Los territorios del vino lanzan un órdago para atraer “enoturistas” a España

Descarga ejemplar top
Registro suscriptores
Planasa Ajo
Ginés Mena. Efeagro.

Bodegas y agentes económicos y sociales han lanzado una ofensiva para hacer del enoturismo un motor económico para las zonas rurales

enoturismo

El enoturismo se ha convertido en un producto relevante dentro de la marca España.

Bodegas y agentes económicos y sociales de los territorios del vino han lanzado una ofensiva para hacer del enoturismo un motor económico para las zonas rurales y atraer visitantes internacionales a España, contribuyendo además a revitalizar la industria e impulsar las ventas directas.

Fitur 2018 ha sido un escaparate de las propuestas que quieren hacer de España un destino preferente entre los enoturistas frente a las alternativas, más desarrolladas, de Europa o Estados Unidos.

El presidente de la Asociación Española de Enoturismo (AEE), José Antonio Vidal, cree que se ha logrado superar el concepto de “ruta” para pasar a “otro más turístico” como es el de “destino”.

Un enoturista, con carácter general, no querrá visitar cinco o siete bodegas, sino tan sólo dos o tres como mucho en una zona y, además, se muestra interesado por conocer la historia del lugar, la naturaleza, el patrimonio o la gastronomía, es decir, “disfrutar integralmente de la experiencia”, indica a Efeagro.

La presidenta de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Club de Productos Rutas del Vino de España, Rosa Melchor, destaca que el enoturismo “se ha convertido” en un producto relevante dentro de la marca España, gracias al esfuerzo sectorial.

Entre las ventajas del turismo del vino, Melchor recuerda que se puede practicar todo el año y los visitantes que acuden a una de las 27 rutas del vino certificadas “repiten” en ésta u otras después.

El perfil del turista amante de los viñedos es de poder adquisitivo “medio-alto” y “nunca masivo, como el que ha funcionado tradicionalmente en España” en el pasado, comenta la presidenta.

“En los últimos quince años hemos ido creciendo de manera progresiva y ningún ejercicio nos hemos estancado ni decrecido”; y ya son más de 2 millones (a cierre de 2017) las personas que han ido a museos del vino y bodega, cifra que crecería de forma exponencial si se contabilizaran todos los usuarios a restaurantes, hoteles, tiendas u otros establecimientos que hay en las tierras del vino.

“En los últimos dos años, España se ha posicionado ya como un destino preferente a nivel mundial en el turismo enológico, por encima de otros países”, asegura la presidenta de la Asociación Española de Enoturismo y Turismo Gastronómico, Cristina Alonso.

Precisamente en el marco de Fitur 2018, nueve grupos empresariales líderes —que suman 31 bodegas o centros de producción en casi todas las regiones— presentaron la nueva marca “Spain Through its Wineries” (España a través de sus bodegas).

El proyecto es fruto de la colaboración entre la Organización Mundial de Turismo (OMT) y el Foro de Marcas Renombradas Españolas, pionero a nivel internacional por la colaboración público-privada.

En esta alianza participan compañías tan destacadas como Barbadillo, Bodegas Familiares Matarromera, González-Byass, Grupo Freixenet, Osborne, Pagos del Rey (Grupo Félix Solís), Ramón Bilbao (Zamora Company), Terras Gauda o Vivanco, junto con Innova Taxfree, Cajamar, Hacienda Guzmán Paradores, Gastropass y Madison.

“Tenemos el mayor viñedo del mundo y bodegas históricas, pero estamos en el sexto puesto mundial, lejos de Francia, Italia, Valle de Napa, Chile, Australia o Argentina, aunque podemos subir puestos. Queremos traer público internacional”, indica, por su parte, el presidente de “Spain Through its Wineries”, Santiago Vivanco.

“No hemos sabido vendernos”, una debilidad que están dispuestos a superar con esta nueva oferta, muy diversificada geográficamente, que contará sus propios canales de comercialización y de gestión.

Para Bodegas Dinastía Vivanco “es un honor” participar en la nueva marca enoturística, que contará además con un puntal de excepción, su “Museo Vivanco de la Cultura del Vino (Briones, La Rioja)”, considerado actualmente como “el mejor del mundo”.

Para el presidente de Freixenet, José Luis Bonet, el vino no atraviesa por un buen momento de consumo y, por tanto, “al final, ganará la guerra a partir del enoturismo”, expresa a Efeagro.

“En nuestro país se ha empezado más tarde que en otros, pero el recorrido es muy grande, más aún para España, que recibe 80 millones de turistas. El enoturismo es una necesidad absoluta”, añade Bonet.

El presidente de Bodegas Familiares Matarromera, Carlos Moro, afirma que “en España habíamos hecho poco hasta ahora para atraer turistas de fuera que quieran venir y tener ‘experiencias’”.

El grupo, a través de sus bodegas Matarromera, Carlos Moro y Emina, “está volcado con el enoturismo”, insiste el bodeguero.

Mientras el enoturismo pide paso, la actividad sectorial continúa —Enofusión (Madrid Fusión) arranca el 22 de enero— y también el mercado sigue su curso, con nuevos repuntes de las cotizaciones.

El Mapama constata en su último informe del 8 al 14 de enero un incremento en los precios medios de los vinos sin DOP/IGP. El tinto a granel (12 puntos de color) sube un 0,90% hasta 60,77 euros por hectolitro y el blanco lo hace en un 0,66% y se queda a 49,95 euros por hectolitro, de acuerdo con esta fuente oficial.