Recorte del 7% en la producción de pera y alza del 4% en manzana

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El avance en la recolección de pera en las comarcas leridanas y la recuperación del potencial productivo de manzana en Girona son los datos más relevantes de las previsiones de cosecha de fruta de pepita.

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ManzanaEl ligero avance en la recolección de pera en las comarcas leridanas y la recuperación del potencial productivo de manzana en Girona son sin duda los datos más relevantes de las previsiones de cosecha de fruta de pepita para esta campaña. Las cifras recogidas por los técnicos auguran que las producciones de pera se verán reducidas en un 7% respecto a la campaña anterior a consecuencia del recorte en los rendimientos, con lo que se colocarían en las 196.120 toneladas en Cataluña mientras que las perspectivas para la manzana, crecen un 4% gracias al fuerte empuje del campo gerundense y por ello se espera recolectar unas 268.600 toneladas.

En Cataluña, además del desplazamiento de la fruta de semilla hacia la de hueso, en la zona productora de Lleida se observa un menor número de frutos por árbol aunque con menores calibres por lo que los volúmenes contabilizados descienden en las variedades de más peso como es el grupo de las Golden, las Rojas o la Fuji (ver cuadro adjunto). Una cosecha que por el momento se ha salvado de las constantes tormentas de granizo que han azotado la zona leridana durante el inicio de la recolección de la fruta de hueso. Por su parte, en Girona, la recuperación de las explotaciones tras la incidencia del granizo de la campaña pasada hace prever un incremento del volumen recolectado que ronda el 30% respecto a la cosecha 2013 y por lo tanto regresando a su potencial productivo. Así pues, de acuerdo con los datos facilitados por el Departament d’Agricultura y Afrucat, la producción de manzana en Cataluña se localiza en un 65% en las explotaciones leridanas, un 34% se recolectaría en las de Girona y el resto se distribuye casi a partes iguales entre Barcelona y Tarragona, donde este cultivo es claramente minoritario. Con los datos en la mano pues y si la meteorología no lo impide, la cosecha de manzana de la campaña 2014 podría recolectar 174.650 toneladas en Lleida —un descenso del 6% sobre 2013—; unas 90.940 en Girona, con el alza del 30% mencionada anteriormente, y alrededor de 1.580 en Barcelona y 1.430 en Tarragona —descenso del 4% sobre las cifras de 2013—.

Las estimaciones presentadas esta semana por el conseller d’Agricultura y Afrucat, destacan también que la producción de manzana en Lleida presenta dos situaciones productivas muy distintas en función de si las explotaciones estuvieron o no afectadas por el granizo la campaña pasada en las que mejoran los volúmenes obtenidos. Por el contrario, los rendimientos descienden en aquellas fincas no afectadas por el granizo que en 2013 registraron importantes cosechas pero de corto calibre. Hasta el momento, han sido apenas 685 las hectáreas de manzana afectadas por el granizo con porcentajes muy variables de siniestro. Asimismo, cabe tener en consideración que la superficie productiva desciende un 4% en las comarcas de Ponent y todo apunta a que el calendario de recolección se avance alrededor de una semana. Destaca también el comportamiento de la Gala, con buen cuajado de los frutos y buenos calibres, superiores a los obtenidos en 2013.

En Girona, la cosecha de manzana se recupera esta campaña de la pérdida provocada por el granizo del 19 de julio de 2013 por lo que todas las variedades ven elevar considerablemente sus rendimientos, llegando incluso a triplicar el volumen en el caso de las Rojas o las Galas. También en las comarcas gerundenses se prevé un anticipo de la cosecha de entre una semana y diez días respecto a la campaña pasada y sólo en la variedad Fuji se observa una floración más ajustada aunque en general los calibres se prevén buenos.

Por su parte la cosecha de pera augura un descenso del 7% en Cataluña, en especial marcada por la evolución de esta fruta en las explotaciones leridanas. Las principales productoras de pera ven como todas las variedades registran descensos que llegan al 12% en el caso de la Blanquilla. De las 196.120 toneladas de pera que se prevé recolectar esta campaña en Cataluña, 188.290 procederán de las explotaciones de Ponent y se tratará, según los expertos, de buenos calibres, con russeting en el caso de la Conference y equilibrio de azúcares en general. Por el momento, las tormentas de granizo han sido respetuosas en lo que a peras se refiere aunque mientras la cosecha cae un 6% en Lleida, el descenso en Girona alcanza el 18% y en Tarragona se sitúa en el 14%.

Las causas de estos descensos, cabe buscarlas en el caso de Lleida en el recorte en los rendimientos productivos, el cambio de cultivo que reduce la superficie cultivada de peral en beneficio de la fruta de hueso y el efecto que tuvieron en las explotaciones las tormentas de granizo de 2013. Por su parte en Girona, el efecto de un cuajado mediocre y el granizo del 27 de mayo han sido dos de las causas principales del recorte en las producciones, a las que hay que sumar el arranque de Conference que se ha registrado en la zona.

