Ricardo Serra: “Las cadenas de supermercados y las grandes superficies están haciendo su ‘agosto’ con las naranjas”

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De “absolutamente desastroso” tilda Ricardo Serra, Citricultor y presidente de Asaja-Sevilla y Asaja-Andalucía, el arranque de la campaña citrícola en Andalucía

Ricardo Serra afirma que el incremento de los costes ha agravado la difícil situación que vive el sector. / CERES

Ceres Comunicación. Sevilla.

De “absolutamente desastroso” tilda Ricardo Serra el arranque de la campaña citrícola en Andalucía, donde el incremento de los costes de producción ha venido a poner la puntilla a una situación ya de por sí desfavorable. El presidente de Asaja-Sevilla y Asaja-Andalucía asegura que la falta de frío en los primeros compases de campaña y la entrada tardía de mucha naranja procedente de Sudáfrica han provocado una saturación de los mercados y reducido la demanda de naranja española. Con todo, desde Andalucía se espera remontar este ruinoso arranque en la segunda parte de la campaña.

Valencia Fruits. ¿Cómo calificaría usted la actual campaña citrícola en Andalucía y particularmente en Sevilla? No parece que el arranque haya sido el más deseado.

Ricardo Serra. El arranque de la campaña se podría calificar como absolutamente desastroso. Han confluido una serie de factores que han provocado una demanda muy corta y unos precios ruinosos.

VF. Según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, la campaña de los cítricos en Andalucía se ha caracterizado en su primera parte por “una demanda baja, con precios bajos e incremento de costes de producción”. ¿Estamos ante el peor arranque de campaña de los últimos años?

RS. Estamos sin duda ante el peor arranque de campaña de los últimos años, pese a que las condiciones previas no eran malas. Sin embargo, la falta de frío en los primeros compases y la entrada tardía de mucha naranja procedente de Sudáfrica ha saturado los mercados y ha reducido la demanda de naranja española.

El incremento de los costes de producción pone la puntilla a una situación ya de por sí desfavorable. La brutal subida de los costes está agravando las condiciones económicas y financieras de miles de familias y explotaciones.

VF. ¿Cuáles son los productos que se han visto más afectados por este descenso de precios?

RS. Fundamentalmente la naranja Navelina y el resto de variedades de primera parte de la campaña. En general, las clementinas y los pequeños cítricos han tenido mejores cotizaciones.

VF. ¿Es cierto que hay variedades que se están vendiendo por debajo de los costes de producción para poder subsistir? ¿Para qué ha servido la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria?

RS. Todas las variedades de primera parte de campaña se han vendido o bien por debajo de los costes de producción, o bien muy al límite.

“Todas las variedades de primera parte de campaña se han vendido o bien por debajo de los costes de producción, o bien muy al límite. Las grandes plataformas continúan abusando de su posición dominante e imponen los precios sin ningún tipo de negociación con almacenistas o productores”

La reforma de la Ley de la Cadena alimentaria no está sirviendo para nada. Las grandes plataformas continúan abusando de su posición dominante e imponen los precios sin ningún tipo de negociación con almacenistas o productores. Su lema es “esto es lo que hay”.

VF. ¿Cómo ha afectado a los cultivos de cítricos este invierno? ¿Las condiciones climatológicas han sido favorables en Sevilla?

RS. Se ha notado la falta de frío que es la que suele animar el consumo. Además, el otoño y el invierno tan secos que estamos viviendo, aunque facilitan las tareas de recolección, constituyen una de las principales preocupaciones del sector en Andalucía, puesto que los embalses de la cuenca del Guadalquivir están en una situación crítica.

Si no llueve de manera abundante en primavera, la próxima campaña de riego está seriamente comprometida.

VF. Muchos productores se quejan del escandaloso abuso que ejercen las grandes cadenas de distribución, que han subido el precio de la fruta al consumidor, llegando a ofertar en sus lineales un kilo de naranjas entre 1,30-1,50E/kg, lo que implica un margen con respecto al precio que pagan al productor del 1.900%. ¿Por qué no se consiguen corregir estos abusos?

