Antonio Luengo: “No se pueden entender agricultura, ganadería y pesca sin medioambiente, y viceversa”

Entrevista al Consejero de Agricultura de la Región de Murcia, Antonio Luengo

Antonio Luengo destaca que el sector agroalimentario en la Región del Murcia supone el 24,3% del PIB regional. / RF

Raquel Fuertes. Murcia.

Apenas restan unas semanas para una legislatura que ha resultado compleja en todos los territorios por las vicisitudes que todos conocemos que han trastocado el mundo tal y como lo conocíamos. Además, en la Región de Murcia se han sumado momentos de gran complejidad en el entorno del Mar Menor y con los recortes del trasvase. Antonio Luengo analiza este recorrido, del que se muestra satisfecho, habla de futuro y huye del personalismo en la gestión política del sector primario y del medioambiente: “Lo más importante es que nuestros profesionales tengan satisfechas sus necesidades, que nuestros vecinos de la Región de Murcia sigan avanzando”.

Valencia Fruits. ¿Qué ha ocurrido en estos casi cuatro años de legislatura?

Antonio Luengo. Hemos tenido cuatro años convulsos. Llenos de incertidumbres e inquietudes. Al poco de llegar sufrimos la DANA de septiembre de 2019 que provocó daños muy importantes. Luego, la hoja de ruta que tenía el Gobierno de España con respecto al trasvase que, por desgracia, se ha cumplido. Veíamos también a principios de 2020 cómo los agricultores y ganaderos salían a la calle a protestar para pedir precios justos y reconocimiento social, así como medidas que garantizaran la rentabilidad de su trabajo. En medio de estas reivindicaciones llega la pandemia, paralizan las protestas y se dedican a la producción de alimentos para garantizar el suministro a la población y se convierten en los responsables de haber conseguido que esta haya sido la primera pandemia sin desabastecimiento de alimentos. Pero enseguida olvidamos su papel de héroes de aquellos días.

“Hemos tenido cuatro años convulsos, llenos de incertidumbres e inquietudes. No ha sido fácil, pero a nivel personal estoy satisfecho. Estamos avanzando y seguimos siendo los referentes, la ‘Huerta de Europa’”

VF. Y aún quedaban los cambios en el panorama internacional.

AL. Sí. Por si esto fuera poco, hemos sufrido el Brexit, con las incertidumbres que la nueva situación iba a generar en las exportaciones. Hemos sufrido también los aranceles de EEUU sobre determinados productos. Veníamos de una compleja relación con Rusia a raíz del veto ruso, teníamos una línea de negociación abierta junto con el gobierno de Andalucía y el ministerio para permitir la entrada de productos de primera necesidad, pero estalla la guerra de Ucrania y todo se va al traste.

Por no hablar de las consecuencias de la política energética del Gobierno de España… Aumento exponencial del precio de la energía al que hay que sumar el aumento del precio de los hidrocarburos que, cuando llega la guerra, se suma al precio de los piensos, de los fertilizantes, de todas las materias primas…

VF. Ha cambiado el marco general por cuestiones ambientales, por los nuevos equilibrios internacionales, ¿han afectado también los cambios legislativos?

AL. El impuesto al plástico, por ejemplo, afecta directamente al sector agroalimentario porque este material permite que los alimentos viajen cómodamente garantizando el mantenimiento de sus cualidades organolépticas incluso en largos trayectos. Este impuesto está condicionando, pues, la exportación.

En lo que respecta al IVA, hace dos años que pedimos ya la eliminación de este impuesto en alimentos de primera necesidad, algo que el Gobierno hizo a finales del año pasado, pero hay productos que han quedado excluidos y no entendemos el porqué (yogures, carne, pescado, agua embotellada…).

“La nueva PAC viene con un 10% de recorte presupuestario y en nuestra región ha supuesto una pérdida de unos 75 millones de euros”

A todo esto se le ha sumado la nueva PAC. Se creía que iba a tener un carácter disruptivo y que iba a acabar con la diferenciación entre regiones. Y no ha sido así. Tras años de negociación vemos que la PAC viene con un 10% de recorte presupuestario y en nuestra región ha supuesto una pérdida de unos 75 millones de euros. Y me preocupa porque va a afectar, sobre todo, a los dos sectores más vulnerables. Algo paradójico si recordamos que la PAC se creó como herramienta económica de los países miembros para garantizar la soberanía alimentaria y ayudar a los vulnerables.

