Una campaña almeriense marcada por la complejidad

Las plagas y la meteorología adversa, en un contexto de producción limitada, marcan la campaña de Almería mientras se analiza la evolución de los precios

Las plagas están provocando pérdidas cuantiosas en esta campaña. / Archivo

Alba Campos. Redacción.

Complejidad e inestabilidad podrían ser los dos adjetivos que describen la campaña hortícola de invierno en Almería este año. Desde COAG Almería y Asaja Almería explican que la temporada ha estado condicionada por la alta incidencia de plagas, especialmente del Trips parvispinus y diversas virosis que han castigado los cultivos. A esto se suma la falta de agua, un factor crítico especialmente al inicio de la campaña.

Plagas

Según las organizaciones, el impacto de las plagas está siendo bastante importante. “Son cuantiosas las pérdidas que ha provocado en esta segunda campaña de expansión, lo que ha hecho que se revisen los protocolos de arranque y tratamiento de las fincas afectadas”, explica Asaja Almería. Tras el consenso del sector, “se ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la lucha integrada, dotarla de todas las herramientas compatibles con la lucha biológica, fortalecer las poblaciones de ácaros en primavera y reforzar los controles para la retirada de restos vegetales a las plantas de tratamiento”, afirman.

Resulta esencial seguir apostando por la innovación en materia de lucha contra plagas y gestión de recursos hídricos. “Nuestra esperanza reside en la investigación”, afirman desde COAG. “Estamos muy pendientes de los estudios sobre nuevos depredadores naturales para el Trips parvispinus. Además, hay avances muy interesantes en el ámbito de la salud del suelo, incorporando microorganismos que ayudan a combatir enfermedades y plagas directamente desde la raíz, fortaleciendo la planta desde su base”, explican.

“Contamos con una industria auxiliar muy potente y en constante evolución”, afirman desde Asaja. Pero “es cierto que cuando llega una plaga con comportamientos tan distintos a los anteriormente conocidos, se tienen que redefinir las estrategias de lucha biológica y buscar nuevas soluciones para realizar una producción integrada real, tanto fuera como dentro de los invernaderos”, explican en Asaja. 

Precios

En el ámbito comercial, las organizaciones muestran opiniones opuestas. COAG explica que, aunque los precios para la mayoría de los productos han sido aceptables, “han pecado de una inestabilidad difícil de gestionar, con altibajos poco razonables. La tónica general ha sido la irregularidad”. En esta campaña no ha habido una línea de precios estable que permita al agricultor planificar con garantías, según explican desde COAG Almería.

Desde Asaja Almería, en cambio, señalan que “en general, los precios en origen están respondiendo correctamente este otoño-invierno; con esto nos referimos a que, en condiciones normales y con producciones estándar, permiten al agricultor obtener un margen de beneficio”. Como cultivos más estables esta campaña destacan el tomate, el pepino o la berenjena. “En estos casos, los precios se han mantenido estables, con algunas bajadas puntuales y con producciones contenidas principalmente por motivos climáticos”, afirman desde Asaja. El problema radica, según ellos, “en que las producciones, por diversos motivos, no están alcanzando en muchos casos los rendimientos mínimos para asumir unos costes de producción que suben año tras año, destacando por encima del resto los costes salariales”.

Ambas organizaciones coinciden, sin embargo, en el mal comportamiento que han tenido los precios del calabacín y el pimiento. “El caso más preocupante es el del calabacín, cuyo comportamiento ha sido francamente malo durante toda la temporada”, afirman desde COAG. “Ha sido el más damnificado, con precios muy bajos que, sumados a una producción limitada, apuntan claramente a que las importaciones de terceros países han vuelto a distorsionar el mercado”.

El pimiento y el calabacín “han sido los productos que más han sufrido por las plagas y enfermedades, reduciendo considerablemente su producción. En el caso del pimiento, incluso se han arrancado más de 400 hectáreas”, explican desde Asaja.

Retos

Las plagas, los precios inestables y la falta de agua en el arranque han sido determinantes en esta campaña. En ese sentido, desde COAG explican que es necesario, en primer lugar, lograr estabilidad en los precios: “necesitamos mecanismos que eviten la volatilidad extrema que sufrimos”. En segundo lugar, seguridad hídrica: “Aunque enero nos ha traído algo de lluvia, la incertidumbre sobre la disponibilidad de agua en verano persiste. Las obras prometidas deben ejecutarse ya para dar tranquilidad a las comunidades de regantes”. Desde Asaja Almería coinciden y afirman que “tenemos que seguir trabajando en las obras hídricas que están en planteamiento y en ejecución”. Y, en tercer lugar, una mayor implicación en sanidad vegetal: “Es vital activar de forma efectiva el protocolo de arranque acordado con la Consejería de Agricultura. Debemos ser rigurosos con el tratamiento de los restos de cosecha antes de arrancar para frenar la expansión de plagas como el trips”, afirma COAG.

Los retos estructurales del sector en Almería pasan por la escasez de mano de obra y la falta de relevo generacional

Todo ello sin tener en cuenta los retos estructurales: la escasez de mano de obra y la falta de relevo generacional. Respecto a la mano de obra, COAG afirma que se encuentran en pleno proceso de regularización extraordinaria, que “si se gestiona con agilidad, podría aliviar la escasez de trabajadores”. Desde Asaja Almería coinciden y explican que la mano de obra “continúa siendo escasa y desequilibra la balanza de la rentabilidad debido a los incrementos ‘por decreto’ de los costes laborales”.

En cuanto al relevo generacional, “la clave es la modernización”, explican. “Necesitamos que las explotaciones sean tecnológicas y atractivas para los jóvenes. Estamos a la espera de la resolución definitiva de la última convocatoria de Incorporación, que confiamos traerá savia nueva y profesionales preparados al campo almeriense”, afirma COAG. 

