Entrevista al Gerente de COEXPHAL, Luis Miguel Fernández

Raquel Fuertes. Redacción.
En un año en el que borrascas sucesivas alcanzan Almería, los invernaderos, “la casa de las frutas y hortalizas de Europa”, aunque no han salido indemnes, parecen estar esquivando los peores efectos y las producciones hortícolas almerienses no van a verse tan afectadas como se pudiera presuponer. En este momento se ha comercializado un 10% menos que en ejercicios anteriores, aunque con precios un 15% más altos. Luis Miguel Fernández desgrana en esta entrevista todos estos aspectos y profundiza en las acciones de control biológico y manejo integrado contra la amenaza del parvispinus, a la que se suma la campaña ‘Pimientos con Marca’, la innovación al lado de los agricultores, los problemas de falta de reciprocidad y, por encima de todo, la experiencia agronómica que hace de Almería “un origen natural, sostenible y fiable” capaz de convertir la aridez “en un vergel”.
Valencia Fruits. ¿En qué momento se encuentra el campo almeriense después de un año climatológicamente extraño?
Luis Miguel Fernández. El campo almeriense llega a esta campaña con una mezcla de prudencia y fortaleza. Ha sido un año marcado por anomalías climáticas. Calor intenso en verano, que se prolongó durante el otoño y una caída de las temperaturas y acumulación de precipitaciones por encima de lo habitual desde el mes de diciembre. El Thrips parvispinus ha obligado a redoblar esfuerzos en control biológico y manejo integrado. Aun así, el sector ha demostrado una resiliencia ejemplar y una capacidad de adaptación que sigue siendo referencia internacional.
VF. ¿Cómo trabajan ante la amenaza de desertificación hasta convertirse en un ejemplo?
LMF. Almería es un laboratorio vivo de sostenibilidad. Frente a la desertificación, trabajamos con una combinación de tecnología, eficiencia hídrica y manejo del suelo que nos ha convertido en modelo europeo. La fertirrigación, la desalación, el uso de aguas regeneradas, el aprovechamiento de aguas subterráneas y la monitorización climática en invernaderos permiten producir más con menos. A través del CIT COEX trabajamos en proyectos que refuerzan esta estrategia, especialmente en un contexto de estrés hídrico creciente. Nuestro modelo frena la erosión, transformando un suelo árido en un vergel, no olvidemos lo que se esconde debajo de un invernadero.
VF. ¿Qué novedades o cambios cabe esperar en la producción hortofrutícola almeriense?
LMF. Aquí la innovación y la ciencia siempre están en continuo avance, al lado de los agricultores y las empresas. La presión del parvispinus ha impulsado nuevas estrategias de control biológico, mejoras en ventilación y manejo de cultivos. Con otros productos se han superado plagas y virus con la introducción de nuevas variedades más resistentes también. Cada vez hay más especialidades que nos ayudan a diferenciarnos de los estándares. Incluso una mayor apuesta por la comunicación y el marketing sectorial.
Por otro lado, la digitalización avanza con fuerza: sensores, robotización e inteligencia artificial. Todo ello refuerza la competitividad del modelo almeriense. No obstante, de nada sirve tener la tecnología más avanzada si no conseguimos que el campo siga siendo un modo de vida digno, humano y sostenible para quienes lo trabajan. Lo peor es que en estos últimos años ha habido factores que se han escapado de nuestro control, como los vinculados al incremento de los costes de producción, que nos han hecho mucho daño.
VF. ¿Qué previsiones tienen respecto al desarrollo de la campaña 2026?
LMF. En términos generales, a estas alturas de campaña estamos un 10% por debajo de los kilos comercializados el año pasado. Esta caída de la oferta ha provocado un fuerte repunte de los precios que ronda el 15%. Esta situación que puede parecer “buena” esconde, sin embargo, situaciones muy distintas dentro del mismo campo según hablemos de fechas de plantación, o diferentes cultivos. Si el parvispinus y otros problemas nos respetan será una campaña como mínimo aceptable. Este frío nos sienta muy bien para combatirlo. Esperamos que la nueva campaña ‘Pimientos con Marca’ ayude a reforzar la diferenciación y el valor añadido que tienen nuestros pimientos bajo control biológico.
Todavía nos queda por delante la campaña de primavera, que al final sirve para cuadrar los números. Si todo continúa como hasta ahora podremos salvar los muebles en términos económicos, sin embargo, el campo cada vez está más exhausto. Sacar adelante de manera rentable las campañas se complica año tras año y, como hemos comentado, las posibles contingencias te echan a perder las previsiones.
VF. ¿Hay cambios sustanciales en cuanto a la superficie cultivada?
