Una oleada de robos alarma al sector citrícola de la Plana Baixa

La Unió Llauradora reclama más vigilancia durante la campaña de recolección para proteger la fruta valenciana

El descenso de cosecha ha provocado un alza de los precios y un mayor valor de la fruta, situación que incrementa la atracción de los robos. / LA UNIÓ

Valencia Fruits. Redacción.

La organización La Unió Llauradora ha alertado sobre una oleada de robos de la cosecha de cítricos en la comarca de la Plana Baixa y ha solicitado un refuerzo de la vigilancia durante la campaña de recolección en todas las zonas productoras de la Comunitat Valenciana.

En la localidad de Betxí se han registrado recientemente robos en dos fincas, con un total de aproximadamente 36.000 kilos de mandarinas de la variedad Clemenvilla. Esta fruta mantiene actualmente buenos precios medios en campo, pero la campaña se prevé un 55% más baja que la pasada, con solo 10.600 toneladas en toda la provincia de Castellón, lo que hace que cualquier robo afecte de manera significativa la rentabilidad de los productores.

El descenso de cosecha ha provocado un alza de los precios y un mayor valor de la fruta, situación que incrementa la atracción de los robos. Ante ello, La Unió reclama mayor control y vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad del Estado, policías locales y guarderías rurales municipales.

La Unió reclama mayor control y vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad del Estado, policías locales y guarderías rurales municipales

La organización trasladará estos hechos a la Subdelegación del Gobierno y solicitará una mayor coordinación de los efectivos policiales, especialmente del Grupo ROCA, durante la campaña de recolección del cultivo más importante del campo valenciano. Además, la organización pide un refuerzo de recursos personales y materiales para desarrollar métodos innovadores tanto en la prevención como en la persecución de estos delitos, dado que los datos muestran un bajo esclarecimiento de los sucesos.

La Unió también insta a perseguir el comercio de mercancía robada, recordando que “está claro que si alguien roba es porque alguien se lo compra. Es importante la vigilancia para intimidar, pero también el cumplimiento de la justicia y la persecución de los canales de comercialización ilícitos”. Por ello, solicita inspeccionar comercios o almacenes sospechosos de comercializar productos robados y facilitar la presentación de denuncias por parte de los agricultores afectados, que a menudo desisten ante las dificultades burocráticas.

Solo uno de cada cuatro robos en el campo valenciano se resuelve: de los 1.333 robos conocidos en 2024, únicamente se esclarecieron 327 casos, un 24,5%

Carles Peris, secretario general de La Unió, señala que “hay que tener en cuenta que, en ocasiones, los propios agricultores y ganaderos no denuncian por la dificultad que les supone hacerlo, con sistemas administrativos poco ágiles, así como por el desaliento ante la sensación de impunidad con que opera esta delincuencia”. Peris añade que “nosotros desde La Unió recomendamos que se denuncie siempre porque si no tenemos los datos reales del problema, será más difícil que nos hagan caso para encontrar soluciones”.