Los judiones de La Granja reúnen en una fiesta a miles de personas

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Se trata de un gran acto de confraternización, que nació en 1976, donde familias y grupos de amigos se encuentran cada año en torno a este contundente menú.
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La cosecha del Judión de la Granja bajo la marca de garantía alcanzará 25.000 kilos

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JudiadaLos judiones de La Granja, un producto típico con origen en el Real Sitio de San Ildefonso, importado de América en el siglo XVIII, ha reunido a cerca de 10.000 personas en una comida que se ha convertido en uno de los principales eventos de la festividad de San Luis.

Se trata de un gran acto de confraternización, que nació en 1976, donde familias y grupos de amigos se encuentran cada año en torno a este contundente menú, extraordinario en calorías, a base exclusivamente de judiones, con su acompañamiento, por eso es plato único del día, seguido de fruta, peras del Bierzo.

Por primera vez, esta “gran bouffe”, emulando al título de la película del cineasta Marco Ferreri “La Gran comilona”, traducido al castellano, se desarrolla cuando el judión ha sido protegido con la marca de garantía, cuyo titular es el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso.

No obstante aún no se ha comercializado bajo la figura de protección esta legumbre que sorprende por ser muy tierna y sabrosa, que puede alcanzar una longitud de hasta 4 centímetros y un grosor máximo de entre 12 y 15 milímetros, de acuerdo con el reglamento de uso de la marca.

Muy cerca de la “Pradera del hospital”, donde se celebra el almuerzo masivo, hay un pequeño huerto donde se están cultivando las que serán primeras semillas del futuro judión marca de garantía, que ha sido visitado por la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, y por el alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez.

Tras indicar a los periodistas que este almuerzo es la fiesta de la concordia y de la convivencia, Vázquez ha subrayado que el judión no solo es ya identidad de La Granja sino una oportunidad, también para más de cien municipios delimitados por el área geográfica de la marca de garantía, generando economía y empleo.

Para Silvia Clemente, el banco de semillas suministrará un producto con origen, que llevará el nombre de donde realmente procede, “porque, hasta ahora todos los judiones que se han comido prácticamente no eran de La Granja, llevaban el nombre pero era una utilización banal que no aportaba ninguna riqueza al municipio ni a Segovia”.

La consejera de Agricultura y Ganadería de Castilla y León ha añadido que, a partir del año que viene, los judiones que lleven el título de La Granja, realmente tendrán ese origen, comenzando, el año próximo, con siete hectáreas de cultivo, para llegar hasta las 25, entre 500 y 600 kilos que se van a suministrar a 60 agricultores que desarrollarán el cultivo.

Además, los restaurantes no podrán incluir en sus cartas el judión de La Granja si no llevan el sello de autenticidad porque estarían cometiendo un fraude y podrán ser sancionados por ello, por lo que aportarán valor económico a este territorio.

Lo que cuentan cronistas y vecinos es que los judiones fueron llevados al Real Sitio de San Ildefonso-La Granja, declarado Reserva de la Biosfera, por los Reyes Felipe V e Isabel de Farnesio, que mandaron construir su palacio y los jardines a los pies de la Sierra de Guadarrama.

Importados de América, primero como alimento de los faisanes y forraje de caballos, se fueron convirtiendo en un plato que identifica al producto con la zona, que adquirió un gran esplendor en el siglo XVIII, donde Carlos III ensayó el diseño urbanístico que aplicó en Madrid.

De hacer la comida se encargan los miembros de la Asociación de Cocineros de Segovia, cuyos profesionales tienen una gran ilusión por trabajar en La Granja este día de forma desinteresada, incluso dejan su día libre para la ocasión, para realizar unas 11.000 raciones.

Ignacio García, presidente de la asociación, que reúne para esta ocasión a más de treinta cocineros, estima que se podrán repartir de forma organizada unas 9.500 raciones pero, una vez servidos quienes han comprado su boleto de cinco euros, incluido pan, postre y bebida, se abren las puertas para todos los vecinos, que se llevan la comida a casa en tarteras.

Un total de 1.100 kilos de judiones, unos cien gramos por persona, se pusieron a remojo en unas torbas, el domingo, unas 48 horas antes, para que se hidraten bien, debido a tanta cantidad.

A las cinco de esta mañana, un camión grúa ha transportado las torbas repartiendo directamente los judiones en un total de 18 grandes cazuelas, calculándose que cada persona consumirá unos 100 gramos, unos 35 a 40 judiones, a lo que hay que añadir el acompañamiento.

Y es que a las legumbres se le añaden 450 kilos de chorizo, 500 kilos de morro y oreja de cerdo, 180 kilos de morcilla, 150 kilos de codillo de jamón, condimentados con 300 kilos de cebollas, 45 kilos de ajos, 50 litros de aceite de oliva, 12 kilos de pimentón dulce, sal y unas 700 hojas de laurel.