En una mirada retrospectiva podemos ver como la producción de manzana esperada para esta campaña se coloca próxima a los índices de las cosechas de 2002 y 2009. Unas cifras que evidencian el cambio productivo de las explotaciones ya que suponen prácticamente la mitad de los volúmenes que se registraron en las cosechas de 1997 y 1999. En el caso de la pera, nos situamos en los índices de 2012 y algo por encima de la cosecha de 1993, aunque a gran distancia de las campañas de 1996-1997 y 1999 en las que se superaron las 350.000 toneladas de peras.

Uno de los retos que tiene sobre la mesa el sector pasa por plantar cara a las tormentas de granizo para las que, según dijo el conseller, existen mecanismos de compensación como el seguro agrario o de prevención como la instalación de redes antigranizo pero también por la lucha contra el fuego bacteriano, actuación para la que reclamó el “compromiso del sector”. La campaña pasada se detectaron en explotaciones leridanas —la mayoría en zonas próximas a Aragón— 15 focos de fuego bacteriano y eso obligó a arrancar 30 hectáreas de frutales que supusieron unos 160.000 euros en indemnizaciones. Por ello, desde Agricultura se han aumentado este año las prospecciones para detectar los focos y controlar la plaga lo antes posible. Es en primavera y a finales de verano cuando más vigilancia hay que ejercer sobre el cultivo ya que se trata del momento en el que la plaga tiene las condiciones optimas para reproducirse en los frutales leridanos.

Pérdidas semanales
Desde Afrucat ya se cuantificaron las pérdidas de las empresas frutícolas catalanas en cinco millones de euros semanales en la fruta de hueso y por ello se ha solicitado a la Comisión Europea la adopción de las medidas extraordinarias ya que se ha demostrado que las que se contemplan en la OCM para la prevención y gestión de crisis no funcionan. El objetivo de esta propuesta se centra en la necesidad de “romper la dinámica de colapso del mercado” y por ello, desde la asociación sectorial se reclama “la industrialización de la fruta en fresco con destino a beneficencia como medida de regulación”. A juicio de Afrucat, esta medida permitiría elevar el volumen que se saca del mercado mediante este canal ya que permite salvar el escollo de ser un producto perecedero y con ello se evita desbordar a las entidades beneficiarias que podrían gestionarlo con mayor eficiencia y llegar a una población que no tiene acceso a este tipo de productos.

Las causas que se argumentan en este momento desde el sector para explicar la crisis de precios radican en el avance de una semana en la recolección y la concentración de calibres pequeños en el mercado europeo, hechos que han provocado que las cotizaciones desciendan por debajo de los precios de coste durante las dos últimas semanas. Desde Afrucat, se han cifrado en cinco millones de euros semanales las pérdidas que registran las empresas frutícolas catalanas y se recalca que se trata de una crisis coyuntural que topa con la escasa eficacia de los mecanismos contemplados en la OCM. El director de Afrucat, Manel Simon, explicaba que “desde que se cambiaron las medidas de prevención y gestión de crisis en 2007, el sistema no funciona”.

En este momento, los mecanismos contemplados en la OCM de frutas y verduras pasan por la retirada del producto con destino a compostaje, producción de energía, alimentación animal o a su destrucción además de la no recolección, la recolección en verde o la distribución a beneficencia del producto en fresco. Medidas que vieron reducido a la mitad su presupuesto comunitario disponible en el marco de la reforma de la OCM de 2007.
Desde entonces, la Comisión aporta 13,45 céntimos de euro por kilo de melocotón y nectarina retirados, cifra claramente insuficiente para que actúe como red de control de pérdidas en todos los supuestos excepto en el caso de la beneficencia, que asciende a 26,9 céntimos de euro por kilo pero se trata de un canal que al ser exclusivamente para producto fresco no puede absorber en momentos puntuales grandes cantidades de fruta.

Tras esta petición del sector, el conseller de Agricultura (que preside actualmente la AREFLH) anunció esta semana que la UE aprobó a petición del Estado español, Francia e Italia pedir la activación de estas medidas excepcionales para la fruta de hueso para estabilizar los precios. En una petición al comisario Ciolos se ponía de manifiesto las consecuencias de esta situación sobre el sector ya que inciden sobre su competitividad ya que en los últimos diez años, se han contabilizado ya tres situaciones similares que “pueden hipotecar el futuro del sector”, según el titular de Agricultura de la Generalitat de Cataluña.

Cuadros

Información publicada en la edición impresa de Valencia Fruits del 22 de julio.
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