El sector agrario exige que el TJUE revise la legalidad del tratado comercial y alerta del impacto “devastador” para la agricultura y la ganadería europeas

Una delegación de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) participó en esta nueva protesta, junto a la representación española de ASAJA Nacional. / ASAJA
Valencia Fruits. Redacción.
Más de 10.000 agricultores, respaldados por cerca de 2.000 tractores, se concentraron este martes frente al Parlamento Europeo en Estrasburgo para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que consideran una auténtica “traición” al campo europeo. La movilización fue convocada por Copa-COGECA y reunió a productores de distintos Estados miembros en vísperas de una votación clave en la Eurocámara.
El objetivo de la protesta es influir en el sentido del voto de los eurodiputados en la sesión de este miércoles, en la que el Parlamento Europeo decidirá si solicita al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que examine la legalidad del acuerdo con Mercosur. De prosperar esta iniciativa, el proceso de ratificación del tratado podría retrasarse entre uno y dos años, abriendo además la puerta a un análisis jurídico que permita introducir posibles cambios en defensa de los agricultores y ganaderos europeos.
El objetivo de la protesta es influir en el sentido del voto de los eurodiputados en la sesión de este miércoles, en la que el Parlamento Europeo decidirá si solicita al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que examine la legalidad del acuerdo con Mercosur
Entre los participantes se encontraba una delegación de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), integrada en la representación española de Asaja Nacional, que acudió a Estrasburgo para defender los intereses del campo valenciano. Según la organización, este territorio figura entre los más perjudicados por el acuerdo, debido a las ventajas arancelarias que concedería a las importaciones sudamericanas de productos como carne, arroz, cítricos y miel, entre otros.
El responsable técnico de AVA-Asaja, José Francisco Sales, lanzó un mensaje directo a los europarlamentarios al advertir de que “el sector agrario tendrá muy en cuenta de cara a las próximas elecciones qué votarán mañana, si a favor o en contra, de solicitar al TJUE que estudie si este acuerdo con Mercosur, tal como está escrito, es legal o atenta contra los principios fundacionales de la UE”.
Sales reconoció la dimensión estratégica del tratado, pero marcó una línea roja clara: “Estamos convencidos de que es un tratado importante e incluso necesario para la geopolítica europea, pero no puede firmarse a costa de sacrificar a los agricultores y ganaderos europeos. Sería una traición que no olvidaríamos”.
En la misma línea se pronunció el responsable de cítricos de AVA-Asaja, Alejandro Aparicio, quien defendió en Estrasburgo la necesidad de introducir garantías previas antes de cerrar cualquier acuerdo. “Resulta imprescindible que se haga un estudio de impacto objetivo y creíble, que se establezcan las mismas reglas de juego para las producciones europeas y foráneas, que existan cláusulas de salvaguardia eficaces y de aplicación automática y que las importaciones solo vengan a complementar nuestra producción, no a echarnos del mercado”, subrayó.
Aparicio advirtió además de que, sin estas condiciones, el tratado no debería ratificarse. “Sin esas garantías, el acuerdo comercial no debería cerrarse jamás porque primero perderíamos los productores, pero a la larga también lo harían los consumidores y el medioambiente”, afirmó.
La movilización partió desde la Place Bourdeux y finalizó en la explanada situada frente al Parlamento Europeo, donde se sucedieron las intervenciones de los representantes del sector. Entre ellas destacó la del presidente de Asaja y vicepresidente de COPA, Pedro Barato, quien insistió en que “el mercado tiene que ser limpio, transparente y con reciprocidad”.
Barato recalcó que las reivindicaciones del sector no responden a planteamientos ideológicos, sino a fundamentos jurídicos y técnicos. “Nuestra exigencia no es ideológica, sino jurídica y técnica. Lo que estamos pidiendo a los europarlamentarios es que permitan que el TJUE analice el acuerdo”, afirmó, al tiempo que alertó de los riesgos de acelerar el proceso sin garantías suficientes. “Hacer las cosas deprisa y sin garantías solo genera más problemas”, advirtió.
El presidente de Asaja calificó la votación de este miércoles como “clave para garantizar la seguridad jurídica, la seguridad alimentaria y la defensa del modelo agrario europeo”, un modelo que, según recordó, se sustenta en la calidad, la trazabilidad y la sostenibilidad de las producciones.
Más allá del acuerdo con Mercosur, los agricultores concentrados en Estrasburgo también expresaron su rechazo al enfoque actual del Marco Financiero Plurianual (MFP) y a la futura Política Agrícola Común (PAC), que, a su juicio, ponen en serio peligro la viabilidad de la agricultura y la ganadería en Europa.
En este contexto de creciente malestar, Asaja, COAG y UPA han anunciado nuevas movilizaciones entre el 26 y el 30 de enero, con el 29 de enero señalado como un “superjueves” de protestas para defender el futuro del sector agrario y la autosuficiencia alimentaria.
Dentro de este calendario, AVA-Asaja participará en una gran manifestación en Valencia el próximo jueves 29 de enero, a la que están convocados no solo los productores, sino también los consumidores y distintas entidades de la sociedad civil, con el objetivo de visibilizar el impacto que las actuales políticas comerciales y agrarias pueden tener sobre el conjunto de la sociedad.






