Los precios del caqui en el campo caen por debajo del coste de producción

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VALENCIA FRUITS. REDACCIÓN.

El caqui, un cultivo que hasta el momento ofrecía unos márgenes de rentabilidad aceptables, afronta este año una campaña difícil por el desplome de las cotizaciones en origen

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Las cotizaciones en origen del caqui se desploman. / Archivo

El caqui, uno de los pocos cultivos que hasta el momento ofrecía unos márgenes de rentabilidad aceptables para los agricultores, afronta este año una campaña extremadamente difícil a juzgar por el desplome que han sufrido sus cotizaciones en origen. Tanto es así, que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) denuncia que por primera vez desde que el cultivo de caqui inició una nueva y fructífera era en su historia, tras la implantación y desarrollo de innovadoras técnicas de postcosecha en la variedad rojo brillante hace ahora unos veinte años, los precios en el campo se sitúan por debajo de los costes de producción.

Así, y según señala la organización agraria, las ofertas que están recibiendo estos días los productores difícilmente superan los 0,18 céntimos de euros por kilo, cuando el coste que tiene que afrontar el agricultor para producir ese mismo kilo se sitúa en torno a los 0,22 céntimos. Lejos de tratarse de casos aislados, esta coyuntura bajista de los precios se ha generalizado en todas las zonas productoras de caqui ante la inquietud creciente de un sector que asiste atónito a un cambio de tendencia cuyas causas últimas no responden a la lógica interna del mercado.

AVA-Asaja resalta que lo que está sucediendo este año en materia de precios con el caqui no se corresponde con un aumento desmesurado de la producción que empuje las cotizaciones en origen a la baja. De hecho, la actual cosecha de caqui es similar a la del ejercicio anterior y se mantiene, por tanto, alrededor de las 300.000 toneladas. Una cantidad que hasta la fecha el mercado había encauzado en términos rentables para los distintos agentes que intervienen en el proceso, desde el productor hasta el comercializador. Buena prueba de que las condiciones objetivas del mercado no han variado de un año a otro es que los consumidores siguen pagando el precio del caqui en una horquilla que varía, en función de los diferentes tipos de establecimientos, entre 1,45 euros kilo y 2,25 euros kilo, es decir, que el precio para el público sigue siendo el mismo que en años anteriores, pero la cotización que está percibiendo el productor se ha reducido drásticamente. Baste recordar para corroborarlo que el valor que alcanzaba el caqui en origen durante los tres últimos ejercicios superaba los 0,30 céntimos por kilo, lo cual, respecto a los precios de este año, supone una caída de un 40%.

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, señala que “la penosa situación que se está creando en torno al caqui es completamente artificial. No es de recibo que los consumidores paguen lo mismo que otros años, mientras que los productores ven cómo se hunden sus cotizaciones por debajo de los costes de producción. No sabemos con exactitud si lo que está ocurriendo está motivado por el egoísmo desmesurado de ciertas empresas o por la gestión incompetente de algunas otras, pero lo que sí sabemos es que se está forzando de manera abusiva un precio ruinoso en el campo sin ninguna causa objetiva de mercado que lo justifique”.

Precisamente por ello, el máximo responsable de esta organización agraria hace un llamamiento a todos los productores de caqui “para que se mantengan firmes, para que no regalen la fruta, para que no se dejen engañar por cantos de sirena y voces interesadas porque hay demanda, porque la producción es similar a la de otros años y porque si nos mantenemos firmes los precios en origen tendrán que remontar el vuelo forzosamente”.