La Denominación de Origen Ca Rioja apunta a los vinos blancos

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La DO Calificada de La Rioja se plantea pasar de las 4.000 hectáreas de variedades blancas a 6.000 en el plazo de cuatro o cinco años.

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BanLos blancos están cada día más de moda y acaparan crecientes ventas —una de cada cuatro botellas de vino de calidad comercializadas—, lo que ha motivado que la Denominación de Origen Calificada de La Rioja, un clásico entre los más reputados tintos, esté inmersa en un ambicioso plan de diversificación.

La estrategia no es nueva, sino que hay que remontarse a hace aproximadamente siete años, cuando el Consejo Regulador inició su apuesta por la renovación varietal y la posterior autorización de plantaciones, con el objetivo de potenciar un segmento de negocio, el de los blancos, que ha funcionado muy bien a otros territorios, como Castilla y León, Galicia, Cataluña o Comunidad Valenciana.

En La Rioja se plantean pasar de las 4.000 hectáreas de variedades blancas a 6.000 en el plazo de cuatro o cinco años, lo que muestra la apuesta estratégica de los operadores vinícolas.

Actualmente solo el 5% de las ventas de vinos de la DO Rioja son vinos blancos, lo que abre “grandes posibilidades” para crecer en este segmento, apuntan a Efeagro fuentes de este Consejo Regulador, que ha dado pasos muy destacados en este sentido, como la incorporación de variedades mejorantes como Verdejo, Chardonnay y Sauvignon blanc.

Todas ellas se suman a la tradicional viura, que hasta ahora ha destacado como la principal uva blanca en La Rioja, más productiva incluso que las tintas, que ofrece además vinos muy afrutados.

Las viñas de malvasía o de garnacha blanca completan las variedades blancas en las tierras de esta Región, históricamente vinculada a la autóctona “tempranillo”, que ocupa más del 75% de la superficie de cultivo, aproximadamente, en la actualidad.

Son conscientes del éxito que alcanzan en el mercado los vinos de Rueda de Castilla y León, o los reputados blancos gallegos, como los monovarietales de albariño de la D.O. Rías Baixas, los de treixadura de la D.O. Ribeiro y los de godello, más comunes en de la D.O. Valdeorras, a los que se suman proyectos más recientes, incluso en Ribera Sacra o Monterrei, por poner sólo algunos ejemplos en España.

Cada día aumenta el número de bodegas que han sabido ver las posibilidades que se abren para los blancos riojanos y que están dispuestas a aprovechar el tirón del mercado para esta categoría, como también para los rosados, cada vez más en boga.

Actividad agraria
Mientras tanto, la actividad agraria continúa en el sector. En la DO Ca Rioja se habían recogido 245 millones de kilos de uva, hasta el 7 de octubre, según los últimos datos.

Respecto a otras latitudes, la cosecha en Ribeira Sacra rondará finalmente los 4,5 millones de kilos de uva, por lo que será un poco inferior en cantidad a la de 2013, y en la DO Penedès, la cifra ha sido aproximadamente un 15% inferior a la del año pasado.

Por su parte, Castilla-La Mancha ya ha cerrado su vendimia, con una producción de entre 22 y 23 millones de hectolitros, entre un 30 y un 40% menos que en 2013, avanzan las organizaciones agrarias.

En cuanto a los precios, desde hace un mes se están recuperando los del mosto y vino, sobre todo el tinto, muy demandado en Francia o Italia, que tienen problemas de graduación alcohólica y de “color”, por lo que están demandando producto español.

Una vez más, los graneles españoles tendrán este año un papel relevante para “salvar la cara” a productores foráneos, que lograrán poner en los mercados un producto con ciertas condiciones de dignidad —en calidad—, aunque buena parte de los consumidores no conocerán nunca el origen del “milagro”.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) recoge del 29 de septiembre al 5 de octubre una subida del 0,51% semanal para los blancos sin indicación geográfica, hasta 1,99 euros por hectogrado; y del 1,47% para los tintos, hasta 2,77.

Por plazas de referencia, el vino blanco se paga a 2,69 euros por hectogrado en Albacete; 1,72 en Badajoz; 1,55 en Ciudad Real; 1,94 en Cuenca y 2,60 en Toledo. El tinto lo hace a 3,22 en Albacete; 2,25 en Ciudad Real; 2,80 en Cuenca; 3,09 en Murcia; 2,74 en Toledo y 2,29 en Valencia, según estos mismos datos oficiales.