La falta de agua amenaza la producción de arroz en Extremadura

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Las actuales limitaciones de riego afectará principalmente a los cultivos de arroz y de tomate

La sequía es la principal responsable de estas limitaciones de riego. / ARCHIVO

Efeagro.

La organización agraria Asaja Extremadura ha alertado de que la superficie destinada a arroz, y por tanto la producción, se reducirá de forma drástica este año en la comunidad autónoma debido a las actuales restricciones de agua.

El presidente de Asaja Extremadura, Angel García Blanco, ha manifestado que la limitación del riego respecto al canal de Orellana, que podría reducirlo a solo un 22% de la superficie que abastece, afectará principalmente a cultivos como el arroz y el tomate.

“Aun cuando llueva, y lo haga pronto y en cantidad, esta decisión supone un riesgo para el mantenimiento de diversos cultivos en la zona de influencia del canal de Orellana, que en el caso del arroz copa prácticamente toda la superficie destinada en Extremadura”, ha dicho.

García Blanco espera una “rápida respuesta” tanto por parte de Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) como de la Junta de Extremadura y del Gobierno central para intentar minimizar los efectos de esta limitación de riego como consecuencia de la sequía.

En su opinión, la CHG no ha afrontado en los últimos años el problema que podría generarse, y ahora “con un año de sequía, los agricultores se encuentran con esta situación”.

Según ha expresado, el organismo de cuenca “no ha mejorado las infraestructuras, hay pérdidas de agua en muchos sitios, y por tanto el agua disponible es menor de la que podría haberse tenido si se hubieran acometido estos trabajos con celeridad”.

El tomate, el otro afectado

Esta circunstancia también afectará de forma significativa al tomate, aunque en este caso el cultivo está más repartido en la comunidad autónoma, pues también es muy importante en zonas como las Vegas Bajas y la zona del Zújar.

Según las previsiones, las limitaciones al canal de Orellana, con una drástica reducción de los hectómetros, afectará a unas 65.000 hectáreas y 6.000 agricultores.

Por otra parte, también preocupa la actual situación de sequía en la comunidad autónoma, a la espera de que lleguen las lluvias, pues en caso contrario se verían afectados múltiples cultivos.

“El cereal por ejemplo empieza a necesitar ya agua, de igual forma que los pastos en la ganadería, de ahí la necesidad de que haya ya precipitaciones” para lograr una buena siembra en el primer caso o para que el ganado cuente con alimentación natural, ha indicado.