La sequía y las plagas marcan la nueva campaña de cereales en España

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Los agricultores españoles empiezan la temporada 2014-2015 con cierto pesimismo.

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Los agricultores españoles empiezan la campaña de cereales 2014-2015 con cierto pesimismo, más acentuado en unas regiones que en otras, ante una cosecha que viene marcada por la sequía en la primavera, y por el impacto de las plagas.

Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA han declarado a Efeagro que la nueva temporada estará influida por las condiciones climáticas desfavorables, como la falta de precipitaciones o el exceso de temperaturas y golpes de calor durante el período primaveral. Además, los agricultores dejan atrás una campaña (2013-2014) que fue extraordinaria, por la abundancia y los rendimientos de las cosechas.

Respecto a las enfermedades, han insistido en la incidencia de la roya amarilla, que ha dañado a los cultivos y ha encarecido el coste para el productor por los tratamientos fitosanitarios.

El responsable de Asaja en el grupo de cereales del Comité de Organizaciones Agrarias Europeas (COPA), Pedro Gallardo, ha afirmado que la campaña se presenta “mal”, pues la cosecha nacional podría caer entre un 20% y un 25% anual, en referencia a los cultivos de invierno (trigo y cebada), pues es pronto para evaluar el maíz.

Asaja prevé una producción de cereal de invierno de 13,5 millones de toneladas, lo que supondría una rebaja de cinco millones de toneladas en comparación con la temporada anterior; en trigo blando se situará en 5 millones (6,7 millones en la pasada), en trigo duro, 900.000 toneladas (700.000 en la anterior) y en cebada 6,6 millones (10 millones en 2013).

En cuanto a precios, Gallardo (Asaja-Cádiz) ha indicado que en las dos últimas semanas han subido en el caso del trigo duro pero ese repunte solo beneficiará a los productores que vendan a partir de ahora y no a los que sacaron al mercado su grano en junio, por ejemplo.

Aparte, la sequía también ha repercutido en una disminución de las oleaginosas, como el girasol (–25%).

Desde COAG, el responsable sectorial de cultivos herbáceos, José Roales, ha recalcado que las perspectivas son “malas”, porque la sequía ha sido muy determinante y, por otro lado, las parcelas se encharcaron en invierno, con un número “tremendo” de terrenos afectados por los hongos.

Como ejemplo, Roales ha señalado que en Castilla y León, primera autonomía productora, y sobre todo al sur del Duero, la cosecha será entre el 30% y el 55% inferior al año pasado.

Respecto a los precios, el representante de COAG ha indicado que son limitados, por la abundancia en los mercados internacionales, están “rozando el umbral de la rentabilidad, si bajan un poco más venderemos a pérdidas”.

Según el responsable sectorial de herbáceos de UPA, David Erice, la sequía es el principal factor de la campaña, aunque no ha afectado por igual a zonas de todo el país y sus consecuencias han sido más “fuertes” en Castilla y León, Albacete, el sureste (Almería, Murcia o Comunidad Valenciana) y Cataluña.

Frente a los rendimientos de 3.000 kilos por hectárea del año pasado y a los de hace un año y medio (2.500), este año se están obteniendo 1.000 kilos/hectárea, según UPA.

Por otra parte, las últimas tormentas de granizo han tenido efectos “locales” en algunos puntos de Navarra, La Rioja o Aragón, según Erice, pero con muchas pérdidas en las explotaciones individuales dañadas.