El sector agroalimentario gana peso en la economía española

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Óscar Orzanco. Redacción.

Cajamar presenta en Valencia el segundo Observatorio sobre el Sector Agroalimentario Español

Cajamar

De izquierda a derecha, Joaquín Maudos, Eduardo Baamonde, Federico Zambruno y Roberto García Torrente. / Cajamar

El presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, junto al catedrático de Análisis Económico de la Universitat de València y director adjunto del Ivie, Joaquín Maudos, el director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar, Roberto García Torrente, y el director de Negocio de la entidad en Valencia y Castellón, Federico Zambruno, presentaron la semana pasada en Valencia el segundo número del ‘Observatorio sobre el sector agroalimentario español en el contexto europeo. Informe 2018’ ante más de 150 profesionales y técnicos de empresas agroalimentarias valencianas.

Esta publicación ha sido elaborada por el Ivie y se apoya en un observatorio que analiza el comportamiento del sector agroalimentario español en comparación con el de los países de la Unión Europea, cuantificando de forma conjunta las distintas ramas productivas que definen el sector.

En esta nueva entrega se incorporan dos novedades. Por una parte se amplía la definición del sector agroalimentario incluyendo la actividad de distribución (el comercio tanto al por mayor como al por menor). Dada la importancia que tiene el comercio de productos agroalimentarios en el sector y que se refleja en los distintos indicadores, el análisis se realiza considerando de forma separada la definición clásica (sector primario e industria de la transformación) y ampliada (incluyendo el comercio) del sector agroalimentario. Por otra parte se incluye un análisis de los principales subsectores que se presenta en un anexo en forma de fichas (una por subsector).

Durante la presentación del informe, Eduardo Baamonde señaló que este estudio muestra que “el sector agroalimentario español debe empezar a ser considerado por la sociedad como uno de los sectores estratégicos de nuestro país, ya que, más allá de que los datos económicos muestren que España es una de las grandes potencias en materia agroalimentaria, la producción, transformación y comercialización de alimentos y bebidas son imprescindibles para nuestra vida, así como lo es la capacidad del sector de generar más alimentos, de mayor calidad y cualidades para nuestro bienestar”.

El presidente de Cajamar animó al sector “a seguir creciendo y mejorando la rentabilidad a través de la diferenciación de sus productos y del incremento del valor añadido”, y para ello aseguró que “es necesario que agricultores, industria y distribución inviertan en nuevas tecnologías y big data para la digitalización integrada de toda la cadena de valor, e incrementen la inversión en I+D+i para lograr un modelo sostenible que sepa adelantarse a las necesidades de los consumidores”.

Por último, señaló que, en su opinión, “las cuatro prioridades para mejorar la competitividad del sector son: la profesionalización, elevar la dimensión, la internacionalización y aumentar la inversión en I+D+i”.

El informe de Cajamar, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), refleja el dinamismo del sector agroalimentario español así como los retos pendientes

A lo largo de la última década, el peso en el total de la economía del sector agroalimentario se ha incrementado, situándose en la actualidad por encima de la posición que ocupaba en 2008, año que marca un cambio de ciclo económico con la llegada de la crisis. Detrás de este mayor aporte se encuentra el aumento del peso de los tres subsectores que conforman el sector ampliado: 0,38 pp la agricultura y pesca, 0,33 pp la industria de la alimentación, bebidas y tabaco, y 0,57 pp la comercialización. En total, el sector agroalimentario ha ganado 0,71 pp de peso en la economía, siendo la ganancia de 1,28 pp cuando se amplía la definición del sector.

El economista y catedrático de Análisis Económico de la Universitat de València, Joaquín Maudos, desgranó los datos más destacados del informe y señaló que “el sector agroalimentario español prosigue su crecimiento por cuarto año consecutivo en la generación de valor añadido”. En 2018 supuso el 9,2% del total de la economía española, ascendiendo el VAB (valor añadido bruto) del sector agroalimentario ampliado a 100.742 millones de euros, incluyendo toda la cadena: sector primario, transformación y comercialización, lo que supone medio punto más que el año anterior. España es la quinta economía del sector agroalimentario de la Unión Europea, aportando el 11,4% del VAB del sector agroalimentario europeo en 2017, un peso por encima del 7,7% de la economía española en el total de la UE-28, lo que deja patente la mayor especialización de España en este sector.

El sector agroalimentario español da empleo a 1.231.985 ocupados y la cifra se duplica a 2.451.259 cuando se incorporan los puestos de trabajo generados en la fase de comercialización, lo que supone el 12,3% del empleo total de España. Según precisó Maudos, nuestro país aporta el 9,5% del empleo del sector agroalimentario de la UE-28, lo que nos sitúa en cuarta posición, gracias al peso de la distribución agroalimentaria (12%, tercera economía europea), seguida de la industria de la transformación (quinta economía de la UE, con el 9,2%) y del sector primario (con el 7,4%, cuarto país).

El informe también refleja que en los últimos nueve años el sector agroalimentario español ha registrado una ganancia relativa de competitividad respecto a la UE-28, ya que la caída acumulada de los costes laborales unitarios (–5,2%) ha sido más intensa que a nivel europeo (–4,5%). Además, es un sector mucho más competitivo que el de la UE-28 ya que sus costes laborales unitarios son un 21% más reducidos.

En relación al capítulo de las exportaciones, explicó que España es la cuarta economía exportadora de productos agroalimentarios de la UE-28, aportando el 9,4% del total, y la sexta economía importadora al concentrar el 7,1% de las importaciones agroalimentarias de la UE.

Por último, Joaquín Maudos destacó que en el ranking europeo de esfuerzo innovador nuestro país se sitúa por debajo de la media de la UE-28, con un valor cinco veces inferior al de los Países Bajos, país con el mayor esfuerzo inversor del sector agroalimentario (2,2%) de la UE-28.

La presentación del Observatorio concluyó con la intervención del director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar, Roberto García, quién explicó que el sector agroalimentario español, además de realizar un esfuerzo inversor en infraestructuras y procesos de producción, tiene que intensificar la inversión en I+D en todos los eslabones de la cadena para lograr así que nuestro modelo agroalimentario sea sostenible a nivel económico, social y medioambiental.

El volumen del Observatorio sobre el sector agroalimentario español en el contexto europeo está disponible en formato abierto y gratuito en la https://www.cajamar.es/observatorio-sector-agro/