Un agricultor arranca 10.000 parras de uva de mesa por falta de rentabilidad

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Valencia Fruits. Redacción.

Un agricultor, hastiado de la falta de rentabilidad, destruye 10.000 parras, con 100.000 kilos de uva de mesa sin recolectar

uva de mesa

Varios operarios destruyen más de 10.000 parras, con 100.000 kilos de uva de mesa sin recolectar. / Asaja Alicante

Varios operarios armados con máquinas motosierra destruyeron el pasado 29 de enero más de 10.000 parras, con 100.000 kilos de uva de mesa sin recolectar, de una parcela de 5 hectáreas de un productor agrícola hastiado de la falta de rentabilidad del cultivo, como consecuencia de los elevados costes de producción y los bajos precios en origen.

Este arranque masivo de una explotación agraria constituye la punta de iceberg de una situación insostenible y muestra la desaparición real que se está produciendo de varias fincas agrícolas por culpa de una crisis de rentabilidad sin precedentes.

Con este acto real y no simbólico, Asaja Alicante ha querido visualizar la grave crisis que sufren los productores y que está impidiendo que puedan continuar al frente de sus explotaciones, lo que provoca la desaparición de parcelas agrarias, que contribuyen a la creación de empleo, riqueza y la protección del medio ambiente.

La organización de los agricultores también informa de que los productores de la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó, como consecuencia de la asfixiante situación que padecen, se han puesto en píe de guerra y al unísono protagonizarán más actos de protesta como la tractorada que recorrerá todos los municipios de la comarca del Medio Vinalopó a finales de febrero. Estas medidas se desarrollarán bajo el lema ‘Precios Seguros y Justos para la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó. Sin Agricultura nuestros pueblos se hunden’ y cuentan también con el apoyo del Consejo Regulador, los ayuntamientos de los municipios productores, organizaciones y cooperativas agrarias.

uva de mesa

Ante las grave situación Asaja Alicante exige a la administración que actúe de forma inmediata porque en su mano está aprobar medidas urgentes que permitan la supervivencia de este sector y entre las que se encuentran:

— Restablecer el equilibrio en el seguro agrario y que haya buenas coberturas y a un precio que puedan pagarse. Como ya ha reclamado la organización de los agricultores en reiteradas ocasiones, es urgente mediar con Agroseguro para que el sistema deje de quebrantarse y que los productores queden desprotegidos.

— Desbloquear el Júcar – Vinalopó. Después de 14 años de su aprobación, sigue sin llegar el agua de buena calidad y a un precio que pueda pagarse.

— Rebajar de forma permanente los módulos de IRPF. El tradicional cultivo de la uva de mesa es muy artesanal, genera muchos puestos de trabajo, pero los costes se encarecen. El Ministerio de Hacienda debe ajustar los índices para que se ajusten a los ingresos reales que perciben los agricultores.

— Aprobar una Ley de Precios Mínimos. Igual que se ha aprobado subir el Salario Mínimo Interprofesional, los agricultores reclaman poder vivir también de sus trabajos y que se impida la venta de sus cosechas por debajo de los costos.

— Ayudas para promocionar el cultivo de la uva de mesa embolsada y la práctica del embolsado, que protege la uva de mesa y permite garantizar la seguridad alimentaria y sanidad del cultivo, diferenciándose claramente de la que procede del extranjero que es tratada todas las semanas con productos fitosanitarios, incluido en el periodo previo a su recolección.

— Frenar los acuerdos de libre comercio que permiten la entrada de uva de mesa de otros países cuando la nuestra se encuentra en plena campaña. En este sentido, la organización de los agricultores pide más sensibilidad a grandes supermercados tan arraigados a nuestra tierra, como es Mercadona, y que no ofrezcan la uva procedente de Chile y Perú cuando la embolsada del Vinalopó se está comercializando.

Asaja Alicante alerta de que de no aprobarse estas medidas, en un plazo de tres a cinco años puede desaparecer más del 50% de la superficie agraria de un cultivo emblemático, tradicional y estratégico del que dependen directamente 13.000 familias en la comarca alicantina del Medio Vinalopó.