Cárcel para un viverista de Huelva por cultivo ilegal de variedades de arándano

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El Juzgado de lo Penal 4 de Huelva ha condenado a un viverista, que ejercía la actividad sin hallarse inscrito en los registros administrativos correspondientes de la forma debida, a un año de prisión por reproducir y multiplicar sin autorización las variedades de arándano “Snowchaser” y “Ventura”

crecimiento del arándano

El viverista había obtenido material vegetal de algunas variedades de origen desconocido y procedido a su reproducción y multiplicación sin la necesaria licencia.

Esta persona, a la que se le responsabiliza de un delito contra la propiedad industrial, había obtenido material vegetal de las citadas variedades de origen desconocido y procedido a su reproducción y multiplicación sin la necesaria licencia de los titulares de derechos de las mismas, ha informado Gestión de Licencias Vegetales (Geslive) en un comunicado.

La sentencia, contra la que no cabe recurso, incluye además de la pena de cárcel la destrucción a su cargo de la totalidad de las plantas pertenecientes a tales variedades.

Este procedimiento judicial se inició por la denuncia de Geslive ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva.

Responsables de Geslive han señalado que “están obligados a permanecer vigilantes para denunciar ante las autoridades cualquier fraude que suponga una infracción de los derechos de propiedad industrial, pues el respecto a la normativa legal es responsabilidad de todos y una condición indispensable para que el sector aumente su competitividad”.

Geslive recuerda que la reproducción y producción no autorizada de material de reproducción de variedades vegetales protegidas de frutal, constituye un grave problema en las zonas frutícolas españolas.

Este fraude masivo tiene graves consecuencias no sólo para los obtentores de nuevas variedades vegetales, a los que se están causando pérdidas multimillonarias cada año, sino también para todo el conjunto del sector, pues constituye una grave competencia desleal para la totalidad de los productores autorizados.

Por otra parte, tal material vegetal producido clandestinamente al margen del sistema oficial de control y certificación, adolece de garantía alguna de que pertenezca verdaderamente a la variedad que se indica, de su pureza varietal o de sus condiciones fitosanitarias.