La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) denuncia liquidaciones por debajo de los costes de producción, diferencia de precios en las mismas producciones, incumplimiento de la ley de la cadena alimentaria y venta a pérdidas
Efeagro.
La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) ha denunciado “prácticas comerciales deshonestas” en el mercado de la fruta temprana de hueso, con liquidaciones por debajo de los costes de producción, diferencia de precios en las mismas producciones, incumplimiento de la ley de la cadena alimentaria y venta a pérdidas.
En un comunicado, UAGA señala que la falta de información clara sobre el transcurso de la campaña y la diferencia de precios según las zonas productoras “genera mucho desconcierto y gran malestar entre los fruticultores”.
Al agricultor le cuesta una media de 0,44 euros producir un kilo de melocotón o nectarina, una cifra que sube hasta los 0,52 euros si se tiene en cuenta la mano de obra del propio agricultor
El coste de producción por hectárea se ha incrementado un 17 % en el periodo 2018-2022 y en un 11 % el coste por kilo
Para que el profesional pueda cobrar 0,52 euros por kilo hace falta que la fruta tenga un coste de 1,08 euros a su salida de la central, tal y como refleja el estudio de costes de producción de fruta de hueso de la campaña 2024, elaborado por el Departament de Alimentació de la Generalitat de Catalunya junto con el Instituto de Investigación y Tecnologia Agroalimentàrias y la Universidad Politècnica.
El coste de producción por hectárea se ha incrementado un 17 % en el periodo 2018-2022 y en un 11 % el coste por kilo, datos que sirven a UAGA para determinar unos costes de referencia aproximados.
Y ante esos datos y previsiones denuncia liquidaciones a 0,40 euros por kilo cuando en el mercado se comercializaron en torno a 3,50 euros. Para el sindicato agrario, “no hay razones estructurales que justifiquen estos precios tan a la baja”.
UAGA, además, hace referencia a los datos de consumo de 2023, proporcionados por el Ministerio de Agricultura, que dicen que el consumo de fruta en España “sigue en caída libre” y que aunque cada ciudadano ingiere una media de 78,6 kilos en un año, esta cantidad es un 24,8 % menos que hace una década.