“Teniendo en cuenta la importancia del sector agroalimentario, hemos trabajado escuchando sus reivindicaciones, flexibilizando el marco normativo, siempre que hemos podido”

VF. ¿Qué sectores murcianos se han visto perjudicados por la nueva PAC?

AL. Los frutos secos, ubicados en el secano rabioso del noroeste, y la ganadería son los más castigados. En torno al 55% de los agricultores de frutos secos van a dejar de percibir esta ayuda. Y luego están el Pacto Verde y los ecorregímenes. Nos ha llamado mucho la atención que no se atendiera nuestra demanda para que alguno de ellos cubriera las singularidades de nuestra región. A cambio, se nos han impuesto ocho que van a ser de difícil aplicación teniendo en cuenta nuestra climatología y otros condicionantes. Estamos en un escenario complejo al que hay que añadir los 19 reales decretos publicados en 2022 que incrementaban la carga burocrática, por ejemplo, con el cuaderno digital. Hemos pedido una prórroga en la entrada en vigor porque no hay tiempo.

VF. ¿Cómo han actuado desde el gobierno regional y desde su consejería ante este panorama que describe?

AL. El sector agroalimentario en la Región del Murcia supone el 24,3% del PIB regional, puede llegar hasta el 50% si unimos transporte, logística… Teniendo en cuenta la importancia del sector, hemos trabajado escuchando las reivindicaciones, flexibilizando el marco normativo siempre que hemos podido, sobre todo con la eliminación de cuotas al sector primario para intentar frenar la subida del precio de los alimentos eliminando cargas fiscales.

También hemos movilizado 992 millones de euros en estos cuatro años en diferentes ejes. Uno de ellos es el agua, donde se han destinado 273 millones de euros tanto en redes de saneamiento como para ayudar a las comunidades de regantes en sistemas de modernización. En nuestra gestión del ciclo del agua (algo que hacemos por necesidad) hemos investigado, se ha contribuido a la tecnificación y se han puesto en marcha 99 depuradoras, lo cual nos permite reutilizar el 98% del agua (la media española es del 9% y en Europa del 5%).

A la partida de agricultura se han destinado 440 millones de euros. Destacan los 260 millones movilizados en las OPFH. Digitalización, automatización, compra de maquinaria… todo lo que facilite que sigan siendo rentables.

Es muy importante también la apuesta por la agricultura ecológica, estamos por encima del 26%, y hemos destinado más de 80 millones de euros para contribuir a la reconversión de convencional a ecológico y para el mantenimiento de la explotación en los primeros años para compensar la menor producción.

Otro sector importante para nosotros es la viña. Hemos destinado 8,6 millones de euros para las obras de mejora en bodegas y la promoción del vino en terceros países. También hemos abierto una línea novedosa: la protección del viñedo tradicional para mantener unas viñas antiguas que proporcionan gran calidad a los vinos. No nos olvidamos de la uva de mesa. Gracias al trabajo del IMIDA y del ITUM en el desarrollo de variedades sin pepitas somos también referente y estamos llegando a lugares tan remotos como Singapur.

Y luego están la ganadería, con 36 millones de euros, con ayudas destinadas sobre todo a la incorporación de jóvenes, a la modernización y a la sanidad animal, y la pesca, con algo más de 13 millones de euros. Otro sector estratégico para nosotros es la industria agroalimentaria y hemos movilizado 57 millones de euros para sus procesos de modernización y adaptación. También trabajamos con grupos de acción local para fijación de la población. Todas estas aportaciones son una forma de ayuda directa al sector.

VF. ¿Qué balance personal hace de este periodo?

AL. A nivel personal estoy satisfecho. No ha sido fácil. No es sencillo encontrar el equilibrio entre medioambiente y el sector primario. Pero cuando se hacen las cosas con responsabilidad y teniendo en cuenta que no se pueden entender la agricultura, la ganadería y la pesca sin el medioambiente, y viceversa, es más fácil. No siempre he sido capaz de explicar ese equilibrio tan frágil con los dos extremos de protección medioambiental extrema frente a los que defienden la actividad económica también de forma extrema. Pero estoy satisfecho de la gestión.

Creo que también hemos sido modélicos en la aplicación normativa y hemos contribuido a la reconversión del sector. Somos un ejemplo a seguir y, lo más importante, este trabajo le da una mayor garantía al consumidor.

También se ha hecho un trabajo muy importante para consolidar la exportación a terceros países, sobre todo con Asia (Singapur, Tailandia, Vietnam…) o Norteamérica. Sin olvidar el trabajo que se ha hecho para construir sistemas de almacenamiento de agua en episodios de lluvia, con una inversión de 20 millones de euros que permiten almacenar hasta 200.000 m3 de agua en zonas ribereñas del Mar Menor.

