta es la solución frente a la propuesta por las organizaciones Asaja, UPA y Coag, a las que acusa de estar “presionando” al Ministerio de Agricultura para “legalizar” la Interprofesional de fruta de hueso “y poner un impuesto a los fruticulturas para gastárselo en lo que mejor les parezca”.
“Proponen aprobar una extensión de norma por la que todos los fruticultores les paguen a ellos más de 8,5 millones de euros en España -en Extremadura nos correspondería unos 1,5 millones-, con la excusa de promocionar el producto”, señala en este sentido.
Explica que ya se está aplicando esta norma en otros sectores como el del aceite de oliva, la aceituna de mesa y el vino, que actualmente están gastando 17.142.078 euros anuales y el resultado es “el hundimiento de los precios de estos tres productos”.
Ello demuestra, asevera La Unión, que aplicar un “impuesto revolucionario” a los agricultores solo sirve “para arruinarlos un poco más”.
En este sentido, subraya que no va a permitir que se les “robe” a los agricultores parte del escaso precio que reciben por sus productos “sin saber el destino de los fondos sustraídos”.
Además, realizará una campaña informativa para que cada fruticultor sepa el importe “que les quieren sustraer los dirigentes de estas tres organizaciones”.