El mercado para los vinos a granel españoles se ralentiza

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La desaceleración china, la competencia de los vinos azucarados, la alta producción española o la presión de la oferta del Hemisferio Sur cortan las alas al sector español.

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UvaLa desaceleración de la demanda en China o Rusia, la competencia que ejercen los vinos chaptalizados (enriquecidos con azúcar), la alta producción española o la presión de la oferta del Hemisferio Sur complican la salida de los graneles españoles, que deben mover ficha rápido para evitar el colapso.

El escenario para los vinos a granel españoles —sin denominación de origen— se ha ralentizado y el mercado es “muy pesado”, con salidas relativamente lentas y bajada importante de los precios, tal y como recuerda Ángel Villafranca, el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha, principal viñedo del país y líder en exportador.

Varias circunstancias motivan la preocupación de un sector que se enfrenta a un escenario “muy complicado” de cara a la próxima vendimia si no se adoptan medidas, debido a los altos stocks, a la menor demanda y la creciente presión de otros competidores.

Italia “ha sido una sorpresa” —acabó con mayores producciones de lo esperado—, por lo que comprará menos granel español y sus caldos ejercerán más presión en los mercados exteriores que ambos ansían, mientras que también hay stocks en países del Hemisferio Sur.

La exportación a china —que aumenta sus superficies de cultivo y quiere ser una potencia en vino— no se ha recuperado, pese a cerrarse el proceso antidumping contra los vinos importados de la Unión Europea y, de hecho, continúan las inspecciones en sus fronteras.

“La exportación no está siendo fácil allí”, agrega Villafranca, quien resume que la situación actual global está dominada por mucha producción, mayor que la demanda, ya que esta última “se ha aflojado” en la Unión Europea por la crisis y en países como Rusia.

Para complicar las cosas, el granel español compite con una creciente producción de vinos chaptalizados. Los precios del azúcar han caído desde 1.000 a 600 euros por tonelada en el último año, lo que anima a países que no tiene un clima adecuado, a elaborar caldos que destinan a consumo interno y a la exportación.

Alemania, norte de Francia, Bulgaria, Hungría, Rumania, Macedonia, Moldavia, Georgia o Ucrania, se encuentran entre los “chaptalizadores” de vinos, que compiten con España o Italia.

En cuanto a los precios en origen españoles, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente recoge del 21 al 27 de abril valores de 2,78 euros/hectogrado para el vino blanco sin indicación geográfica, un 2,21% más respecto a la semana anterior. Por su parte, el vino tinto común (12 puntos color) se paga a 3,30 euros/kg en ese período, un 1,49% menos que hace una semana.

Por plazas de referencia, el vino blanco cotiza a 3,23 euros/hgdo en Albacete; 2,34 en Badajoz; 3,05 en Cuenca y 2,60 en Toledo. Y el tinto lo hace a 3,57 en Albacete; 3,73 en Cuenca; 3,05 en Murcia, 2,74 en Toledo y 2,24 en Valencia, según el Magrama.

Respecto a la evolución de las cotizaciones en otros países productores importantes, el mercado en origen italiano también se muestra tranquilo y los precios se mantienen ante una débil demanda, según Ismea, mientras que en Francia se nota cierta estabilidad tanto para los productos “comunes” como de IGP, con precios más altos que el año pasado debido a su menor oferta.

En el horizonte, el sector español estará muy atento a la evolución de China, que ha comenzado mal en 2014 con una caída de sus importaciones desde el exterior en un 20% en volumen hasta marzo, según el OEMV, y de las ventas de Sudáfrica, que saca pecho con crecimientos superiores al 32% de sus exportaciones en 2013, las mejores cifras de su historia tanto en valor como en volumen.

Potenciar el mercado exterior figura entre una de las grandes prioridades del granel “made in Spain”, junto a la recuperación de la demanda interna —especialmente atrayendo a los jóvenes— deben ser prioridades para el sector, que tendrá que poner en marcha una “hoja de ruta” —a través de una Interprofesional u otras vías— para responder a un escenario complicado y evitar una crisis grave.