China destruye 20 toneladas de naranjas y limones españoles

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Autoridades diplomáticas españolas confirman que los cítricos destruidos eran un envío ilegal.

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Las autoridades chinas destruyeron el martes en la ciudad de Tianjin cerca de veinte toneladas de naranjas y limones procedentes de España, por no cumplir los estándares de calidad exigidos.

Según informó ayer la agencia local China News, las autoridades detectaron que la mercancía llegó sin el embalaje habitual al puerto local de Tianjin, en el noreste de China, y los permisos de importación no cumplían tampoco las reglas establecidas en China.

Cuando los operarios abrieron el cargamento, compuesto por unas 2.000 cajas de naranjas y limones y con un valor de 14.000 euros, confirmaron que la mercancía no se encontraba en buen estado, por lo que procedieron a la desinfección y destrucción de la misma.

Responsables sanitarios citados por China News explicaron que los operarios destruyeron la mercancía ante la posibilidad de que las naranjas y limones estuvieran afectados por la denominada mosca de la fruta, y con el fin de evitar cualquier posible contagio a las explotaciones locales.

España y China firmaron en el año 2005 un acuerdo que implica que la exportación de cítricos debe cumplir un protocolo y seguir un tratamiento de frío, aspectos que según las autoridades no se cumplieron en este caso.

Envío ilegal
Autoridades diplomáticas españolas confirmaron hoy a Efe que el cargamento de 20 toneladas de naranjas y limones presuntamente procedente de España y destruido el martes en China no cumplía los requisitos para su exportación, por lo que dieron su visto bueno para que no entraran a este mercado.

El pasado 11 de marzo la administración de control de calidad de China notificó a estas autoridades españolas la llegada de un cargamento “sospechoso”, y tras comprobar que los certificados no eran oficiales (deben tener papel securizado de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre) confirmaron la irregularidad del envío, que incluso podría no proceder de España.

“El mismo sector español está interesado en que se persigan actividades fraudulentas”, dijo al respecto el consejero de Agricultura de la Embajada de España en China, Samuel Juárez. “Es importante que se investigue bien, pero no debería haber ninguna repercusión porque se ha mostrado que los controles funcionan”, añadió.

Según los falsos certificados, la fruta destruida, que las autoridades chinas enterraron en cal viva para prevenir posibles plagas, tenía su origen en Alicante, aunque “al ser documentos irregulares podría caber incluso la posibilidad de que la fruta no fuera española”, señaló Juárez.

España está autorizada a exportar cítricos a China desde la entrada en vigor de protocolos fitosanitarios para estos productos en 2007, aunque la llegada de cargamentos españoles al país asiático no comenzó hasta 2014. Ese año se exportaron a China cítricos españoles por valor de 1 millón de euros, cifra que se triplicó en 2015, y se espera mantener la tendencia ascendente en este ejercicio.

España es el séptimo productor mundial de cítricos, tan sólo por detrás de Brasil, Estados Unidos, India, China, México e Irán, según datos de la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas (Fepex).

El consejero de Agricultura de la Embajada de España en China destacó que España investigará el presunto origen de esta fruta una vez que reciban datos más específicos de China, y subrayó que no espera que el suceso afecte a las relaciones bilaterales o a futuros acuerdos comerciales “porque se actuó como se debía”.

España y China negocian en este sentido nuevos protocolos para la exportación al país asiático de uva de mesa, ciruelas y melocotones, fruta esta última que ningún otro país vende todavía en el mercado chino.

Las naranjas y limones interceptados por China, almacenadas en unas 2.000 cajas y valorados en unos 14.000 euros, fueron destruidos el día 15 en el puerto chino de Tianjin, a unos 200 kilómetros de Pekín, principal puerta de entrada de productos de otros países al norte del gigante asiático.

La lejanía geográfica de China dificulta que el país, pese al enorme potencial de su mercado, pueda convertirse en un destino primordial para las frutas españolas, ya que los costes de envío y refrigeración son mayores que en otros mercados más tradicionales.