Sergio Cáceres (Plátano de Canarias): “El plátano es estratégico, no sólo como alimento sino también en términos económicos”

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Entrevista al gerente y director de Marketing y Comunicación de Plátano de Canarias, Sergio Cáceres

Mantener la confianza en el producto en las nuevas generaciones es esencial. / PDC

Raquel Fuertes. Redacción.

Sergio Cáceres repasa las vicisitudes de las últimas campañas de Plátano de Canarias que se han visto afectadas tanto por el cambio climático como por situaciones tan extremas como la erupción en la isla de La Palma. En un contexto de caída de la producción, tras la sobreproducción de 2023, con dificultades para satisfacer la demanda, Cáceres destaca la importancia de mantener altos estándares de calidad y una sólida estrategia de comunicación, algo que ha llevado a esta fruta al podium en la mente y en las preferencias de los consumidores.

Cáceres también aborda temas críticos como la sostenibilidad, la competencia de importaciones en desiguales condiciones y las posibles soluciones para equilibrar la producción. Con una marca fuerte y reconocida, Plátano de Canarias se prepara para un futuro desafiante pero lleno de oportunidades.

Valencia Fruits. Tras atravesar situaciones de diferente complejidad, ¿en qué momento se encuentra el Plátano de Canarias ahora? ¿Cómo va la campaña?

Sergio Cáceres. Nos encontramos en un momento de baja producción en relación a la demanda. Afortunadamente. Este año la climatología no adelantó la producción como el ejercicio pasado, que fue un año de sobreproducción, con un adelanto del ciclo. Actualmente estamos viendo una caída rápida en la producción, cerca de dos millones de kilos por debajo de la media histórica semanal de exportación. No estamos siendo capaces de atender toda la demanda en este momento.

VF. ¿Cuál es la demanda media de Plátano de Canarias?

SC. Veníamos trabajando con una media histórica de alrededor de seis millones a seis millones doscientos kilos semanales. Ahora mismo, estamos en apenas cinco millones. Este desfase se debe a que la producción no es constante durante todo el año, varía según las zonas. Se van reemplazando zonas e islas a lo largo del año. Se produjo un adelanto en algunas zonas que generó este bache de unos meses, dejándonos por debajo de la media histórica de los últimos diez años. No es que no tengamos producto, pero no podemos atender toda la demanda del mercado.

VF. ¿Cómo está afectando esto al precio en el campo?

SC. Los precios en el campo han subido, pero también hay que tener en cuenta que venimos de un 2023 con mucha presión y precios muy bajos. Es importante encontrar un equilibrio, ya que los extremos no son buenos. El cambio climático lleva a extremos y los altibajos nos afectan. En 2022, tuvimos la erupción del volcán, 2023 fue un año récord de producción y ahora, en 2024, estamos viendo una caída por el adelanto de la producción. Aún es pronto para saber cómo terminaremos el año.

VF. En este contexto, ¿han considerado limitar la superficie de cultivo para evitar el exceso de producción?

SC. Sí, estamos discutiendo esa posibilidad. Aunque en Canarias deberíamos incrementar las producciones a largo plazo, esto no ocurrirá de la noche a la mañana. La previsión es que haya extremos debidos al cambio climático, con altos y bajos en la producción. Los bajos no son eficientes porque no podemos atender la demanda y eso empuja al consumidor a otros productos. Y los altos generan malos precios. Debemos buscar un equilibrio y por ello hay que trabajar en medidas de control de producción, en que no se incorporen nuevas superficies al cultivo.

VF. ¿Sería un modelo inspirado en las autorizaciones de plantación de viñedo en Europa?

SC. Sí, aunque no necesariamente igual, la idea es similar. Se busca evitar la sobreoferta. Esto es crucial, ya que para algunas islas el cultivo del plátano es el corazón de su economía, sobre todo en La Palma

VF. ¿Cómo afecta esto a la estrategia económica de las islas?

SC. El plátano es estratégico, no sólo como alimento sino también en términos económicos. Evita la emigración del campo a la ciudad, asienta la población. Por otra parte, Europa a menudo olvida que somos una región que importa casi el 90% de lo que consume. La exportación de plátanos ayuda a compensar entre el 10 y el 12% de los costes de importación de productos a la región, lo que es significativo.

VF. ¿Qué impacto tuvo la Ley de la Cadena en el sector del plátano?

SC. La Ley de la Cadena creó preocupación en el sector porque no se aplica en la práctica a las importaciones. Temíamos ser expulsados del mercado debido a la competencia desleal. La ley exige que se pague al menos el coste de producción, lo cual es justo, pero difícil de implementar cuando competimos con importaciones que no están sujetas a las mismas normas. Hay que ser coherente con la capacidad real de aplicar la norma también a los competidores y no perder nuestra propia competitividad. Siempre dijimos que tú puedes obligar a pagar un precio mínimo, pero no puedes obligar a que alguien te compre.

VF. ¿Podría dar las claves sobre  cómo se ha logrado mantener la marca Plátano de Canarias tan fuerte en el mercado?

SC. Ha sido un esfuerzo conjunto de muchos actores. En primer lugar, nuestros productores se han enfocado en mantener y mejorar la calidad del plátano, respondiendo a las expectativas de los consumidores. Además, los operadores de distribución han jugado un papel crucial al asegurar que el plátano llegue fresco a los mercados en toda España. Esto no es tarea fácil debido a la corta vida útil del producto. Finalmente, la unidad en la comunicación ha sido fundamental. La marca Plátano de Canarias ha sabido transmitir los valores y la calidad del producto de manera consistente, lo que ha creado una gran confianza en los consumidores.

VF. Con todos estos retos, pero con una marca tan fuerte, ¿cómo ve el futuro del Plátano de Canarias?

SC. Debemos seguir trabajando, sin dormirnos, sin caer en la autocomplacencia. Hay que optimizar costes, mejorar en producción, empaquetado y exportación, y seguir comunicando para mantener la confianza de las nuevas generaciones. Cultivando el futuro. También debemos abordar el incremento de costes, que nos aleja de ser competitivos frente a importaciones de terceros países. Es esencial y cada vez más urgente que todos los productos europeos compitan bajo las mismas condiciones para ser realmente competitivos. Si no, cada vez necesitaremos más ayudas. Además, debemos considerar el impacto ambiental y la sostenibilidad de nuestra producción.

Accede a la entrevista en la página 4 de dossier de Plátano/banana en el ejemplar de Valencia Fruits.

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