La CWO: una decisión inteligente

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Por José Antonio García (*)

Ailimpo promueve y lidera la Citrus World Organization (CWO) y critica la actitud del Comité de Gestión de Cítricos (CGC)

CWO

El pasado 22 de octubre tuvo lugar en Fruit Attraction la reunión de lanzamiento de la Citrus World Organization (CWO). / Ailimpo

El pasado 22 de octubre tuvo lugar en Madrid, en Fruit Attraction, la reunión de lanzamiento de la Citrus World Organization (CWO) con representantes de Italia, Argentina, África del Sur, Chile, Perú y Marruecos. Solo unos días más tarde ya han confirmado su interés Portugal, Australia, Egipto, Brasil, Estados Unidos e Israel, y confiamos en poder incorporar a Grecia, México o Turquía en las próximas semanas. Una fecha histórica para los productores de cítricos ya que supone la puesta en funcionamiento de una plataforma donde los países productores de todo el mundo trabajen juntos en los temas comunes que acordemos, sin trampa ni cartón.

Ailimpo, en un ejercicio de enorme responsabilidad, promueve y lidera esta iniciativa siguiendo el mandato de su junta directiva. Una tarea, por cierto, que el ministro de Agricultura, Luis Planas, nos encomendó al sector citrícola en la reunión que mantuvimos en Madrid el 7 de marzo de 2019, en la que nos animó a dar un paso inteligente: no conformarnos con ser un sector líder en las estadísticas en producción y exportación, sino ser un sector que piense y actúe como líder, y de esa forma generar rentabilidad para todos los eslabones de la cadena. En un mundo abierto, global y transparente, España sin duda alguna debía liderar la iniciativa de la CWO.

En la reunión el pasado día 13 de noviembre del recién creado Observatorio de Cítricos de la UE, la Comisión dio la bienvenida a este proyecto y mostró su pleno apoyo a esta iniciativa, que el responsable de la DG AGRI calificó de imprescindible para mejorar la información del sector y contribuir a una mejor toma de decisiones.

Antes de continuar es imprescindible recordar a los lectores los 6 objetivos que nos hemos marcado en la CWO, que son los siguientes y que hablan por sí mismos:

1. Crear una plataforma para discutir los problemas comunes que afectan a los países productores de cítricos para preparar a la comunidad citrícola para el horizonte 2030.

2. Intercambiar información sobre las tendencias de la producción y el mercado.

3. Fomentar el diálogo sobre cuestiones de política de interés común.

4. Identificar y promover proyectos de Investigación e Innovación específicos para el sector citrícola.

5. Servir de enlace con las partes interesadas públicas y privadas en asuntos relacionados con los cítricos para, entre otras cosas, destacar la importancia de los productores de cítricos y la necesidad de unos precios justos.

6. Promover el consumo global de cítricos.

Y a continuación formulamos una pregunta clave: ¿Alguien en el sector citrícola de España no comparte la necesidad de trabajar en estos objetivos?

Otros sectores de frutas en el mundo ya lo están haciendo, y además con muy buenos resultados. En realidad seamos modestos, no estamos inventando nada nuevo. Ahí están los ejemplos de la International Blueberry Organization (IBO), la World Avocado Organization (AWO), la International Kiwi Organization (IKO), o la World Apple and Pear Association (WAPA).

Decía Carlo María Cipolla, un economista e historiador italiano que definió las leyes infalibles de la estupidez humana, que hay cuatro tipos de actitudes posibles: las inteligentes, las malvadas, las imprudentes y las estúpidas. Las inteligentes benefician al que las hace favoreciendo también a los demás; las malvadas benefician a quien las lleva a cabo perjudicando al resto de las personas, las imprudentes resultan neutras pero corren el riesgo de caer del lado negativo y, finalmente, las actitudes estúpidas son las que perjudican a la vez al que las hace y además perjudican a todo el resto de la sociedad.

A las administraciones públicas toca pedirles la búsqueda de actitudes inteligentes, pues sin duda esa es su razón de ser. Ahí han estado a la altura tanto el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, como la Consejería de Agricultura de Murcia.

Al sector también toca exigirle la toma de decisiones inteligentes, y esa es la razón por la que Ailimpo está trabajando, guiada desde el principio por la búsqueda del bien común y la transparencia absoluta. Y aprovechamos para confirmar que una de las condiciones que Ailimpo ha marcado en este proyecto es que la representación de España en la CWO ha de ser dual, es decir, un puesto para el limón y el pomelo, y otro puesto para la naranja y mandarina española.

De esta forma, se deja una silla vacante para que sea ocupada cuando ese subsector sea capaz de tener una organización estable y profesional. Los únicos requisitos serán: ser una voz autorizada y representativa, hablar inglés, tener sentido común, espíritu de cooperación, visión de futuro y voluntad de construir. No debería ser muy difícil, o sí, que en Intercitrus se genere el acuerdo oportuno. Aunque eso sí, siempre es más inteligente estar en la cocina, que ser el comensal de un plato que otros han preparado.

Lamentablemente, en este punto es obligada una referencia a la manipulación, y crítica destructiva del Comité de Gestión de Cítricos de Valencia que usa un anacrónico derecho de veto para impedir que Intercitrus asistiera como invitado a la reunión del día 22. Una actitud que denota falta de empatía, reflejando una escasa visión de futuro y conciencia de la realidad de un mundo globalizado, donde las estrategias de cooperación son realmente potentes, y donde el diálogo y la generosidad son las claves del éxito a medio y largo plazo. Eso que hace ya mucho tiempo se definió como estrategia win-win.

Precisamente, es la empatía lo que mueve el proyecto de la CWO, y que permite ponernos en la piel de los otros, con el fin de mejorar el conocimiento de la realidad mundial de la producción, comercio e industrialización de los cítricos. En plena era digital, ya no cabe vivir anclado en lo analógico, en la televisión en blanco y negro.

Todos cometemos errores y sabemos que dirigir estas organizaciones no es fácil, pero tantas veces la misma actitud deja de ser un error humano comprensible. No sabemos por cuánto tiempo los citricultores de naranja y mandarina valencianos seguirán permitiendo estos desmanes y engaños, buscando exclusivamente enemigos fuera (que haberlos, haylos, aunque también los hay dentro), en lugar de realizar autocrítica.

Mientras algunos reflexionan sobre esto, nosotros en Ailimpo seguimos trabajando para asegurar el futuro a los productores, cooperativas, exportadores a industriales de limón y pomelo de España, que trabajan como todos los citricultores en un entorno global de incertidumbre y cambios continuos. Pero es el mundo que nos toca vivir, y nuestra responsabilidad y obligación es generar consenso, trabajo y cooperación dentro y fuera de España, para anticiparnos al futuro y tomar las mejores decisiones en beneficio nuestro, y de todos. En definitiva, actuar inteligentemente. Nosotros ya estamos trabajando pensando en 2030. ¿Quién se anima a acompañarnos? Las puertas están abiertas.

José Antonio García es director de Ailimpo ((Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo)