Bruselas pacta las cláusulas de salvaguardia para proteger a los agricultores en el acuerdo UE-Mercosur

Bruselas ajusta el margen de incremento de importaciones o de caída de precios de una serie de productos sensibles importados desde el Mercado Común del Sur (Mercosur)

En los productos sensibles de la lista figuran alimentos como los cítricos, el pollo, la ternera, los huevos y el azúcar. / ARCHIVO

Efeagro. Bruselas.

Bruselas acordó este miércoles el diseño final de las cláusulas de salvaguardia para el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur que protegerán a los agricultores del potencial impacto negativo del incremento de importaciones de los cuatro países latinoamericanos, un paso clave para intentar sortear las dudas de algunos países reticentes al pacto.

Los representantes del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea llegaron al acuerdo en una única ronda de negociación de urgencia que se extendió toda la tarde del miércoles para intentar que la firma del pacto pueda mantenerse para el sábado en Brasil como estaba previsto, si bien las cláusulas acordadas no son la única condición que reclamaban algunos de los países dudosos.

La negociación ajustó el margen de incremento de importaciones o de caída de precios de una serie de productos sensibles importados desde el Mercado Común del Sur (Mercosur) —Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia en proceso de adhesión—, que darían lugar a una investigación y posibles medidas por parte de la Comisión Europea: Bruselas y los gobiernos querían que fuera un 10% y la Eurocámara apostaba inicialmente por un margen más estricto del 5%.

Finalmente será del 8%, lo cual implica que el Ejecutivo comunitario tendría que investigar cuando se produzca un aumento en las importaciones de estos productos del 8% en comparación con la media de los tres años anteriores o si, por otro lado, el precio de dichas importaciones es al menos un 8% inferior al del producto europeo comparable.

En los productos sensibles de la lista figuran alimentos como el pollo, la ternera, los huevos, los cítricos y el azúcar. La duración de las investigaciones del Ejecutivo comunitario vuelven también a los plazos originalmente previstos por Bruselas (seis meses en general y cuatro para los más sensibles).

En el caso de que la Comisión determine que se está produciendo un daño a los productores europeos, se podrían suspender las ventajas comerciales para estas importaciones de manera temporal.

“Hoy enviamos un mensaje claro: podemos avanzar con el acuerdo del Mercosur sin dejar desprotegidos a nuestros agricultores. Hemos acordado un mecanismo de salvaguardia firme, rápido y jurídicamente sólido que nos permite responder de manera oportuna a las perturbaciones del mercado y ofrece la certeza que el sector lleva tanto tiempo reclamando”, aseguró el negociador jefe de la Eurocámara, el popular español Gabriel Mato.

Por otro lado, la Eurocámara no logró sacar adelante su reclamo de que las salvaguardias incluyan una cláusula espejo que obliguen a los productores del Mercosur a respetar los estándares de producción europeos, ya que en principio es incompatible con el acuerdo negociado por Bruselas según fuentes parlamentarias.

En cambio, la Comisión Europea se ha comprometido a emitir “una declaración que asegure una alineación más potente de los estándares de producción que se aplican a los productos importados, especialmente en cuanto a bienestar animal y pesticidas en los países del Mercosur”, explicó la Eurocámara en un comunicado.

Una vez solventadas estas salvaguardias bilaterales, los países de la Unión Europea tienen que dar luz verde al pacto en su conjunto para que la presidenta de la Comisión Europea pueda viajar el sábado a Brasil para firmar definitivamente el pacto con los líderes del Mercosur tras un cuarto de siglo de negociaciones.

Para ello es necesario el apoyo por mayoría cualificada en el Consejo de la UE y tanto Francia como —en menor medida— Italia mantienen sus reticencias. Las negociaciones continúan contrarreloj en Bruselas sobre este asunto.

De hecho, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha reiterado este jueves que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur “no se puede firmar” sin las salvaguardas que solicita su país, y ha exigido que el tratado se concluya “correctamente” para respetar a los agricultores europeos.

“La postura de Francia desde el principio es clara en cuanto al Mercosur, creemos que el acuerdo es insuficiente y no puede firmarse”, ha advertido Macron a su llegada a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Bruselas, en la que va a pedir un aplazamiento de la firma prevista el próximo sábado en Brasil.