LMF. La superficie total invernada lleva tiempo estabilizada. Los kilos sí cambian en función de los múltiples factores que afectan a las productividades. Ya hemos hablado de algunos, pero, por ejemplo, no hemos comentado que hay tendencia a variedades más apreciadas por el consumidor pero que son más delicadas y menos productivas, por no hablar de la escasez de herramientas fitosanitarias, o el material vegetal más adaptado a plagas, que sin duda también inciden en la obtención de menos kilos.
VF. ¿Y en la elección de cultivos?
LMF. Cada vez menos esta cuestión es una decisión de corto plazo. Los agricultores están mejor asesorados por las empresas sobre la conveniencia de elección de cultivos o variedades. Esto no quita que en el largo plazo se atisben caídas, que se están moderando, por ejemplo, en tomate. Sin duda hay productos donde los problemas son más palpables. Hablo de retos tanto de producción, esto es, costes más altos (sobre todo en mano de obra), o de incidencia de plagas; pero también los derivados de aspectos comerciales, como la búsqueda de diferenciación consecuencia de una competencia más agresiva.
VF. ¿Qué cultivo destaca como el más demandado actualmente?
LMF. El pimiento continúa liderando la demanda, seguido del pepino y el tomate. La diversificación dentro del propio pimiento —colores, formatos, especialidades— está creciendo, y la campaña ‘Pimientos con Marca’ llega precisamente para reforzar esa identidad y poner en valor la calidad diferencial del producto almeriense.
VF. La competencia procedentes de países terceros ha evolucionado, ¿cuáles son ahora las amenazas de la producción almeriense en ese sentido?
LMF. La competencia de terceros países, especialmente Marruecos, sigue aumentando. El problema no es competir, sino hacerlo sin reciprocidad en normas laborales, ambientales y fitosanitarias. Mientras aquí gestionamos plagas como el parvispinus con control biológico y estándares muy exigentes, otros orígenes operan con reglas distintas. Esto distorsiona el mercado y exige una respuesta firme desde Bruselas que no llega. Necesitamos que nuestros europarlamentarios defiendan las agricultura española y europea. Esto va de garantizar la soberanía y la seguridad alimentaria de la Unión Europea.
VF. En este contexto, ¿qué esperan de cultivos emblemáticos como el pimiento y el tomate para este año? ¿Cómo influye la entrada de producciones procedentes de otros países?
LMF. Nos defendemos bien porque el modelo es sólido. A pesar de la presión exterior, esperamos una buena campaña. En pimiento, los esfuerzos con control biológico, control climático y nuevas técnicas nos llevan a ser optimistas en la lucha contra el parvispinus. La nueva campaña ‘Pimientos con Marca’ nos va a permitir reforzar la posición en Europa como un origen natural, sostenible y fiable. En tomate, la entrada de producto de terceros países sigue afectando, pero la calidad y la trazabilidad almeriense mantienen su valor.
Es urgente que las políticas europeas se reorienten hacia la defensa de los productores europeos. Vamos a insistir mucho en esto y no lo vamos a hacer solos, sino unidos todos los productores españoles y europeos.
VF. ¿Y en cuanto al resto de cultivos?
LMF. Calabacín, pepino y berenjena muestran estabilidad y buen comportamiento comercial. La clave está siendo la capacidad del sector para adaptarse a los retos climáticos, medioambientales, la subida de costes de producción y saber dar respuesta a las necesidades de la cadena.
VF. ¿Qué innovaciones han ido introducido en la agricultura de la provincia durante los últimos tiempos?
LMF. Aquí la innovación es continua: inteligencia artificial aplicada a la detección temprana de plagas, robots de apoyo en el manipulado, digitalización de la cadena de suministro, mejoras en estructuras, proyectos de economía circular… COEXPHAL está impulsando además plataformas de datos y herramientas de predicción que ayudan a tomar decisiones más precisas. El proyecto DatoColor marcará infantes y un después en el sector.
VF. ¿Cuál sería el futuro perfecto para la agricultura almeriense?
LMF. Un futuro donde la sostenibilidad, la rentabilidad y la justicia comercial vayan de la mano. Donde Europa garantice reciprocidad real y donde campañas como ‘Pimientos con Marca’ consoliden el valor de producir con estándares ejemplares. Un futuro en el que la provincia de Almería siga siendo referente mundial en innovación, resiliencia y calidad. Nuestros invernaderos solares son la casa de las frutas y hortalizas de Europa y lo van a seguir siendo.
Acceso a la entrevista en las páginas especiales de Almería (9-14) en el ejemplar de Valencia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.