Campaña de primavera

Para la primavera, la sandía parece que mantendrá su superficie de cultivo. “Observamos un adelanto en las siembras, aunque esto no garantiza necesariamente una cosecha temprana, ya que el invierno está siendo duro y mantiene un ritmo de producción lento en las plantas”, explican desde COAG. Si el tiempo mejora, “esperamos tener sandía en el mercado para mediados de abril”. Por otro lado, pse prevé un ligero incremento en la superficie de tomate de primavera, “mientras que el resto de los cultivos se mantendrán en cifras similares a otros años”, afirma COAG.

El año pasado, el melón también sufrió problemas fitosanitarios importantes, “lo que ha frenado ese trasvase de superficie. El agricultor busca estabilidad y el melón no demostró ser la panacea frente a los retos sanitarios de la zona en la pasada campaña”, explican desde COAG Almería.

Si los precios responden, se incementará la superficie, y previsiblemente eso sea lo que ocurra con la sandía y el melón. Actualmente ya se están produciendo los primeros trasplantes en la zona de Níjar

Según Asaja, este año, “si los precios responden, se incrementará la superficie, y previsiblemente eso sea lo que ocurra con la sandía y el melón”. Actualmente ya se están produciendo los primeros trasplantes en la zona de Níjar, “aunque este año es la climatología lo que más preocupa a los productores en este momento”.

En el caso del pimiento, se espera un crecimiento en superficie, “pero no necesariamente en producción debido al impacto negativo del trips”. Respecto al pepino, “es el cultivo con mejores perspectivas, creciendo tanto en superficie como en volumen de producción respecto a la campaña anterior”, y en cuanto al tomate, “se mantiene en niveles muy similares a los del ejercicio pasado”, explica COAG.

Para los cultivos de primavera, desde Asaja Almería muestran preocupación por la climatología, ya que estos cultivos son muy sensibles al cuajado y de ello dependerá la producción. “Nuestro trabajo es, como siempre, producir con la mejor calidad posible y con todas las garantías necesarias. El precio dependerá de la oferta y la demanda”.

Exportación

Según los datos de la Junta, Andalucía está plenamente consolidada como líder en exportaciones de frutas y hortalizas de España. El comercio exterior hortofrutícola andaluz alcanzó los 6.843 millones de euros entre enero y noviembre de 2025, gracias a un crecimiento interanual del 6,1%, lo que supone el mayor registro de la historia para once meses desde que existen estadísticas oficiales
(1995).

El liderazgo de Andalucía se fundamenta principalmente en la provincia de Almería, que concentra el 52% del total de las exportaciones de verduras de la comunidad, alcanzando un valor de 3.583 millones de euros y un incremento del 6,5%, superior a la media andaluza (+6,1 %) y nacional (+5,5 %). Almería representa el 18,8 % del total nacional, situándose como la provincia líder de España, por encima de Murcia (18 %), Valencia (13,7 %) y Huelva (8,3 %).

La borrasca Kristin anega los cultivos almerienses

Mojonera. / COAG Almería

El temporal de lluvia y viento que está afectando estos días a la provincia de Almería ha generado graves daños en el sector agrario. “Tenemos que lamentar daños en algunas estructuras de producción de invernadero, así como en muros de contención que se han venido abajo, pero sobre todo un número importante de inundaciones en invernaderos, con daños graves sobre los cultivos”, explica el secretario general de COAG Almería, Andrés Góngora.

Además, afirma que “esta lluvia se suma a la que venimos registrando durante todo el invierno, lo que ha generado una pérdida importante de producción y la proliferación de enfermedades en los cultivos, llegando incluso a tener que arrancar algunos de ellos de forma prematura”.

Desde Asaja Almería explican que, para la agricultura en general, siempre es positivo que llueva, y más en la provincia de Almería, ya que “la recarga de los acuíferos se produce gracias a estas lluvias y a las nevadas”. Sin embargo, “el problema aparece cuando estas lluvias se mantienen prolongadas en el tiempo, como está ocurriendo desde finales de año, provocando la aparición de enfermedades por la elevada humedad dentro de los invernaderos. Actualmente estamos valorando los daños”.

Góngora explica que las estructuras más antiguas son las más afectadas, “las que menos capacidad tienen para hacer frente a situaciones tan adversas como las que estamos atravesando”.

Aunque reconocen que la lluvia es beneficiosa para el sector agrario, especialmente para los cultivos de secano del interior de la provincia y para la recarga de los acuíferos, la situación de la última semana “es muy grave para muchísimos agricultores de nuestra provincia”, afirma Andrés Góngora.

Se han visto afectados cultivos como el pepino, el calabacín y el pimiento, “que se van a tener que arrancar; es imposible que se puedan salvar”, explica el secretario general. Desde COAG muestran especial preocupación por aquellos invernaderos inundados que están empezando a trasplantar sandía, ya que “este es un momento muy delicado de la campaña”.

Las zonas más afectadas por el temporal han sido las del Poniente almeriense. COAG hace hincapié en los daños en La Mojonera, Las Norias, El Ejido y en la parte baja del polígono de La Redonda. “Las lluvias reiteradas de las últimas semanas están provocando la proliferación de enfermedades que van a mermar la producción y, desgraciadamente, contamos con muy pocos productos fitosanitarios, por no decir ninguno, para poder combatirlas”, afirma Andrés Góngora.

“Es un año difícil que está suponiendo un importante descenso de la producción en la última semana de enero, lo que ha derivado en un incremento de los precios en origen”, concluye Góngora. 

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