Para el jefe del Estado francés se trata de “una cuestión de coherencia europea”, por lo que ha abogado por una Europa que proteja “mejor” a su agricultura y a sus productores. Por eso, ha reclamado que “se continúe trabajando para que las cosas se hagan correctamente” y que se aplace la firma al próximo año para tener claras todas las salvaguardas.

Pese a reconocer que se han introducido mejoras en las salvaguardas que Francia exigió para respaldar el acuerdo, ha considerado que “esto no es suficiente”. “Nuestros agricultores no deben ser sacrificados por este acuerdo”, ha defendido.

Francia reclama, entre otras, una cláusula de salvaguardia para poder recuperar el control si los mercados se desestabilizan, ha recordado Macron, que se enfrenta a una ola de protestas de agricultores especialmente en el sureste de su país contra el sacrificio de ganado vacuno afectado por la dermatosis nodular contagiosa, por el Mercosur y contra la reforma de la Política Agrícola Común (PAC).

“Si hoy quieren imponer esto, cuando no tenemos visibilidad sobre todo, se lo digo muy claramente: Francia se opondrá” —ha avisado— a dar su aval para la firma del acuerdo en una votación de los jefes de Estado y de Gobierno que puede salir adelante con mayoría cualificada, y en la que Macron, por tanto, no tiene posibilidad de ejercer derecho de veto.

Francia cursó formalmente el pasado domingo su petición de que se posponga hasta 2026 la votación prevista en este Consejo Europeo para obtener las salvaguardas que reclama.

Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha asegurado que si la Unión Europea decide darle más largas al pacto comercial con el Mercosur y no se firma el próximo sábado, “no habrá más acuerdo”, al menos mientras él esté gobernando en Brasil.

Brasil

Brasil, que ostenta la presidencia rotativa del Mercosur, ha advertido de que, si la Unión Europea no firma el acuerdo comercial este sábado, el bloque sudamericano pasará a priorizar las negociaciones con otros socios, como Japón o Reino Unido.

“Si no se concluye, no hay más que negociar y vamos a dirigir nuestra atención y energía a otros socios importantes que están en la fila”, ha avisado el canciller brasileño, Mauro Vieira, en una entrevista con el grupo audiovisual estatal EBC.

El jefe de la diplomacia brasileña espera que los países más escépticos sobre el acuerdo de libre comercio con los sudamericanos, con Francia a la cabeza, reconsideren su posición y den luz verde para que se firme este mismo año.

Para ello necesita recibir hoy el respaldo del Consejo de la UE, pero la fuerte oposición de Francia y las recientes dudas de Italia, han dejado en el aire la firma del tratado, prevista para este sábado en la cumbre semestral del Mercosur, que se celebrará en la ciudad de Foz do Iguaçu, en el sur de Brasil.

Vieira ha achacado el rechazo de Francia e Italia a las presiones de sus sectores agropecuarios, que temen perder mercado y competitividad ante los productos de los países del Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, con Bolivia en proceso de adhesión.

“Tengo la impresión de que todos tendrán en cuenta la importancia de ese acuerdo. Los países de la UE son grandes importadores y exportadores, sobre todo de productos industrializados. Tienen mucho que ganar”, ha afirmado el ministro de Exteriores brasileño. De hecho, ha estimado que, de los 27 países que conforman la UE, entre 20 y 22 apoyan el acuerdo.

Vieira ha defendido además que el pacto, que crearía una zona de libre comercio de unos 720 millones de habitantes, cobra especial relevancia en un momento de “desequilibrio” en las relaciones internacionales por los “ataques al multilateralismo”.

“El acuerdo creará una red de protección a la UE y al Mercosur, y fortalecerá nuestras relaciones. Nos va a proteger mucho más”, ha insistido.

No obstante, ha alertado de que, si no se firma este sábado, pasarán a priorizar las negociaciones comerciales con otros socios que han mostrado un “gran interés” en estrechar sus lazos con el Mercosur.

“Si no hay firma, hay una lista grande de otros países con los que tenemos que comenzar a negociar y conversar. Nuestra fuerza de trabajo negociadora pasará a estar centrada en esas otras áreas”, ha precisado.

Entre esos socios ha mencionado a Canadá, Reino Unido, Japón, Malasia, Indonesia y Vietnam; así como a otros que desean actualizar sus acuerdos con el bloque suramericano, como India.