El Proyecto Life+ Rewind prueba la rentabilidad de las energías renovables en el medio rural

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VALENCIA FRUITS. REDACCIÓN.

El objetivo es sustituir el gasóleo de la maquinaria agrícola por hidrógeno producido desde fuentes de energía renovables

El medio rural tiene un nuevo modelo energético “rentable y sostenible” de manera “económica, medioambiental y tecnológica”.

El proyecto Life+ Rewind, que tiene como objetivo la sustitución del gasóleo de la maquinaria agrícola por hidrógeno producido desde fuentes de energía renovables, ha demostrado que este modelo energético es “rentable y sostenible económica, medioambiental y tecnológicamente” para el medio rural.

Según ha asegurado a los medios de comunicación el investigador de la Universidad de Zaragoza y coordinador del programa, Javier Carroquino, los 37 meses de su ejecución han servido para confirmar a las energías alternativas “como una opción adicional, en ocasiones más económica” que las convencionales.

Carroquino ha realizado estas declaraciones antes de presentar los resultados del proyecto. Está liderado por la Universidad de Zaragoza en colaboración, entre otros entes, con el Laboratorio de Investigación en Fluidodinámica y Tecnologías de la Combustión (LIFTEC), dependiente del CSIC; y la bodega Viñas del Vero. En cuanto al presupuesto total, han contado con 1.563.000 euros que cofinanció la Comisión Europea.

Según ha detallado el investigador, la generación de hidrógeno a través de electrólisis (la separación de las moléculas de oxígeno e hidrógeno que contiene el agua) permite obtener un combustible distinto del gasóleo con el que poner en funcionamiento la maquinaria agrícola; como se ha visto, en su opinión, en los prototipos de vehículos todoterreno de Viñas del Vero.

Carroquino estima que la rentabilidad no es inmediata. Aunque defiende que “al cabo de unos pocos años, la energía producida es gratuita” para el agricultor con este modelo. Este pronóstico refrenda la rebaja en un 50% del coste energético por kilovatio/hora de los mecanismos de riego; de 30 céntimos a 15, gracias al hidrógeno, ha precisado.

“Con respecto a la red eléctrica, estamos en costes ligeramente superiores. Pero se compensan cuando esa red eléctrica hay que llevarla hasta la explotación. Porque esa inversión nos la ahorramos”, ha agregado.

Sobre la potencial adopción y expansión de este sistema energético, Carroquino ha apuntado que es necesario “que los propietarios de las instalaciones se planteen” dicha posibilidad. Así como que los instaladores de maquinaria agraria “vayan comprendiendo” la tecnología con la que Life+Rewind ha trabajado desde 2014, cuando el programa se puso en marcha.

“Igualmente, podremos evitar las extensiones de la red eléctrica en medio del campo; con el impacto ambiental y paisajístico que esta tiene. Ya debería convertirse en una opción habitual en el medio rural”, ha manifestado el investigador.

En este mismo sentido se ha expresado el vicerrector de Política Científica de la Universidad de Zaragoza, Luis Miguel García. Ha dejado claro que “el siguiente paso deberían ser las empresas del sector. Y animar a otras a que den ese salto” hacia un modelo agrícola sostenible.

El vicepresidente de Organización y Relaciones Internacionales del CSIC, José Ramón Urquijo, ha reivindicado la importancia de avanzar en la “acumulación de toda la energía que se va generando en sistemas seguros” como condición inexorable para materializar la autosuficiencia de las explotaciones.

En su opinión, resulta “fundamental” apostar por la producción de energía en la misma instalación agraria; para que dichos sistemas “se generalicen y abaraten” con respecto a su elevado precio de salida.

“No solo hay que contar lo que cuesta, si no lo que nos cuesta el no hacerlo. Lo que estamos ahorrando es una cosa no tangible y difícil de cuantificar, pero que es muy importante. Como es eliminar la contaminación atmosférica y otro tipo de contaminantes”, ha concluido.