El sello Flandria y la innovación en envases sostenibles centran la presencia flamenca, respaldada por el crecimiento de la producción y exportaciones belgas

El stand colectivo de Flandria servirá de punto de encuentro para operadores y compradores internacionales. / VLAM
Valencia Fruits. Redacción.
Flandes volverá a estar presente en Berlín con una participación colectiva que reunirá a 36 empresas y organizaciones en el stand del VLAM, ubicado en hall 27, stand A-50. Una presencia conjunta que refleja el dinamismo de un sector decidido a reforzar su posicionamiento en los mercados internacionales, en un contexto marcado por la evolución de las exigencias comerciales y climáticas.
El eje central de la presentación lo ocupa el sello de calidad Flandria, sinónimo de producción sostenible y de alta calidad procedente de empresas familiares flamencas. Con cerca de 70 variedades de frutas y hortalizas —de la berenjena al calabacín—, la oferta pone de manifiesto la diversidad de un sector en plena transformación. En los últimos años, el proceso de concentración registrado tanto en la distribución como en el comercio hortofrutícola también se ha reflejado en el lado de los proveedores, hoy mejor preparados para responder a mayores volúmenes y a requisitos cada vez más exigentes.
En un escenario de cambio climático, Flandes subraya además el valor de su clima templado, que le permite consolidarse como un socio fiable en términos de suministro, incluso para países productores como España e Italia, cada vez más atentos a la estabilidad de las cadenas de abastecimiento.
Nominados a los FLIA26
Entre las iniciativas destacadas figura la empresa flamenca Compack (marca Archi.duc), nominada a los FLIA. Activa en el sector del champiñón, la compañía ha desarrollado una alternativa a los envases plásticos tradicionales, todavía predominantes en esta producción.
A partir de residuos de champiñones, Compack fabrica envases de celulosa circular, sin plástico ni PFAS, compostables, reciclables y conformes con la normativa PPWR. Una solución que permite reducir el uso de plástico y, al mismo tiempo, disminuir el consumo de papel frente a los envases fibrosos convencionales.
El sector belga en cifras
Pese a su limitada superficie geográfica, Bélgica se sitúa entre los cinco mayores exportadores europeos de frutas y hortalizas. En 2024, la producción hortícola alcanzó 1,86 millones de toneladas destinadas tanto al mercado en fresco como a la transformación industrial, de las cuales 1,46 millones correspondieron a cultivos al aire libre y cerca de 399.000 toneladas a producciones bajo invernadero.
Entre los cultivos de campo para fresco destacan el puerro, la zanahoria y la endivia, mientras que en invernadero el tomate lidera claramente la producción, seguido del pimiento, el pepino y la lechuga.
Las exportaciones de hortalizas belgas mantienen una evolución positiva: de enero a septiembre de 2025 se enviaron al exterior 650.000 toneladas, un 12 % más que en el mismo periodo del año anterior. Países Bajos, Francia y Alemania siguen siendo los principales destinos.
En fruta, la cosecha de pera alcanzó en 2025 un récord de 392.000 toneladas, situando a Bélgica como primer productor de la UE-27. En los nueve primeros meses del año se exportaron más de 200.000 toneladas, principalmente a Italia, aunque también crece el interés en mercados más lejanos como China y Brasil, especialmente por la variedad Conference. La producción de manzana también se mantuvo en niveles elevados, con cerca de 222.000 toneladas, mientras que la de fresa supera las 50.000 toneladas.
El sector de la patata confirma igualmente su peso estratégico. En 2024 se cultivaron alrededor de 3,9 millones de toneladas de patata de consumo y la industria belga transformó más de 6 millones de toneladas.
Las exportaciones de productos transformados, en particular de patatas fritas congeladas, representan cerca del 90 % de la producción y llegan a más de 120 destinos en todo el mundo, consolidando el papel de Bélgica como actor global en este segmento.





