Estabilidad en precios y ventas de aceite de oliva

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Ginés Mena. Efeagro.

La estabilidad de cotizaciones y ventas de aceite de oliva marca la primera semana de 2018 mientras avanza la recolección

aceite de oliva

La recolección de aceituna supera el ecuador de la campaña.

La estabilidad de cotizaciones y ventas marca la primera semana del nuevo año 2018 mientras avanza la recolección, que supera ampliamente su ecuador, con gran calidad en los zumos obtenidos y buenos rendimientos, que dan algunas alegrías a los oleicultores en una dura campaña lastrada por la sequía.

Los agentes comerciales salen estos días a comprar aceite de oliva virgen extra picual desde 3,47 euros/kg; vírgenes desde 3,42 y lampantes a partir de 3,38 euros por kilo, de acuerdo con los últimos datos del Observatorio de precios de Infaoliva.

El Sistema de Información de Precios en Origen (POOLred) recoge, del 30 de diciembre al 5 de enero, 58 operaciones de compraventa entre almazaras y entidades comercializadoras equivalentes a 3.461,62 toneladas y un precio medio de 3,56 euros por kilo. Por categorías, el virgen extra se acerca a los 3,62 euros/kg; los vírgenes rondan los 3,54 y los lampantes, los 3,42 euros.

El responsable de COAG en la Interprofesional del aceite de oliva y secretario general de la organización en Jaén, Juan Luis Ávila avanzaba el viernes en la recolección en sus terrenos y explicaba a Efeagro que se están “encontrando lo que esperábamos; menos cosecha pero mejores rendimientos que el año pasado”.

Según Ávila, la producción será “muy parecida” a la apuntada por el último aforo oficial de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía: 884.900 toneladas de aceite para esta comunidad autónoma, un 15,8% inferior a la de la campaña 2016-2017 y un 7,7% por debajo de la media de las últimas cinco campañas.

“La calidad está siendo bastante buena”, si bien hay zonas donde las aceitunas sufrieron las heladas de inicios de diciembre y aportarán menos cantidad de vírgenes extra, ha añadido Juan Luis Ávila.

La recogida avanza con rapidez, aunque en las fincas de Jaén se inició más tarde de lo normal porque los agricultores querían aguantar a que llegaran las lluvias con la esperanza de que mejorara la precaria situación del olivar y de la aceituna por la sequía.

Esta provincia —primera productora nacional— supera estos días el 60% de la recolección anual, mientras que en otros territorios andaluces el porcentaje es incluso mayor, apuntan los oleicultores.

La organización agraria Asaja de Jaén ha indicado en su último informe del 29 de diciembre de 2017 al 4 de enero de 2018 que el precio del aceite de oliva bajó unos seis céntimos de euro de media en el ámbito nacional y que las ventas se mantuvieron al alza.

“El descenso fue en la media de todo el país, porque en el caso concreto del picual jienense se detectó una ligera subida, de unos dos céntimos de euro por kilo de aceite en origen”, ha añadido.

Para UPA Andalucía, “deberían de mantenerse los precios del aceite ante la menor cosecha de esta campaña 2017-2018” y ante “la demanda constante y la debilidad de la oferta en terceros países”.

“La sequía está ocasionando una reducción muy significativa de la producción, de forma mucho más acusada en los secanos, y dentro de éstos las producciones ecológicas lo sufren especialmente”, ha explicado esta organización agraria, que lidera Miguel Cobos.

La situación de equilibrio de mercado será una constante en los próximos años y las exportaciones serán cruciales para compensar la atonía del mercado interior, donde el consumo está en declive.

De momento, los pedidos internacionales “dan alas” al sector oleícola, tras una campaña 2016-17 histórica en ventas.

Según el último Informe de Comercio Exterior del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad (octubre 2017), en los diez primeros meses del año el valor de las ventas en el exterior de aceites y grasas creció un 20%, hasta los 4.201 millones de euros.

Según se desprende de un informe sobre perspectivas de los mercados agrícolas de la Comisión Europea (CE), la producción de aceite de oliva crecerá un 2,3% por año en la Península Ibérica hasta 2030, impulsada por la expansión de los regadíos y las nuevas plantaciones que mejoran los rendimientos.

Las exportaciones comunitarias repuntarán un 3% al año hasta 2030 y las importaciones permanecerán estables, un contexto favorable para España, primer productor y exportador mundial.