La Rioja quiere duplicar la producción de champiñón fresco en tres años

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EFEAGRO.

La Rioja, con 183 explotaciones, produce 72.000 toneladas al año de champiñón, lo que supone más del 55% de todo lo que se cultiva en España

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La Rioja produce 72.000 toneladas al año de champiñón. / ASOCHAMP

El sector del champiñón de La Rioja, que es la principal productora de España y una de las mayores del mundo, pretende cambiar su estructura para duplicar el volumen de productos frescos en tres años. Así lo ha explicado José Antonio Royo, el presidente de la Asociación Profesional de Cultivadores de Champiñón de La Rioja (ASOCHAMP) durante una conferencia de prensa.

José Antonio Royo ha suscrito un acuerdo con el Gobierno de La Rioja por el que recibirá 160.000 euros este año para colaborar en el mantenimiento del Centro de Investigación del Champiñón.

En su intervención el dirigente ha detallado que en La Rioja, con 183 explotaciones, se producen 72.000 toneladas al año de champiñón, lo que supone alrededor del 3% de la producción mundial y más del 55% de todo lo que se cultiva en España. De ese volumen, el 25 por ciento se destina a la línea de productos frescos, en especial para centros comerciales, mientras que el resto va a la industria conservera.

Sin embargo, José Antonio Royo ha constatado que “la tendencia de consumo está cambiando deprisa” y “desde 2002 se ha duplicado el volumen de consumo en fresco mientras que el del champiñón en conserva desciende paulatinamente”.

Por eso, ha explicado, el sector riojano se ha implicado en “un cambio estructural importante” con el que buscan que en tres años “la mitad de la producción se destine al consumo en fresco”, ha asegurado.

“Nuestras empresas están en una batalla constante para no cerrar”, ha asegurado, y ha incidido en el “carácter global” que tiene el sector del champiñón de La Rioja. De hecho, por volumen de producción es el segundo de la comunidad, tras el vino.

Por ello, ha proseguido, “cualquier cambio en el mundo, por alejado que parezca, nos afecta” y ha citado como ejemplos la situación de los productos agroalimentarios europeos en Rusia o “los nuevos métodos de cultivo creados en China”.

“Ahora el nuevo reto es el aumento del consumo del producto fresco y el aumento de la competencia en Francia, Holanda o Polonia” con lo que “hace falta incrementar nuestros esfuerzos en calidad y competitividad, por medio de la investigación”.

Esa será la manera de “aumentar o, al menos, mantener la rentabilidad de las explotaciones” algo que “hemos logrado a pesar de que en 15 años se han reducido un 25 por ciento los precios al consumidor y alrededor de un 20% los que recibe el productor”, ha concluido.