La primera vendimia de España con cosecha abundante y de calidad

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JAVIER COLLANTES. EFEAGRO.

La zona de Montilla-Moriles, en el sur de la provincia de Córdoba, es una de las vendimias más tempranas del mundo, y espera una cosecha superior a la del pasado año, aunque sigue pendiente de los efectos colaterales en el sector por la COVID-19

Una máquina cosechadora recolecta uvas en un viñedo de la localidad cordobesa de Montilla. La zona de Montilla-Moriles, en el sur de la provincia de Córdoba. / EFEAGRO

Chardonnay, las primeras uvas en ser vendimiadas

Desde el pasado viernes, muy temprano, se está comenzando a recoger los primeros frutos de forma oficial. Son las uvas del tipo “chardonnay”, ha indicado a Efeagro el presidente de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, Javier Martín Fernández, que explica que con este fruto se van a elaborar los vinos blancos jóvenes que probablemente a finales de septiembre, o principios de octubre, se podrán empezar a consumir.

Tradicionalmente, la Plaza de San Miguel de la capital cordobesa y la taberna La Montillana son el escenario de la pisada de la uva en un gran barreño, para extraer el mosto, si bien está por ver si este año, debido a la pandemia, volverá a mostrarse al público.

Ahora bien, esa imagen idílica que se tiene de recolectores llenando inmensos cestos sumergidos en un profundo mar verde de viñas en espaldera para volcarlos en remolques derramando dulces racimos, y que está anclada en la memoria colectiva, hasta el 20 o el 25 de agosto no se iniciará para recoger la famosa uva Pedro Ximénez (PX).
Según Martín, este año la cosecha será “algo superior” a la de 2019, cuando se recolectaron 38 millones de kilos de fruto, que acaban produciendo unos 280.000 hectolitros de buen vino. El motivo es que las lluvias han caído en el momento oportuno, “casi a la carta”, y eso se ha notado en la floración.

Muy buena calidad

De igual modo, la calidad “es muy buena”, que se debe a la casi ausencia de enfermedades y plagas, ya que, según ha estimado Juan Manuel Centella, presidente de la Sectorial de la Vid de Asaja Córdoba, apenas si han aparecido manchas de mildiu en primavera, que es lo que resta calidad a la uva.

Pero sí se van a producir cambios significativos este año. Javier Martín ha avanzado ya que se va a producir menos vino PX que en el pasado 2019. Y es que, a pesar de que sigue siendo la ‘joya de la corona’ de la Denominación cordobesa, falta todavía por vender del año pasado parte de la producción de este vino dulce, por lo que si en 2019 se utilizaron unos 11 millones de kilos de uva, “este año se van a reducir hasta unos 7 millones de kilos”.

Evidentemente, este proceso se aplica para el mantenimiento de los precios y que no se hundan. De igual modo que se hace con la aceituna, que o bien se dedica a verdeo (aceituna de mesa) o a la producción de aceite, con la uva PX es lo mismo. O pasera, que acaba convirtiéndose en vino, o consumo en fresco, que es donde van a ir en esta ocasión esos 4 millones de kilos de diferencia entre un año y otro.

De igual modo, la uva tinta también va a experimentar una merma por el arranque de viñedos, tal y como ha indicado también Juan Manuel Centella, quien ha recordado que la pandemia y el confinamiento, con un parón de prácticamente tres meses, ha coincidido con las distintas celebraciones donde habitualmente se consume vino, como son ferias y festejos populares de barriadas y pueblos, con lo que ya se ha producido una merma en las ventas que alcanza el 30 por ciento en el mercado.

Pero la pandemia por la covid-19 sigue afectando de forma colateral al campo, ya que se notan mayores medidas de seguridad, como la distancia pertinente entre trabajadores, el uso de mamparas en bodegas y cooperativas y también mascarillas.

Vendimia sin mascarilla

En este sentido, el Consejo Regulador ha pedido que se exima del uso de mascarilla durante la vendimia, ya que las condiciones en las que se trabaja, con abundante protección de ropa y con temperaturas muy altas, aconsejan no tener tapada la boca para respirar correctamente.

Sin embargo, mientras se espera la respuesta del Ministerio de Sanidad, la temprana vendimia en Montilla-Moriles sigue su curso para dar los primeros pasos en la elaboración de los que serán los primeros vinos tras la covid-19.