El sector de fruta de hueso de Cataluña pierde potencial productivo

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El descenso productivo de la actual campaña hace replantear a los empresarios las inversiones de los próximos cinco años

Joan Serentill y Manel Simon, derecha, de Afrucat. / OO

Óscar Ortega. Redacción.

Producción de 165.552 toneladas y descenso interanual del 51%. Son los dos datos numéricos de peso del balance de campaña de verano de melocotón y nectarina en Cataluña presentado por Afrucat, Asociación Empresarial de Fruta de Cataluña, en su stand de la recientemente finalizada Fruit Attraction.

Estas cifras equivalen, según Manel Simon, director general de Afrucat, “en más de 390 millones de euros el descenso de facturación sufrido por el sector en Cataluña ocasionado por las pérdidas productivas en melocotones y nectarinas” y argumentó que “estas cifras se han calculado a partir de los kilos perdidos por las inclemencias meteorológicas de la pasada primavera respecto al potencial productivo y multiplicado por la media del precio por kilo a salida de central de los últimos años”.

Pérdida de potencial productivo

De estas cifras también se extrae que Cataluña pierde un 72% de potencial productivo, según datos de volumen de producción de los años 2019 a 2022, ambos inclusive. Hablamos de 507.270 toneladas, en 2019; 342.682, en 2020; 339.162, en 2021; y las ya mencionadas 165.552 toneladas, en 2022. Esta campaña de fruta de hueso catalana es la más corta de los últimos 15 años.

Esas toneladas del presente ejercicio se desgranan en, de mayor a menor, 67.832 toneladas de nectarina; 48.532, de melocotón plano o paraguayo; 40.521, de melocotón redondo; y 8.667 de pavía.

Reacción del sector

Una situación de mercado como la actual de carencia de oferta desemboca en una tendencia de precios al alza como así ha sucedido aunque este incremento no ha compensado la falta de producción.

En un contexto donde durante los últimos años las campañas de fruta de hueso no alcanzan los rendimientos deseados, la reacción del sector se ha encaminado a reducción de contratación –en especial, eventual y fijos discontinuos–; activación de Expedientes Temporal de Regulación de Empleo (ERTE); reclamación de ayudas de las diferentes administraciones; y reprogramación de las inversiones planificadas de las empresas.

En la presentación Simon también analizó  “el riesgo que supone para el sector esta disminución en la facturación puesto que pone en riesgo las inversiones previstas por las empresas frutícolas para los próximos cinco años”. En este aspecto hay que añadir el incremento generalizado de costes relacionados con la energía, los envases y la logística de transporte.

El director general de Afrucat recordó que en la presentación que “las cifras coinciden casi exactamente con las cifras que avanzamos hace unos meses y que correspondían a los importes que el sector frutícola tenía previsto invertir para aprovechar los fondos europeos Next Generation. Por eso estamos reclamando al Ministerio que active las ayudas del Estado y evite que se ralentice la modernización del sector de la fruta en ámbitos tan trascendentales como son la digitalización, las energías renovables o la lucha contra el cambio climático”.

Futuro

Desde Afrucat apuntan que las inversiones para liderar el futuro, ser más competitivos, mejorar la productividad, y ser más eficientes y respetuosos con el medio ambiente pasan las energías renovables, la digitalización, la productividad, la resiliencia, la integración social y el cambio climático.