El lobby del vino se une contra el proyecto antialcohol del Gobierno

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El borrador de anteproyecto de Ley de Prevención del Consumo de Bebidas Alcohólicas por Menores ha sido rechazado rotundamente por el sector.

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VenEl poderoso lobby del vino español se ha apresurado a protestar por el borrador de anteproyecto de Ley de Prevención del Consumo de Bebidas Alcohólicas por Menores que prepara el Gobierno, texto que recupera fantasmas del pasado y llega en un mal momento por la crisis de del granel y el bajísimo consumo.

El borrador ha sido rechazado rotundamente por Cooperativas Agro-alimentarias, Asaja, COAG, UPA, las bodegas, los consejos reguladores (Cecrv) o partidos como el PSOE, que comparten los fines de la norma, pero nunca que se incluya al vino —que clasifican como “alimento”— en el mismo nivel que las bebidas de alta graduación.

Tampoco gusta a destacados dirigentes del PP: el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, afirmó que la ley solo saldrá adelante de acuerdo con el mundo del vino, mientras que la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, agregó que esta comunidad —principal viñedo del país— “no puede permitir” una normativa que pueda perjudicar a este sector.

No obstante, hay que recordar que sólo es un borrador de trabajo, abierto aún a importantes modificaciones, y que una iniciativa similar fue retirada por el Gobierno Zapatero tras las presiones.

En opinión de agricultores, cooperativas y bodegas, el borrador plantea medidas desproporcionadas e ineficaces, atentan contra la libertad individual de los adultos y golpearía a la economía rural.

En los últimos 30 años, recuerdan, se ha producido en España un descenso continuo del consumo de más de un 40%, que le sitúa a la cola entre los países productores a nivel mundial —no más de 20 litros en 2013 por persona y año—; pero en el mismo periodo han aumentado los problemas de alcohol en jóvenes, ligados —según afirman— a otras bebidas de alta graduación, como el whisky.

El debate está servido, con un nuevo frente abierto en un momento complicado para el granel en Castilla-La Mancha, bastión del vino. La incertidumbre crece entre los agricultores después de que las cooperativas manchegas alertaran de que podrían tener problemas para almacenar la producción de la próxima vendimia, cada vez más cercana, si las ventas no mejoran y dan salida a excedentes.

De hecho, hay viticultores que se preguntan si habrá cupos de entrega este año, aunque fuentes agrarias tienen claro que si llegan estas limitaciones vendrán dadas por las propias cooperativas y bodegas en caso de que no aligeren sus stocks.

El presidente del Comité Consultivo sobre Vino de la Unión Europea, Alejandro García-Gasco (COAG), cree que la campaña próxima podría ser “normal” en producción, nada que ver con los datos históricos de la pasada, pero que es imprescindible una destilación de crisis para retirar del mercado vino y mosto.

Opina que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) debería convocar a todos los agentes implicados, incluido los alcoholeros, para analizar la situación de mercado, las salidas y previsiones de venta y analizar el coste que tendría destilar 4 o 5 millones de hectolitros.

Para las organizaciones agrarias, la situación provocada por las elevadas existencias es “preocupante” y no “alarmante”, pero urgen soluciones en el corto plazo —mientras abundan en la creación de la Interprofesional, lo que llevara su tiempo—, y reconocen que, entre los escollos para aprobar una destilación, está su alto coste.

El reglamento comunitario permite impulsar la iniciativa, destinando el 15% de los fondos del Programa Nacional del Vino a este fin, sufragado con fondos propios del Estado, del Magrama.

Pero la medida no ha tenido acogida, ni entre la ministra del ramo, Isabel García Tejerina, ni en la consejera en Castilla-La Mancha, María Luisa Soriano, quien abogan más bien por una autorregulación, como limitaciones de producción según calidades.

En cuanto a la evolución de las cotizaciones se refiere, el Magrama recoge del 9 al 15 de junio caídas para el vino blanco sin indicación geográfica respecto a la anterior semana, que se queda en 2,51 euros/hectogrado, mientras que repunta de forma significativa el tinto de mesa (12 p. color) hasta los 2,97 euros/hgdo.

Por plazas de referencia, el vino blanco se paga a 2,93 euros/hgdo (a granel y salida de bodega) en Albacete; a 1,89 en Badajoz; a 2,81 en Ciudad Real; a 2,63 en Cuenca; y a 2,44 en Toledo.

Mientras tanto, el vino tinto lo hacía a 3,38 euros/hgdo en Albacete; 2,57 en Ciudad Real; 2,90 en Murcia; 2,74 en Toledo y 1,94 en Valencia, según los datos que difunde la misma fuente.

En Italia, el valor en origen de los vinos blancos comunes rondaba los 3,10 euros/hgdo entre el 2 y el 8 de junio; y el de los tintos y rosados de mesa se situó en 3,87 euros/hgdo, lo que supone caídas respecto a la semana anterior del –0,1 y el –1,2% y depreciaciones interanuales acumuladas del –41 y el –28,6%, respectivamente, según los datos del Instituto italiano Ismea.

En Francia, los precios rondan los 5,18 euros por grado-hectolitro para los vinos tintos y rosados sin IGP y 6,95 para los que tienen IGP; mientras que los blancos cotizan entre 7,26 y 7,33 euros, según calificaciones, apunta France Agrimer.

Traders internacionales del granel reciben ofertas agresivas de precios bajos de vinos varietales y genéricos manchegos, mientras que también tienen atractivas propuestas de Chile y Australia, en un contexto global de mercado lento, pesado y con poca actividad.