Los agricultores almerienses califican la campaña de ‘regular’

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Algunos productores temen que los bancos no estén dispuestos a refinanciarlos.
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Balance final de la campaña hortícola andaluza
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Balance of the horticultural season

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AlmeriaLos agricultores de la provincia de Almería califican la campaña que está a punto de terminar de sólo “regular” y temen que, según qué casos, los bancos no estén dispuestos a refinanciar a unos productores que, lamentablemente, no han cerrado un buen año. Éste es el caso, por ejemplo, de Juan Moya, productor de tomate de La Cañada, quien afirma que, en su caso, la campaña “me ha ido regular, tirando a mala”. Según explica, “he tenido kilos, pero entre noviembre y diciembre, el precio no fue bueno y, ya al final de la campaña, el tomate tampoco ha valido nada”. Así las cosas, y  cuando se ha puesto a hacer números, ha visto que “no cubro gastos”.

Peor ha sido el caso de Emilio Amador, un productor de calabacín del Poniente, que lamenta los bajos precios del género y, además, los importantes daños causados por el virus Nueva Delhi. “No ha habido precio y el virus no ha parado, pues fíjese cómo me ha ido”. De hecho, en el caso de una de sus fincas, en el término municipal de Roquetas de Mar, “he tenido el 80% de la plantación con virus”. La situación del calabacín no ha sido nada buena, pero es que, si se cambia de cultivo, tampoco es mucho mejor.

José Antonio Manrique es un pimentero de El Ejido que comenta que, en general, “me ha ido como el año pasado” y afirma con cierta tranquilidad que “yo me he escapado” porque, “aunque he tenido menos precio, he tenido más kilos”, luego “una cosa compensa la otra”. Sin embargo, Manrique va un poco más allá y se refiere a la campaña de primavera, un ejercicio en el que “los agricultores, pensando en los problemas del virus en calabacín, no han puesto melón y, al final, los precios tampoco han compensando”. “Yo creo que la distribución, viendo que en Almería no había melón, se ha ido a otro sitio y, así, el género que ha habido en la provincia, que ha sido poco, tampoco ha valido nada”, explica.

Por último, Antonio Ruiz, agricultor de pimiento de Dalías, comenta que, en su caso, “no he tenido un año bueno, bueno, pero sí es cierto que firmaba alguno más como éste”. La suya es una zona de plantación temprana, con lo cual, “empezamos pronto a recoger y entre septiembre y octubre, aunque el precio del pimiento no estaba por encima del euros, sí estuvo entre 0,80 y 0,90 euros” y esto fue, a su juicio, “lo que nos salvó”. Más tarde, cuando el precio bajó, ya casi no teníamos; sin embargo, afirma que no todo el mundo ha tenido la misma suerte y, de hecho, “tengo amigos que pusieron más tardío y, cuando más producto ha habido, apenas estaban vendiendo a unos 0,30 euros el kilo, como mucho”.

Ante este panorama, los agricultores siguen haciendo cálculos, viendo si tendrán que volver a recurrir a los bancos para, un año más, sacar su campaña adelante. Sobre esta cuestión, la verdad es que todos lo tienen muy claro: “Al que tiene le van a dar”, afirma Antonio Ruiz, quien lamenta que en otros casos, a quienes realmente les hace hace falta, “a esos no les van a dar nada”.

Por su parte, Juan Moya, el agricultor de La Cañada, más que por él, se preocupa por los nuevos agricultores, por los jóvenes que quieren que la agricultura se convierta en su modo de vida. “La gente que empieza, como puede ser el caso de mis hijos, está teniendo que refinanciar deuda y la verdad es que se está encontrando con un problema muy duro, con unos tipos de interés muy altos”.

Así las cosas, agricultores con amplia experiencia, como es el caso de Antonio Ruiz o de Emilio Amador, abogan por una buena administración. En este sentido, Ruiz afirma que “cuesta mucho pagar, pero es preferible que la finca sea tuya”, de lo contrario, “si vas a jornal, no vas a sacar nada”. Por su parte, Emilio Amador comenta aliviado que, por ahora, no tiene que dirigirse a los bancos y explica que, aunque poco, “los bancos sí dan dinero”, pero, claro, “no a todo el mundo”.

En general, para ninguno de estos agricultores la campaña ha sido especialmente buena; todo lo contrario, hay quien ha tenido un año para olvidar. Sin embargo, y a pesar de los quebraderos de cabeza, ven cómo hay gente que se sigue metiendo en el sector, aunque, para ellos, la mayoría no es gente del sector.

Información publicada en la edición impresa de Valencia Fruits del 8 de julio.
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