Citrosol contra el desperdicio alimentario

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La marca valenciana afianza su compromiso contra el desperdicio alimentario en una campaña que muestra sus soluciones más sostenibles y ecológicas

Citrosol trabaja día a día en desarrollar y adaptar los mejores tratamientos a las nuevas demandas del mercado y de la sociedad. / CITROSOL

Valencia Fruits. Redacción.

Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos el próximo 29 de septiembre, Citrosol ha preparado una campaña para dar a conocer su compromiso social con esta problemática. Para la marca valenciana esta determinación no es ninguna novedad ya que, como parte de su ADN, la actividad de Citrosol se centra en reducir las mermas y alargar la vida comercial de las frutas y hortalizas para que lleguen a su destino con toda su frescura y sabor.

Según datos de la FAO, cerca de 1.300 millones de toneladas de alimentos se desperdician en el mundo cada año, es decir, un tercio de toda la comida producida para el consumo humano. En el caso de las frutas y hortalizas, se pierde cerca de la mitad de todo lo que se produce, concretamente un 45%. Como consecuencia, también se malgastan recursos de gran relevancia como son agua, suelo o energía y se contribuye, asimismo, al calentamiento global y al cambio climático.

Citrosol contribuye con sus soluciones a reducir considerablemente las pérdidas y desperdicio de frutas y hortalizas en puntos clave de la cadena de suministro que suponen actualmente más del 50% del total de las mismas.

Y es que la cadena de suministro de frutas y hortalizas experimenta grandes pérdidas en todas y cada una de sus etapas. Durante la primera fase, la producción agrícola, las pérdidas ascienden a un 44% del total. En segundo lugar, durante la confección y el procesado postcosecha en los almacenes —donde el producto es tratado para alargar su vida comercial y se almacena hasta su venta— se produce un 13% de desperdicio. A continuación, el producto se transporta hasta los centros de distribución y finalmente a las tiendas y supermercados, donde se llega a perder hasta un 16% más. Y, por último, llega el consumidor final, que desperdicia hasta un 27% del total.

En su lucha contra el desperdicio y las pérdidas, la enseña líder europea en tecnología y tratamientos postcosecha de frutas y hortalizas trabaja en dos frentes: el control de organismos que causan la pudrición mediante tratamientos fungicidas y biocidas, y el control de la deshidratación o pérdida de peso —que también afecta a la apariencia y calidad de los frutos— mediante la aplicación de recubrimientos.

Además, en un contexto donde la sostenibilidad y el respeto por el medioambiente son una tendencia imparable, Citrosol trabaja día a día en desarrollar y adaptar los mejores tratamientos a las nuevas demandas del mercado y de la sociedad. Por un lado, con una apuesta decidida por encontrar soluciones postcosecha de “química verde” —con su gama BioCare by CITROSOL —, basadas en productos de origen natural que permitan conseguir resultados que se van aproximando a los de los productos químicos tradicionales sintéticos. Por otro lado, la demanda de tecnologías sostenibles y el uso responsable de recursos han impulsado a la empresa valenciana a integrar como pilar fundamental en cada una de sus innovaciones esta dimensión de la responsabilidad social corporativa con, por ejemplo, el Sistema Vertido Cero®, los Sistemas Citrocide® o las ceras de secado rápido, que contemplan esta vertiente al ahorrar agua, reducir la generación de residuos o reducir la huella de carbono, entre otros.