El impacto de los nuevos aranceles de Estados Unidos, del 20%, se extiende a sectores como el aceite de oliva o vino, mientras organizaciones piden respuestas firmes y medidas de reciprocidad

Vista aérea del Puerto de Bilbao. / PUERTO DE BILBAO
Julia Luz. Redacción.
La imposición de aranceles del 20% a productos de la Unión Europea (UE) y España por parte de Estados Unidos ha generado una gran preocupación en el sector agroalimentario español. Estos aranceles afectan a sectores clave como el aceite de oliva, el vino, las frutas y las hortalizas, y podrían reducir la competitividad de las exportaciones españolas y europeas en el mercado estadounidense.
En 2024, la exportación de frutas y hortalizas de la UE a Estados Unidos alcanzó las 76.739 toneladas, representando el 0,7% del total exportado por la UE. España, como principal proveedor de frutas y hortalizas a este mercado, exportó 32.468 toneladas, el 0,2% de su volumen total de exportaciones agroalimentarias. Entre los productos más relevantes exportados se encuentran el ajo, la cebolla y la mandarina.
Tanto el Gobierno español como la Comisión Europea han mostrando su disposición a contrarrestar los efectos de estos aranceles mediante medidas diplomáticas y comerciales
La respuesta de las autoridades españolas y europeas se ha hecho esperar, pero finalmente ha llegado, y tanto el Gobierno español como la Comisión Europea han mostrando su disposición a contrarrestar los efectos de estos aranceles mediante medidas diplomáticas y comerciales. Ursula von der Leyen, presidenta de la CE, ha declarado que “estamos preparados para responder” y que se están ultimando contramedidas en caso de que las negociaciones con Estados Unidos no den resultado. A nivel nacional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado un ha anunciado un plan de respuesta comercial dotado con 14.100 millones de euros y diseñado con el objetivo de mitigar los impactos negativos de la guerra arancelaria iniciada por la Administración Trump. “Movilizaremos todas las medidas necesarias para apoyar a los sectores afectados”, ha declarado el ministro de Agricultura, Luis Planas.
Reacciones
La imposición de estos aranceles podría generar un impacto a largo plazo en las relaciones comerciales entre Europa y Estados Unidos. El Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas comunitarias (Copa-Cogeca) ha expresado su preocupación por las consecuencias que estos aranceles podrían tener en los agricultores de ambos lados del Atlántico, advirtiendo de una posible reducción del consumo y un aumento de los costes de producción.
Las organizaciones agrarias han reaccionado de manera contundente a estos aranceles. La Unió Llauradora i Ramadera ha señalado que las exportaciones agroalimentarias de la región a Estados Unidos suman 366 millones de euros, una cifra similar a las importaciones de almendra y nueces de ese país. La Unió ha advertido que las guerras comerciales con aranceles “desmesurados” no benefician a nadie y que se deben tomar medidas de reciprocidad para proteger los intereses del sector. “Cualquier medida arancelaria desestabiliza y genera desconfianza en nuestras empresas agroalimentarias y en los mercados”, afirmó Carles Peris, secretario general de La Unió.
Por su parte, AVA-Asaja la organización de agricultores y ganaderos, destacó que el mercado estadounidense era muy relevante para el sector agrario valenciano, especialmente antes del cierre del envío de clementinas. Desde entonces, el mercado ha sido mucho menos importante para la región. Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja, advirtió que el sector podría enfrentar pérdidas indirectas debido a que otros países podrían derivar sus productos hacia Europa, lo que afectaría la competitividad de los productos valencianos. AVA-Asaja pidió al Gobierno español y a la UE que compensen a los sectores afectados y que no los dejen “en la estacada” como ocurrió en el pasado con el veto ruso y los aranceles anteriores.
Como consecuencia de los aranceles estadounidenses, ya que muchos países, cuyo mercado principal era EEUU, se verán obligados a redirigir sus exportaciones, lo que incrementará la competencia en mercados europeos que ya están copados por otros productores
Además, el sector del aguacate, aunque no exporta este producto a Estados Unidos, también podría verse afectado indirectamente. Según Víctor Luque, director de Trops, principal comercializadora española de aguacate, la competencia con México, el mayor productor mundial de aguacate, podría aumentar si este país redirige parte de su producción hacia Europa debido a los aranceles aplicados por Estados Unidos. “Nos pueden impactar indirectamente los aranceles que se han puesto al aguacate mexicano, porque su principal mercado es Estados Unidos”, ha eplicado Luque. Si México decide enviar más aguacates a Europa, podría haber una presión sobre los precios en el mercado europeo. Este escenario podría repetirse con otros productos como consecuencia de los aranceles estadounidenses, ya que muchos países, cuyo mercado principal era EEUU, se verán obligados a redirigir sus exportaciones, lo que incrementará la competencia en mercados europeos que ya están copados por otros productores.
Ante esta situación, han reaccionado numerosas empresas del sector agroalimentario y asociaciones, uniendo esfuerzos para exigir medidas de protección y contrarrestar el impacto de estos aranceles, buscando una solución que mitigue los efectos negativos sobre la competitividad del sector.