La campaña citrícola se cierra con pérdidas en la Comunitat Valenciana

Hispatec otoño 2022
Laiguant Lainco
Bioibérica CT

La temporada ha registrado unos resultados espacialmente malos en naranjas.
pfeilchen_rojo
El sector citrícola español concluye una mala campaña
pfeilchen_rojo
The citrus sector concludes a bad season

lineaapoyos

PerLos productores citrícolas de la Comunitat Valenciana cierran con pérdidas una campaña muy complicada. La acusada sequía ha propiciado calibres pequeños y enfermedades en los campos, problemas que unidos a una situación de baja demanda, han provocado remuneraciones escasas para el agricultor. Cuando la temporada entra en su recta final, los citricultores comienzan a hacer su balance. La organización agraria AVA-Asaja calcula pérdidas de 244 millones y La Unió de Llauradors de más de 266 millones, en un ejercicio con resultados especialmente malos en naranjas, mientras que las mandarinas se han comportado algo mejor.

Decenas de agricultores participaron el 21 de mayo en la Sectorial de Naranjas y Mandarinas de AVA-Asaja para hacer balance de una campaña muy complicada debido a las condiciones climáticas. La falta de precipitaciones y las altas temperaturas registradas a lo largo de la temporada provocaron calibres bajos y graves fisiopatías como ‘rajado’ y ‘clareta’. “Como resultado de la importante merma de cosecha y de las presiones de la gran distribución aprovechando esta coyuntura, los precios han sido muy bajos en naranjas y moderados en mandarinas”, señalan desde la organización agraria.

La sectorial de AVA-Asaja califica esta temporada como “una de las peores de la historia debido a la sequía y los bajos calibres”. Las mayores caídas de precios, según indican, se han producido en el grupo Navel, con descensos de hasta el 43% en variedades como Lane Late, Powell o Chislett. En mandarinas apenas se han cubierto los costes de producción, más elevados de lo habitual ante la necesidad de realizar más riegos. Ahora bien, en Satsumas (Okitsu, Clausellina u Owari) se han registrado caídas de precios de hasta el 25%. Un fuerte contraste con los 12 euros por arroba que ha alcanzado la Nadorcott.

Con estos datos, AVA señala que las pérdidas de los citricultores valencianos superan los 244 millones de euros. En cuanto a la comercialización, las exportaciones también caen hasta marzo un 7,22%, el consumo interior baja un 4,26%, mientras que las toneladas de fruta destinada a transformación en zumo —con precios muy por debajo de los costes de producción— suben un 16,25%.

Por su parte, La Unió de Llauradors denuncia que los precios de las naranjas han caído esta campaña de media un 47% en relación a los de la pasada, lo que ha provocado una alarmante falta de ingresos entre los citricultores de la Comunitat Valenciana.

Según la organización agraria, las pérdidas en esta campaña ascienden a una cantidad superior a los 260 millones de euros debidas fundamentalmente a los problemas de ‘clareta’, ‘rajado’ o pequeños calibres que han provocado dificultades comerciales, entre otras circunstancias.

Una comparativa de los precios facilitados por el Observatorio de Precios de la Conselleria de Agricultura de la Generalitat Valenciana es concluyente en cuanto a la disminución de las cotizaciones en las variedades de naranja, “aunque hay que señalar que en muchos casos los agricultores han tenido peores precios o incluso se ha quedado la fruta en el campo sin recolectar”, indican desde La Unió.

En la Navelina el precio en origen se ha desplomado un 43% al pasar de 0,21 euros a 0,12 euros/kg; en la Navel Lane Late la cotización ha caído un 36%, de 0,22 euros la campaña pasada a 0,14 euros/kg en la actual; y en la variedad Navel Powell la disminución ha sido aún mayor, del 61%, después de pagarse a 0,41 euros y esta campaña a 0,16 euros/kg.

La Unió explica que en las variedades de mandarinas las cosas han ido un poco mejor, aunque no de forma general. Por ejemplo en la variedad Satsuma el precio medio ha descendido un 35%, de 0,20 euros que se percibía de media en la temporada pasada a 0,13 euros/kg. En las otras variedades los precios se han mantenido dentro de la normalidad de los últimos años, es decir, “no son del todo satisfactorios pero el citricultor se conforma cada vez con menos para no perder tanto”. De todas formas, y según indican desde la organización, las mejores cotizaciones se lograron en la fruta de calibre grande pues el 30% de la cosecha bien no se recolectó o se obtuvo un precio inferior a otras campañas. Por tanto un mejor precio no ha compensado el bajo calibre.

