El Gobierno canario rechaza las importaciones de Latinoamérica

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EFEAGRO.

El Gobierno de Canarias y Asprocan rechazan la liberalización de importaciones a la Unión Europea desde países latinoamericanos, que perjudicaría gravemente al sector platanero comunitario

platano

Una mayor liberalización “fomentaría la competencia desleal”. /Archivo

El Gobierno de Canarias y la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan) han mostrado su rechazo a la liberalización de las importaciones a la Unión Europea desde Colombia, Ecuador y Perú, porque “castiga al sector platanero comunitario”.

El viceconsejero de Sector primario, Abel Morales, y el presidente de Asprocan, Domingo Martín, se han reunido con el secretario general de Agricultura, Fernando Miranda, para que pida una reunión urgente del Comité Mixto del Plátano Europeo con la presencia de los gobiernos y el sector productor de España, Francia y Portugal para abordar las consecuencias de la liberalización.

En un comunicado, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias informa de que el Ministerio ha aceptado convocar dicho encuentro, que intentará realizarse en mayo.

Según la Consejería, el Gobierno de España “es partidario de no ceder ante posibles reducciones en la política arancelaria y de las exigencias en materia fitosanitaria, como solicitan los países andinos”.

“No es aceptable una mayor liberalización del mercado europeo de la banana a terceros países, además de ser necesario que se garantice la equiparación real de criterios de medio ambiente y seguridad alimentaria para la producción de toda la banana o plátano que se consume en la Unión Europea”, señala el comunicado de la Consejería.

Morales interpreta que una mayor liberalización “fomentaría la competencia desleal” por parte de terceros países y colocaría a los agricultores comunitarios “en una situación de clara desventaja”.

El ejecutivo canario y los productores defienden que la vigente situación arancelaria de la banana latinoamericana “no representa freno alguno para su crecimiento”, puesto que las importaciones han pasado de 3,54 millones de toneladas en el año 2010 a 4,7 millones de toneladas en 2017.

“Una mayor liberalización sólo conllevaría un nuevo descenso de los precios” que expulsaría del mercado europeo a las producciones comunitarias.