Lechugas, el escudo termorreflectante de Arrigoni que mejora el rendimiento

Gregal abril 2021
Fedemco 2021 01
Bioibérica AQ-Flow

Arrigoni propone los escudos termorreflectantes Prisma®, soluciones tecnológicas que salvaguardan los cultivos y propician que aumente sensiblemente su productividad

Valencia Fruits. Redacción.

Las altas temperaturas pueden perjudicar la calidad de las lechugas y por la otra, comportan que los recolectores hayan de trabajar en condiciones incómodas. Arrigoni, empresa líder en el mercado internacional en la fabricación de tejidos técnicos para la agricultura, propone los escudos termorreflectantes Prisma®, soluciones tecnológicas rigurosamente probadas en la práctica, que salvaguardan los cultivos y propician que aumente sensiblemente su productividad.

La elevada eficacia de Prisma® ha quedado demostrada en las pruebas realizadas con las espinacas, que evidencian la superioridad tanto cualitativa como cuantitativa de las producciones cultivadas al amparo del escudo termorreflectante de Arrigoni frente a producciones protegidas por medio de otras soluciones presentes en el mercado.

De hecho, el consumo de lechugas de IV gama, en incremento exponencial antes de la emergencia sanitaria, no está en crisis. Según los datos Nielsen y los datos de Unione Italiana Food IV gama, las pérdidas han sido contenidas, por lo que se prevé que una vez superada la pandemia el segmento se recupere del todo y vuelva a la tendencia positiva que se registraba antes del covid.

En general, los cultivos destinados a la IV gama son muy sensibles a las condiciones ambientales, porque requieren una luz homogénea y un calor no excesivo. Las soluciones de Arrigoni, gracias a su alta eficacia, permiten mejorar las condiciones generales de los cultivos de lechugas, aumentando por consiguiente su rendimiento fotosintético, evitando que se quemen y contribuyendo el ahorro de agua.

Prisma®, control de la temperatura y mejor difusión de la luz

Prisma® es la gama de tejidos de tira de polietileno con el aditivo LD-Light Diffusion que reflecta los rayos infrarrojos, mejora el microclima, reduce la temperatura y al mismo tiempo aumenta el porcentaje de luz difundida.

“El aditivo especial LD-Light Diffusion formulado por el laboratorio de Arrigoni y añadido al hilado durante la fabricación —comenta Giuseppe Netti, agrónomo y miembro del equipo de investigación y desarrollo de Arrigoni— incrementa el porcentaje de luz difundida en el espectro PAR (Photosynthetically Active Radiation) y reflecta una mayor cantidad de radiación de rayos infrarrojos, causantes del aumento de la temperatura bajo cobertura”.

“Estudios comparados efectuados sobre el terreno —prosigue Netti— demuestran, sin dejar el menor atisbo de duda, la superior eficacia de PRISMA® a la hora de mejorar las condiciones de los cultivos con respecto a otras soluciones disponibles en el mercado”.

Prisma®, las sorprendentes pruebas con espinacas

Las pruebas con las espinacas constituyen un elocuente ejemplo de la eficacia de PRISMA®. Los resultados cualitativos que asegura PRISMA® en comparación con las redes normales disponibles en el mercado no dejan lugar a la menor duda: las espinacas cultivadas bajo la malla de color gris presentaban las mejores características comerciales a nivel medio, mientras que los productos protegidos con coberturas en blanco y negro presentaban hojas alargadas, de color verde claro, y no ofrecían ninguna de las características más deseables pensando en el mercado. Las espinacas cultivadas al amparo de PRISMA®, en cambio, mostraban la forma idónea, un color verde oscuro y unas marcadas vesículas. Además las hojas tenían tallos cortos, lo cual indica que las plantas crecen en buenas condiciones de luz.

(En la tabla se refieren los datos cuantitativos de la prueba)

En definitiva, Prisma® hace que se rebaje la temperatura y mejora el paso de luz en el espectro PAR (Photosynthetically Active Radiation). De este modo se reducen enormemente los daños ocasionados por quemaduras y mejoran tanto la calidad como la cantidad de la producción. Las temperaturas más bajas, además de permitir una mayor eficiencia en la fotosíntesis conllevan que se requiera un aporte de agua de riego un 20-30% inferior.