Las aceitunas probióticas, más cerca que nunca

Bioibérica CT

Asemesa apoya al Instituto de la Grasa en el proyecto de investigación OliFilm, que pretende demostrar que la aceituna puede ser un alimento saludable de carácter simbiótico cuyas propiedades se mantienen sin refrigeración.

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AceitunasEl pasado año concluía el proyecto Probiolives, un programa de investigación coordinado por un consorcio de centros de investigación-empresas europeos entre los que figuraba Asemesa, que apuntó que las aceitunas de mesa, particularmente las verdes estilo español, pueden ser un vehículo muy apropiado para el aporte de bacterias probióticas a los consumidores. Gracias a OliFilm, el nuevo proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, el Instituto de la Grasa continuará la investigación en este campo para demostrar no sólo el carácter probiótico de las microorganismos presentes en las fermentaciones de aceitunas, sino también la posibilidad de que la aceituna en su conjunto pudiera convertirse en un producto funcional con la categoría de simbiótico dotado de propiedades nutricionales y probióticas.

“Probiolives demostró que las bacterias lácticas responsables de la fermentación de las aceitunas presentaban características probióticas y que éstas no sólo se encuentran en las salmueras, sino adheridas a la superficie de los propios frutos formando unos biofilms, lo que hace de la aceituna un vehículo muy apropiado para el transporte de estos microorganismos al intestino humano”, han comentado Rufino Jiménez y Franscisco Noé Arroyo, investigadores del proyecto. Según estos, uno de los resultados más prometedores que se obtuvieron en Probiolives fue la constatación de que estos microorganismos beneficiosos que se encuentran adheridos a la superficie de las aceitunas sobreviven a las condiciones de envasado de los frutos, “es más, los mejores resultados se consiguen con la conservación del producto a temperatura ambiente”, añaden.

El objetivo del nuevo proyecto es precisamente investigar en profundidad de estos biofilms, “ya que al no precisar una cadena de frío para la distribución se confiere a la aceituna una ventaja competitiva importante frente a los tradicionales productos probióticos utilizados con fines saludables, como es el caso de los derivados de productos lácteos, que sí necesitan de refrigeración”.

Este proyecto contará con ensayos en vivo (con personas) que arrojarán luz acerca del potencial probiótico y funcional de la aceituna de mesa.

Por su parte Asemesa, participante activa del anterior proyecto Probiolives, también colaborará en Olifilm mediante encuentros, jornadas y charlas informativas entre la comunidad científica y los industriales del sector que permitan la divulgación de los avances y conclusiones del proyecto.