RS. Estos márgenes son absolutamente abusivos. Las cadenas de supermercados y las grandes superficies están haciendo este año su agosto con las naranjas. Imponen un precio absolutamente ridículo a los almacenes de confección, que no quieren perder dinero y trasladan la presión al productor, de manera que el agricultor, que es el que asume más riesgos, que carga con la mayor parte del coste y es además el responsable del 100 por ciento del proceso productivo de la naranja, es finalmente el que menos gana o el que incluso se ve obligado a vender a pérdidas.

Por otra parte, con precios tan bajos en origen como los de esta campaña resulta absolutamente incomprensible que los precios para el consumidor sean iguales o superiores a los del año pasado. La gran distribución debería entender que, para poder contar con la fruta de extraordinaria calidad de la que ahora les surtimos, no puede seguir hundiendo los precios en origen.

VF. Y por si fuera poco, los productores deben hacer frente a un desmesurado aumento de los costes de producción. ¿En qué medida se ha notado la incidencia de factores como el incremento de la luz, el agua, los carburantes o los insumos?

RS. Este incremento desmesurado de los costes no ha hecho sino agravar la difícil situación que ya vive todo el sector hortofrutícola en general.

VF. En Alicante hablan de pérdidas millonarias y advierten de que se puede quedar fruta sin recoger. ¿Augura un panorama igual de crítico en Andalucía? ¿O cree que este deprimente escenario puede remontarse con una buena segunda parte de campaña?

RS. Parece que en las últimas semanas de enero, una vez que ya se ha consumido el stock de Sudáfrica, se está animando el consumo, por lo que esperamos que esta segunda parte de campaña ayude a aliviar la situación del sector y mejoren las cotizaciones.

“Parece que en las últimas semanas de enero, una vez que ya se ha consumido todo el stock de Sudáfrica, se está animando el consumo de cítricos nacionales, por lo que esperamos que esta segunda parte de campaña ayude a aliviar la situación del sector y mejoren las cotizaciones”

VF. ¿La cada vez más creciente presencia de cítricos procedentes de otros países como Sudáfrica o Argentina puede lastrar a medio plazo el desarrollo del sector citrícola andaluz?

RS. Deberíamos concienciar al consumidor de que teniendo aquí una fruta que reúne todas las garantías y que es de inmejorable calidad, no tiene sentido consumir fruta de otras latitudes, con un largo periodo de conservación, sin la frescura de la nuestra y sin las mismas garantías de producción y sostenibilidad.

“Deberíamos concienciar al consumidor de que teniendo aquí una fruta que reúne todas las garantías y que es de inmejorable calidad, no tiene sentido consumir fruta de otras latitudes, con un largo periodo de conservación, sin la frescura de la nuestra y sin las mismas garantías de producción y sostenibilidad”

VF. Las importaciones de plagas siguen siendo una de las principales preocupaciones para el sector. ¿Cómo poner freno a estas continuas amenazas?

RS. La mejor medida para poner freno a estas amenazas es la que la mayoría de países imponen al comercio frutícola: el tratamiento en frío y el control exhaustivo en frontera.

Respecto al tratamiento en frío, se trata de una medida que desde Asaja llevamos años pidiendo para las importaciones de cítricos de terceros países, que nosotros mismos debemos cumplir cuando exportamos nuestra fruta a algunos países, y que la propia Sudáfrica también tiene que cumplir cuando exporta a Rusia o a Estados Unidos, pero incomprensiblemente no cuando exporta a la Unión Europea.

En lo concerniente a los controles en frontera, los agricultores europeos estamos en clara desventaja, puesto que las competencias sobre las fronteras las tiene cada estado miembro, y hay mucha naranja que entra por el puerto de Rotterdam y por otros puertos del norte de Europa, que no tienen ninguna intención de extremar los controles.

VF. ¿Qué diagnóstico hace usted de la situación actual del sector citrícola en Andalucía, y particularmente en Sevilla, y cuál es, en su opinión, la gran asignatura pendiente?

RS. En general en Andalucía y en Sevilla las explotaciones son más modernas y están mejor dimensionadas que en otras zonas de España, el principal hándicap lo tenemos en la comercialización.

Es necesario mejorar las estructuras de comercialización e invertir en promoción y en la búsqueda de nuevos mercados. Es también importante lograr el aprecio y el respeto de los de casa. El consumidor andaluz y español deben conocer la extraordinaria calidad que tiene la naranja autóctona y los beneficios que aporta el consumo de fruta de temporada, especialmente en el caso de los cítricos, que son además una fuente muy asequible de vitamina C.

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