Los espárragos de la Comarca de la Jacetania duplican su producción

Patatas Meléndez energía
Hispatec otoño 2022
Laiguant Lainco
Bioibérica CT

Se prevé cosechar uno 4.500 kilos que se comercializan bajo la marca Altos Pirineos

Espárragos de la Comarca de la Jacetania (Huesca). / JAVIER ORTEGA

Javier Ortega. Aragón.

La temporada del espárrago blanco y verde de la Comarca de la Jacetania, en la provincia de Huesca, comenzó a mediados de abril y se prolongará hasta junio.

Se prevé una buena cosecha, duplicando la producción del año pasado en las explotaciones familiares de Joaquín Giménez y Carlos Arto, productores de los espárragos de la Jacetania.

Se comercializan bajo la marca “Altos Pirineos. Productos locales”, impulsada por Adecuara (Asociación para el desarrollo integral de la Cuna de Aragón).

La previsión es recoger unos 4.500 kilos en las  dos hectáreas donde cultivan en las localidades oscenses de Arrés y Santa Cilia. Es más del doble que el año pasado, cuando recolectaban cerca de 2.000 kilos, debido a las heladas, que echaron a perder parte de la producción.

El espárrago de la Jacetania se caracteriza por su sabor y su textura. Es un producto de kilómetro 0, fresco y de gran calidad, que se puede consumir directamente del productor.

La tierra de dicha comarca es arcillosa y fértil, lo que favorece su crecimiento. Además, es suelta, lo que beneficia la salida de los turiones al exterior, en el caso del espárrago triguero, y permite una fácil extracción del espárrago blanco de dentro de la tierra.

Ambas explotaciones tienen tradición en el cultivo de espárragos, habiendo comenzado su recuperación hace más de 15 años en el caso de Joaquín Giménez y hace cuatro en el caso de Carlos Arto. Desde entonces, han aumentado la superficie debido a la buena calidad del producto y la gran acogida.

Aseguran que tienen vendida su producción y reciben más demanda que oferta, por lo que animan a otros agricultores a apostar por el espárrago. “Si tienen ganas de trabajar que cultiven espárragos, porque hay demanda y se podría recuperar la importancia que tenía hace años. Hay que realizar una inversión y hasta tres años después de plantarlos no recoges nada, pero después es más rentable que otros cultivos”.

Tradición familiar

Joaquín Giménez trabaja con su hijo, Joaquín. Son una familia dedicada desde hace generaciones a la agricultura de secano y la ganadería. El padre recuerda que de joven “cogía espárragos en Arrés, que eran enlatados en Conservas Bomba en Jaca”.

Hace unos años, cultivaron 500 plantas de espárragos para consumo familiar y “dado el buen sabor y la aceptación, se amplió la plantación y se comercializaron con la idea de recuperar y volver a disfrutar de los espárragos de antaño, criados de manera natural y directos de la huerta a la cocina”.

Carlos Arto cultiva en Santa Cilia, junto a su mujer, Pepa Vinacua. Proviene de una familia de agricultores, que también cultivaba espárragos.

Su apuesta es continuar con esa tradición, buscando una alternativa al cultivo del cereal. Las tierras de Santa Cilia son muy suaves, lo que favorece el crecimiento del espárrago, y el clima de la Canal de Berdún beneficia su desarrollo.

En su explotación, Arto busca la calidad, mimar el producto y que mantenga el sabor de toda la vida. Sus espárragos se comercializan bajo el distintivo de ‘ecológicos’.

La distribución de los espárragos de la Jacetania se realiza principalmente en venta al por menor en los supermercados IFA-Alto Aragón o mediante los productores.

Los espárragos de Aragón, que se cultivan en diversas localdiades de Huesca y Zaragoza, están incluido en la denominación de origen Espárrago de Navarra.