Por otra parte, La Unió denuncia que los costes de producción se han disparado de manera importante para los productores, básicamente los de la energía, y las explotaciones de cítricos, con gastos muy elevados debido al riego, han visto reducidos sus márgenes drásticamente. Entre el año 2009 y 2012, la caída del margen económico para las explotaciones  —fundamentalmente en las de naranjas— ha sido del 64%.

IGP “Cítricos Valencianos”
El Consejo Regulador Indicación Geográfica Protegida “Cítricos Valencianos” ha calificado con “más sombras que luces” la temporada citrícola de la Comunitat Valenciana, y ha subrayado que a pesar del gran nivel de internacionalización de la citricultura valenciana, no ha sido una campaña buena para el sector. Para el director gerente de IGP “Cítricos Valencianos”, José Enrique Sanz, “la tónica general de la campaña no ha sido positiva, ya que no ha habido una calidad homogénea y los precios tampoco han acompañado en naranjas, aunque el comportamiento comercial ha sido más positivo en limones y en mandarinas”.

Dentro del mismo contexto, José Enrique Sanz ha puntualizado que “la campaña en general se puede calificar como muy complicada. Debemos analizar por separado el resultado obtenido en naranjas frente al de mandarinas. La temporada de naranjas la podemos considerar como mala, incluso como muy mala en algunas variedades como la Navelina y la Lane Late. Por otro lado, las mandarinas han tenido una campaña bastante regular en cuanto a la oferta y la demanda, y con los precios que se han ido dando podríamos calificar el ejercicio como aceptable”,

Además, Sanz ha puntualizado también que “a pesar del alto grado de internacionalización que tienen los cítricos valencianos, actualmente tenemos una fuerte competencia en los mercados internacionales por parte de las producciones de terceros países, fundamentalmente Egipto, Marruecos y Turquía, y debemos ser más competitivos por la vía de la reducción de costes de producción, y apoyarnos en la comunicación, marketing digital e intentar de alguna manera realizar promociones conjuntas de todo el sector”.

El titular de IGP “Cítricos Valencianos” ha indicado que “la campaña ha sido desfavorable sobre todo en lo que respecta a naranjas. Los precios han sido bajos durante toda la campaña debido a que se han dado un cúmulo de factores en contra. Está claro que la competencia de países terceros puede influir claramente en los precios, pero puede ser más negativo todavía cuando nosotros no hemos podido aportar la calidad de producto que nos caracteriza. El clima ha jugado en nuestra contra en todo momento, las temperaturas han sido demasiado suaves durante todo el invierno y éste ha sido el año más seco en la zona de levante en mucho tiempo. La falta de lluvia ha repercutido directamente en la falta de calibre, y además, ha propiciado que se hayan disparado los porcentajes de ‘clareta’, un defecto de piel que solo afecta a la calidad externa del fruto, pero lo puede depreciar. Por otro lado, ha sido una campaña marcada también por muchos días de viento, lo que también provoca rameado de la piel del fruto”.

“A parte de la crisis actual, a nivel de consumo el clima también ha influido negativamente. El invierno ha sido demasiado suave en los países que tradicionalmente consumen naranjas, y con ello, la bajada del consumo ha sido notable”, apunta José Enrique Sanz.

UnioProtesta de La Unió
Productores de cítricos de La Unió de Llauradors; procedentes de las diversas zonas citrícolas de la Comunitat Valenciana, realizaron la semana pasada en Valencia un acto de protesta simbólico para denunciar la situación en la que se encuentran, marcada por una falta de rentabilidad alarmante que conduce al abandono de cada vez más campos. Los productores repartieron 700 kilogramos de naranjas a los ciudadanos pues “para dejarlos en el campo sin recoger, vale la pena que las disfruten los consumidores y se enteren de cómo estamos”. En este sentido explicaron que la media a la que se paga la naranja en campo no pasa de 0,14 euros/kg mientras los consumidores pagan una media de 0,96 euros/kg en los supermercados, lo que supone que el precio se multiplica por siete entre el origen y el destino. Las pérdidas esta campaña ascienden a una cantidad superior a los 260 millones y denunciaron que la Generalitat Valenciana adeuda en estos momentos unos 50 millones a los citricultores en concepto de ayudas a la producción integrada y reconversión varietal. Por otro lado, la reforma de la PAC puede dejar fuera a más de 33.000 perceptores de ayudas de la Comunitat Valenciana ante el listón exigido de 300 euros para tener derecho a la subvención y con el agravante de que la mayor parte de los mismos serán citricultores debido al minifundismo existente en este cultivo. La Unió considera que la importante crisis económica en la que viven inmersos los productores de cítricos desde hace años requiere la actuación inmediata de todas las Administraciones implicadas (Generalitat, Gobierno central y también la Comisión Europea).

Información publicada en la edición impresa de Valencia Fruits del 3 de junio.
Si usted es sucriptor puede descargarse el número completo del semanario en formato pdf