Fruta de hueso: buscando soluciones a la crisis

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EFEAGRO

Las jornadas de análisis del sector de la fruta de hueso organizadas en Aragón han tratado la crisis del sector y la vía de posibles soluciones

Fruta de hueso

El sector de fruta de hueso busca soluciones a la crisis.

El economista agrario Tomás García Azcárate aseguró en referencia a la reciente crisis de la fruta de hueso que “la Administración no le sacará las castañas del fuego al sector”.

“Han pasado los tiempos de mirar a las diputaciones, ahora hay que mirar al mercado”, ha añadido para defender su apuesta por lo que ha denominado “factor humano” y que se traduce, entre otras cosas, en la opción que el sector de la fruta debe tomar para ordenar la oferta por sí mismo, según informa el ejecutivo aragonés.

García Azcárate así lo defendió en la mesa redonda que el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de Aragón ha organizado dentro de las jornadas de análisis del sector de la fruta dulce y que han tenido su primera sesión en Alcañiz (Teruel) y que tendrá continuidad el próximo miércoles día 4 en la segunda que se celebrará en La Almunia de Doña Godina (Zaragoza).

Para este experto en política agraria y en organizaciones de productores, se puede hacer mucho en este terreno de ordenación de la oferta salvando de las normas de competencia, que son la línea roja que no se puede traspasar.

“Hay muchos instrumentos disponibles, pero falta una voluntad clara en el sector de sentarse a discutir y pensar en el futuro”, ha concluido.

Limón y pomelo

En términos parecidos se ha expresado José Antonio García, director de Ailimpo (Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo), quien ha explicado el funcionamiento de una interprofesional que centra sus esfuerzos en la ordenación de la oferta y que ya empieza a ser conocida como “el caso de éxito del limón”.

José Antonio García ha indicado que una interprofesional no es la solución, pero es una herramienta útil con muchas funciones. “Hemos conseguido meter en la cabeza de los clientes que un kilo de limón no puede comprarse en almacén por debajo de un euro, ese es el patrimonio más importante que tenemos”, ha comentado.

El reto no es fácil y la carrera ha sido larga, según su relato, pero los integrantes de la asociación han tenido claro que “para hacerse respetar en el mercado hay que gestionar la oferta”. Aunque otras interprofesionales se centran en la promoción de sus productos, García ha indicado que ellos han renunciado a influir en la demanda, pero no en la oferta.

Según este experto, todo debe partir de un examen autocrítico dentro del sector, que debe dejar de culpar a enemigos externos, porque el principal está dentro. “La época de sacar tractores y quemar neumáticos ha pasado”, ha opinado, a la vez que para añadir que precisamente cuando no tienen competencia internacional es cuando más bajos están los precios.

En este aspecto coincide con Azcárate, que, con respecto a la crisis, ha mantenido que “la hemos provocado los españoles solos, sin ayuda de nadie”.

No ha habido importaciones dañinas y la culpa ya no es de los rusos: “hemos tenido un exceso de oferta frente a la demanda y a partir de ahí han salido una serie de falsos culpables y falsas soluciones”.

Y entre estas falsas soluciones se encuentran la retirada, que ha comparado con una aspirina que quita el dolor pero no soluciona el problema, y el arranque de plantaciones. Estas medidas, en todo caso, pueden ser contempladas, según ha dicho, en un marco global en torno a la ordenación de la oferta.

Lo que se haga, de todos modos, ha de nacer del sector, no de la Administración, según ha precisado José Antonio García, para quien es fundamental que exista en este “una conciencia colectiva de que lo necesario es buscar el beneficio y el equilibrio de toda la cadena”.

Vigilancia de los contratos

También ha participado en la mesa José Miguel Herrero, quien ha anunciado que la AICA (Agencia de Información y Control Agroalimentarios) va a lanzar un plan específico de vigilancia de los contratos y los plazos de pago en el sector de la fruta de hueso que tendrá una especial incidencia en Aragón, donde “según se cuenta, se ha entregado mucha fruta sin contrato”.

Perseguir esta práctica prohibida es una de las funciones de la agencia y su consejo asesor, en el que están representados los productores, fue el que pidió este plan en el que ahora se trabaja.

El plan de vigilancia contempla visitas a entidades comercializadoras y a productores y quienes hayan recogido fruta sin contrato serán sancionados. En este punto, el director de la AICA, indica que las sanciones nunca son para los productores salvo que se nieguen a colaborar, ya que la ley interpreta que ellos son el eslabón débil de la cadena y únicamente sanciona al fuerte.

“Nuestro objetivo es que las transacciones se hagan de una manera leal, transparente y equilibrada”, ha afirmado Herrero.