La economía circular gana adeptos entre los agricultores

FEDEMCO 2020 1
Registro suscriptores
EFEAGRO.

Los agricultores encuentran una valiosa fuente de ingresos en la economía circular con el aprovechamiento de las cáscaras y huesos de sus frutos

Aprovechamiento de restos de aceituna en Jaén, ejemplo de economía circular. / EFEAGRO

La economía circular gana adeptos entre los agricultores, que encuentran una valiosa y sostenible fuente de ingresos en el aprovechamiento de las cáscaras y huesos de sus frutos para barcos, como tinte de ropa o combustible.

Numerosos ejemplos muestran el compromiso de los productores españoles con con la economía circular, basada en la reutilización de materias primas y en reducir residuos.

Las iniciativas casan con la política ambiental de la Unión Europea.

Son acordes con el “Pacto Verde” de la Comisión Europea, cuyo horizonte es la neutralidad de emisiones de CO2 en 2050 y, de forma más concreta, el plan para la economía circular, presentado este mes por Bruselas.

Asimismo, entre los objetivos de la Política Agrícola Común (PAC) post 2020 destacan la obtención de alimentos sostenible con el medio ambiente y el combate contra el cambio climático.

Cáscaras de almendra para vajilla, fachadas y barcos

La cooperativa de segundo grado Unió Nuts, con sede en Reus (Tarragona), comercializa frutos secos en más de 30 países y, aparte del negocio alimentario, obtiene de sus subproductos otros beneficios, explica su director general Ferrán Huguet.

Unió Nuts -que transforma y distribuye producción de cooperativas de Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Murcia, Castilla-La Mancha y Aragón– vende las cáscaras de almendra con fines farmacéuticos: “Somos líderes en su uso como excipiente orgánico”, según Huguet.

Gracias a esta iniciativa, en la que Unió participa junto con otras empresas, de esas cáscaras se obtienen harinas empleadas en tintas marrones para ropas de colores cálidos o como material de construcción para remozado de fachadas.

Incluso como sustitutivo de madera de teka en la construcción y el barniz de cubiertas de yates -ya usado en Francia-, porque la “madera” del molturado de la cáscara es “más resistente”. Además, favorecerá “que se talen menos árboles”, según Huguet.

También se está homologando su uso para bolsas biodegradables, envoltorios alimentarios, platos, pajitas y cubiertos, para facilitar al consumidor alternativas al plástico.

Huguet subraya el valor de la economía circular para optimizar el aprovechamiento y para que la agricultura sea respetuosa con el medioambiente.

El círculo de los campos de olivares

En Jaén, Miguel del Moral cultiva cereales y olivos. Está asociado a una cooperativa donde las hojas, ramas y huesos de aceituna se emplean como combustible de las calderas en la fábrica de aceite.

“De la aceituna un 25 % se destina a aceite, pero el 75 % restante son productos en forma de energías renovables”, según Del Moral, quien añade que “del círculo del olivar se aprovecha todo y, además, eliminamos el problema del reciclaje de los restos”.

Alude a huesos de aceituna y al alperujo (obtenido del centrifugado de la oliva mientras se obtiene el aceite), utilizados como biocombustible en la industria o para calefacción en los hogares, con el consiguiente ahorro en electricidad o gas natural.

Del Moral (Asaja) pertenece a una cooperativa de Villargordo (Jaén), que a su vez vende esos subproductos a otras industrias.

Opina que para incrementar el empleo y la rentabilidad sería interesante que los propios productores creen nuevas líneas de negocio.  A su juicio, dentro de la PAC cada vez se da más importancia a la economía circular, pero “la sociedad no conoce” lo mucho que ha avanzado en este ámbito el sector del olivar.

No obstante, ya hay complementos de ayudas que favorecen esas prácticas, si bien el reto es conseguir “más rentabilidad”.

“Té” de compost en Extremadura

En Extremadura, el Grupo Operativo Valorares aprovecha los subproductos de la cooperativa Virgen de la Estrella, en Los Santos de Maimona (Badajoz), que tiene una almazara olivarera y una bodega de vino.

También ha trabajado en el ensayo de “té de compost” un extracto líquido vegetal con propiedades fungicidas para proteger los cultivos. El grupo cuenta con financiación del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.