‘Rebelión en la granja’ por el alto coste de los insumos

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Ginés Mena. Efeagro.

El nuevo año trae a los agricultores y ganaderos algunas subidas de precios que encarecerán insumos como la energía o el IBI

agricultores y ganaderos

El encarecimiento de los “inputs” agrarios llegará después de un 2017 muy duro.

El nuevo año 2018 traerá a los agricultores y ganaderos algunas subidas de precios que encarecerán insumos básicos para su actividad como la energía —gas y electricidad— o el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que centenares de municipios analizarán en los primeros plenos de enero.

El encarecimiento de los “inputs” agrarios llegará después de un 2017 muy duro por adversidades climáticas, como la sequía, según han remarcado las organizaciones profesionales agrarios, que precisan que no podrán repercutir estas subidas en los alimentos que comercializan porque los precios “los marcan” los supermercados. Y han avisado de que tributos y costes de producción al alza no ayudarán a solucionar el problema de la falta de atractivo y, por tanto, de relevo generacional en el campo y el de la paulatina despoblación.

El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, ha indicado, en declaraciones a Efeagro, que subidas de impuestos e insumos no son una buena noticia, después de un ejercicio en su comunidad autónoma con producciones “desastrosas” para agricultores y ganaderos: “Nuestras explotaciones están bajo mínimos”.

Dujo ha criticado el fuerte encarecimiento que sufrirá la luz, más aún cuando se obliga a los agricultores a pagar un canon de potencia durante los meses que no riegan, de septiembre a abril.

Más de 500 ayuntamientos, sólo en esta comunidad autónoma, han pedido subir el IBI sobre naves agrícolas y ganaderas: “El valor catastral o fiscal que se aplica a los inmuebles de los pueblos es hasta más caro que en capitales de provincia, lo que es un disparate”, ha añadido Donaciano Dujo.

La legislación que ampara el IBI es nacional, pero su gestión corresponde a las administraciones autonómicas, provinciales y locales, han recordado desde Asaja Castilla y León, que urge a los ayuntamientos a que “no penalicen” al sector primario.

Y la subida del gas afectará especialmente a la ganadería intensiva, ha asegurado Dujo, quien anticipa encarecimientos “importantes” en breve, como efecto dominó, sobre los fertilizantes nitrogenados.

Según el secretario general de COAG-Andalucía, Miguel López, “ahora, para producir un euro, tenemos que gastar 0,42 en insumos, una barbaridad; sin contar el coste de mano de obra, Seguridad Social, fiscal y otros”. De hecho, “desde 2003 el sector agrario nacional ha perdido un 11,5% de su renta real”.

En su opinión, los oligopolios en los sectores de energía y otros productos de uso agrario están detrás de los incrementos paulatinos de estos costes, “sin que nadie diga nada”, tampoco las autoridades de Defensa de la Competencia.

Pese al alto coste fiscal y de los medios de producción, y a la falta de soluciones a los problemas como el de las infraestructuras hídricas o los bajos precios en origen, López valora los esfuerzos que los agricultores están realizando en tecnología y modernización, aunque a costa, con frecuencia, de “un endeudamiento tremendo”.

El secretario general de UPA en Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, ha recordado a Efeagro que el precio de los fertilizantes depende directamente de los del gas y los hidrocarburos, por lo que están muy atentos a cómo evolucionen, sobre todo de cara a las próximas tareas agrícolas, como los abonados “de cobertera”. “Se plantea una subida del 10% de la luz”, ha criticado Morcillo, con el consiguiente sobrecoste para los regantes.

El secretario general de UPA en Castilla-La Mancha ha remarcado que la mayoría de insumos que necesitan agricultores y ganaderos para producir suben “más o menos año tras año”, pero el sector no puede repercutir estos incrementos en los productos ante la presión de los mercados y la gran distribución, lo que influirá por tanto en las cuentas de resultados.

Desde otra región con alto componente agrícola como Galicia, el responsable de Agricultura de Unións Agrarias, José Ramón González, ha denunciado la “contradicción” que supone que las administraciones “vendan una situación de impuestos cero” para el rural, cuando se esperan repuntes del IBI tras aplicarse ascensos “brutales” en la revalorización de los bienes para el cálculo.

González también ha alertado del repunte del recibo de la luz, factura que representa cerca del 10% de los costes de una granja láctea gallega por el alto consumo para ordeño y refrigeración.

El gas también subirá los gastos de calefacción de explotaciones intensivas de pollos y cerdos, por ejemplo, aunque cada vez más ganaderos se pasan a la biomasa como fuente energética, ha añadido González, que reclama rebajas de módulos del IRPF tras un 2017 “ruinoso” para Galicia.