Queda todavía muchísimo trabajo por hacer, pero también hemos sido capaces de entender e interiorizar las inquietudes de los agricultores, ganaderos y pescadores. Nos hemos puesto en su piel y no sólo les hemos apoyado económicamente sino con cuestiones relacionadas con la gestión de su trabajo cotidiano o con cuestiones tan importantes como la formación (se han formado más de 42.000 profesionales), la innovación o la transferencia de conocimiento. Hemos trabajado para que la investigación se aplique y contribuya al desarrollo y a la modernización del sector de forma real. Creo que hemos plantado los cimientos para trabajar todos de forma coordinada.

VF. En estos años también ha habido momentos muy complicados.

AL. Hemos tenido días de todo. No podemos olvidar que tuvimos dos episodios de anoxia en el Mar Menor o que una parte muy importante de la sociedad intentaba acusar a la agricultura y a la ganadería de lo que estaba ocurriendo allí. Hoy todos sabemos que es un problema multifactorial de origen antrópico. Hemos colaborado en el mantenimiento de las redes de saneamiento, se han construido los depósitos de tormentas y hemos hecho frente al reto de demostrar que la agricultura es totalmente compatible con el Mar Menor.

También se han hecho frente a amenazas procedentes del ministerio de Consumo cuando instaba a no comer carne o que el azúcar es mala o el vino cancerígeno. Ha habido que capearlo y enviar mensajes de confianza al consumidor para no generar rechazo sobre alimentos seguros.

VF. ¿Pesa entonces más lo bueno que lo malo?

AL. Me quedo con que ha sido una legislatura positiva. Estamos avanzando y seguimos siendo los referentes, la ‘Huerta de Europa’. Se están haciendo las cosas bien. 

Dentro de unos años, cuando miremos hacia atrás y veamos lo que ha pasado en esta legislatura, nos daremos cuenta de todo lo que ha pasado y que no hemos podido apreciar en su justa medida por estar imbuidos en el día a día.

VF. ¿Qué retos de futuro le quedan a la Región de Murcia?

AL. El principal reto es resolver el problema hídrico. Murcia necesita tener garantizados los recursos hídricos, no puede estar pendiente de la decisión de un Consejo de Ministros que condicione el desarrollo de esta región. La infraestructura Tajo-Segura es vital para nosotros.

También hemos de conseguir que el sector primario tenga garantizado el relevo generacional. Por muchas ayudas que demos, si una persona que quiera introducirse en este sector no ve futuro, no va a entrar.

Mejorar la comunicación es esencial. Muchas veces la agricultura tiene mala prensa porque no hay suficiente información. Hay que comunicar, informar y divulgar. Hemos de seguir avanzando para que esta revolución que se da en el sector primario llegue a la sociedad, hemos de saber construir ese relato para llegar a toda la sociedad. Hay muchos más retos, pero estos son los principales.

También necesitamos un cambio de modelo de seguro agrario. Cada vez menos agricultores lo contratan porque entienden que no recogen las singularidades que requieren.

Y hay que conseguir cultivos que luchen contra la desertificación. La clave está en la gestión del suelo. 

“Da igual quien esté en esta Consejería. Lo importante es sentar unas bases lo suficientemente sólidas para poder garantizar una continuidad, independientemente de la persona que haya”

VF. ¿Se ve cuatro años más al frente de la Consejería?

AL. Eso no depende de mí. Depende de los ciudadanos. Da igual quien esté en esta Consejería. Lo importante es sentar unas bases lo suficientemente sólidas para poder garantizar una continuidad, independientemente de la persona que haya. Al final, el importante en la Consejería no es el consejero, es el conserje, que es quien abre la puerta y la cierra cada día. Aparte de eso, esto es un equipo de personas. Aquí hay magníficos profesionales que saben cómo hay que trabajar y lo que hay que hacer. Como consejero hay que establecer herramientas que ayuden a nuestros agricultores, ganaderos y pescadores. Ser correa de transmisión entre lo que te hacen llegar estos profesionales todos los días y lo que es la realidad de la Administración. Yo creo que en ese sentido se han establecido esas bases sólidas de las que hablaba. Y que esté yo u otra persona es lo de menos. Lo más importante es que nuestros profesionales tengan satisfechas sus necesidades, que nuestros vecinos de la Región de Murcia sigan avanzando.

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