Teresa Ribera: “El problema de las fresas tiene que ver con la duda que han sembrado el PP y VOX”

La vicepresidenta tercera asegura que su Gobierno defiende que los productos agrícolas españoles cumplen “a rajatabla una normativa enormemente exigente”

Ministra medio ambiente

Teresa Ribera es vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. / ARCHIVO

Javier Albisu. Efeagro.

La vicepresidenta tercera Teresa Ribera asegura que su Gobierno defiende que los productos agrícolas españoles cumplen “a rajatabla una normativa enormemente exigente”, considera “absurdo” que se le acuse de favorecer un boicot a las fresas de Huelva y sostiene que “el problema” responde a la “duda reputacional” que han sembrado el PP y VOX.

“Nosotros hemos hecho un esfuerzo por defender desde el primer momento que todos los productos que colocan los agricultores españoles cumplen a rajatabla una normativa enormemente exigente”, dice en una entrevista con EFE Ribera (Madrid, 1969), quien considera “absurdo” que se le acuse de favorecer el boicot de algunos consumidores alemanes a los frutos rojos españoles.

La también ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico añade que “el problema de las fresas de Doñana no es el Gobierno de España”, sino que “tiene más que ver con la duda reputacional que ha sembrado (el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma) Moreno Bonilla y Vox en el Parlamento andaluz que con ninguna otra cosa”.

Esa “confusión” inducida, dice la vicepresidenta, llevó a una delegación de parlamentarios alemanes a planear un viaje a Doñana para conocer la situación de los regadíos en el Parque Nacional, misión a la que han renunciado en el último momento dado el peso político del asunto a pocos días de celebrarse elecciones generales.

“Los productos españoles son productos legales correctos y que cumplen con la totalidad de los requerimientos ambientales, económicos y sociales. Dicho lo cual, siempre parece más fácil intentar identificar un chivo expiatorio para un problema que ha creado exclusivamente el Gobierno andaluz”, resume.

La agenda verde en Europa

Ribera, que intervino ayer martes en una conferencia sobre el Pacto Verde en Bruselas, recibe a EFE en un despacho del Parlamento Europeo e intercala en sus respuestas mensajes en clave nacional y en clave europea, con los comicios del 23 de julio a la vista como antesala de las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2024.

“Europa se juega seguir juntos o que cada cual se resuelva sus problemas en el ámbito doméstico, siguiendo las presiones del muy corto plazo. Por tanto, Europa se juega muchísimo. Veo que hay una tendencia clara, la renacionalización o incluso al desafío al Estado de derecho, a las políticas comunitarias, al cumplimiento de las normas”, apunta Ribera.

La socialdemócrata detecta una aproximación de los conservadores europeos a los postulados de la extrema derecha y de países como Hungría o Polonia para recuperar poder político que han perdido en los últimos años en Alemania, Francia, España o Italia, y relaciona esos movimientos comunitarios con el contexto político español.

Se explaya, en concreto, sobre la ofensiva del Partido Popular Europeo (PPE) contra la Ley de Restauración de la Naturaleza propuesta por la Comisión Europea, que los conservadores quieren retirar de la agenda, en una maniobra que ha agitado el debate político en Bruselas.

“No se le puede pedir una pausa a la pérdida de la biodiversidad o la crisis climática y por tanto, es profundamente desafortunado que partidos conservadores que tradicionalmente han tenido vocación de gobierno” se posicionen así, comenta.

Según Teresa Ribera, ese camino conduce a “una senda muy peligrosa” porque es una “apuesta fuerte” contra una Comisión Europea que “ha creído desde el primer momento que la prosperidad de Europa está esencialmente vinculada a la agenda social y a la agenda ambiental, que es la única que genera prosperidad económica”.

“No es esa España negra la que queremos, al revés. Queremos una España moderna y de progreso, no una España de regresión o de caza de brujas (…). Queremos una España en la que quepa todo el mundo, no solamente la mitad que nos gusta”, agrega la vicepresidenta.

La transición ecológica y energética, la pandemia y la guerra en Ucrania, explica, han acelerado cambios que “normalmente suponían varias décadas y ahora se intensifican en muy poco tiempo y eso es lógico que nos interpele, que nos genere preocupación”.

“Lo responsable es entender lo que está ocurriendo y buscar soluciones, no quedarnos en el ‘carpe diem’ y que por arte de magia, algo se resuelva por sí solo, porque eso no ocurre”, sostiene en unas declaraciones que apuntan tanto al contexto comunitario como al doméstico.

Sin embargo, los resultados de las elecciones municipales dan a entender que el Ejecutivo, que Ribera define como “enormemente comprometido con el progreso de España, con el progreso social, con la modernización de nuestros sectores productivos y con la generación de oportunidades”, no ha sacado réditos electorales de su gestión.

“Hemos intentado ser parte de la construcción de soluciones para el conjunto de Europa, pensando siempre, lógicamente, defendiendo siempre el interés de la sociedad española. Y me siento muy orgullosa de haberlo hecho”, concluye Teresa Ribera.