La ciberfísica y la alimentación se unen para disminuir las pérdidas

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El proyecto europeo DIH4CPS pretende ayudar a las empresas a mejorar su productividad gracias a la tecnología

Los tomates Cherry serán el objeto de estudio del proyecto DIH4CPS

Valencia Fruits. Redacción.

Alrededor de un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano se desperdicia. Esto impacta negativamente en la cadena agroalimentaria, pilar esencial de la economía no solo mundial, sino también española.

Según el ‘Observatorio de Cajamar sobre el sector agroalimentario español en el contexto europeo’ el sector destaca por su productividad, un 38 % superior a la media de la UE-27, y por el avance de las exportaciones, que en 2020 registraron un máximo histórico de ventas con 54.840 millones de euros.

Actualmente, son cada vez más las iniciativas por introducir los avances tecnológicos en un sector tan primario como es la alimentación, pues la tecnología podría evitar y reducir el impacto negativo de las pérdidas de alimentos en la industria, mejorando su productividad, eficiencia y beneficios económicos.

Una de estos proyectos es el impulsado por el Instituto Tecnológico de Informática (ITI): el proyecto europeo DIH4CPS pretende “mejorar la productividad en el procesamiento de productos agroalimentarios mediante la implementación de sistemas ciberfísicos y reconocimiento de imágenes”, tal y como informan desde el instituto.

En el proyecto son varias las empresas y organismos especializados en tecnología que aportan sus conocimientos para lograr los resultados, como Multiscan, empresa de fabricación de equipos de visión artificial para la selección e inspección de frutas y hortalizas. También la Universitat Politécnica de Valencia (UPV) participa en esta iniciativa como coordinadora del HUB-4-MANUVAL DIH especializado en robótica. Por su parte, el ITI se encarga de la parte de Inteligencia Artificial y análisis de Big Data.

El tomate cherry como objeto de estudio

El proyecto se propone encontrar la solución a las pérdidas en el proceso de selección y minimizar los costes, además de sacar provecho de todos los recursos: maquinaria, mano de obra, materias primas, energía…

Para ello, el tomate Cherry será el objeto de estudio al que se aplicarán los sistemas ciberfísicos y el reconocimiento de imágenes. Sin embargo, los resultados serán aplicables a la clasificación y selección de cualquier otra verdura o fruta.

Joan Escamilla, responsable del proyecto en ITI, asegura que los sistemas ciberfísicos “son sistemas con los que convivimos en nuestro día a día y que toman forma a través de smartphones, sistemas domésticos o electrodomésticos y que ahora, han llegado al sector alimentario”.

Según el instituto, los últimos avances se centran en “la preparación de los datos y la identificación de las variables relevantes, desarrollo y entrenamiento de modelos y la creación de un piloto que ejecute dichos modelos y permita consultar el estado actual de la máquina, así como una puntuación de riesgo instantánea y el tiempo estimado hasta el fallo”.