Entrevista al presidente de la DOP Alcachofa de Benicarló, Víctor Moreno

Para Víctor Morera, el cultivo de alcachofa es “sencillo” y rentable. / DOP Benicarló
Julia Luz. Redacción.
La campaña de la Denominación de Origen Protegida Alcachofa de Benicarló avanza con buenas sensaciones. A pesar de un invierno especialmente lluvioso, la producción está respondiendo bien, la superficie cultivada se ha incrementado y los precios permiten mantener la rentabilidad del cultivo. En esta entrevista con el presidente del Consejo Regulador de la dop, Víctor Morera, hablamos del momento actual del sector, de la demanda y la certificación, de los retos que afrontan los productores y, cómo no, de qué supone para el sector la celebración del primer Congreso Nacional de la Alcachofa.
Valencia Fruits. La campaña de la Alcachofa de Benicarló comenzó el pasado noviembre con previsiones muy positivas. Una vez pasados estos primeros meses, ¿cómo se está desarrollando la campaña? ¿Está cumpliendo con las expectativas?
Víctor Morera. Sí, de momento, el rendimiento de los cultivos está siendo muy bueno. Este año contamos con 459 hectáreas, un 12% más de tierras cultivadas que en la campaña anterior, y hasta ahora la producción en kilos está yendo bastante bien. Calculamos que al final del año se alcanzarán entre 4 y 5 millones de kilos de alcachofa. En cuanto a la certificación, la intención es superar el millón de kilos certificados, aunque no toda la producción se certifica. Parte se destina a mercados y a la industria, y otra parte va a supermercados que no requieren productos certificados.
“Este año contamos con 459 hectáreas, un 12% más de tierras cultivadas que en la campaña anterior, y hasta ahora la producción en kilos está yendo bastante bien”
Aun así, alcanzar un millón o rozar el millón y medio de kilos certificados sería lo ideal para esta campaña.
VF. Hemos tenido unos meses bastante lluviosos. ¿Ha afectado esto a la producción?
VM. El clima adverso ha tenido cierto impacto, especialmente en la variedad Blanca de Tudela. La lluvia y la humedad excesiva pueden afectar a la calidad del producto final, provocando que los extremos de las alcachofas se oscurezcan un poco. Pero no está siendo un gran problema, estas alcachofas se pueden destinar perfectamente para industria, cuyos precios, este año, también están siendo muy competitivos.
Por otro lado, la variedad híbrida, la Green Queen, resiste mucho mejor a las lluvias persistentes. Su sistema radicular es muy potente, lo que permite que la planta absorba bien el agua y mantenga la calidad del producto, que hasta ahora está siendo muy buena.
En cuanto a las condiciones climáticas, el frío ha sido ideal y todavía no ha habido heladas. Las temperaturas nocturnas oscilan entre 5 y 10°C, perfectas para que las alcachofas se compacten y se “apiñen”, manteniendo la forma necesaria para la certificación.
VF. Este año se ha ampliado la superficie certificada. ¿Es esto el reflejo del aumento del número de productores?
VM. El número de productores apenas ha variado en los últimos años. Para esta campaña, somos 73. En esta zona, la alcachofa es un cultivo muy atractivo para los agricultores, de hecho, la mayoría tiene alcachofa, en mayor o menor medida.
Es un cultivo que permite pasar por el campo todas las semanas, ofrece buena rentabilidad y su manejo es sencillo. Se pueden producir muchos kilos y con pocas personas es suficiente, lo que hace que sea rentable y que el trabajo se optimice al máximo.
VF. ¿Qué diferencia a una alcachofa de Benicarló certificada de una que no lo es?
VM. La alcachofa de Benicarló certificada debe cumplir con características muy concretas: debe ser blanca, sin raspaduras, sin daños por heladas, con el pequeño hueco o “clotet” en la parte superior y un calibre mínimo de 6 cm.
Aun así, hay mucha producción con la misma calidad que no se certifica, simplemente porque algunos clientes finales no requieren la certificación. Podemos decir que, muchas veces, la calidad de la alcachofa es la misma, la diferencia está en cumplir con los criterios de certificación exigidos y en la trazabilidad que esto garantiza.
VF. ¿Cómo se está comportando la demanda?
VM. La demanda de alcachofa, sobre todo a nivel nacional, va aumentando año tras año. De hecho nuestro mercado principal es España, apenas enviamos fuera.
Esta campaña estamos viendo una demanda bastante estable, en línea con los kilos que solemos manejar, en un intervalo de entre 4 y 6 millones de kilos, según el año y los precios.
VF. Hablando de precios, ¿en qué rango se están moviendo este año? ¿Están siendo buenos para el agricultor?
VM. Durante esta primera parte de campaña, los precios en el campo han sido buenos. Es cierto que ahora, con más alcachofa proveniente de otras zonas productoras, se ha producido una ligera bajada, pero dentro de lo razonable. Actualmente, la media que cobramos por el producto ronda entre 1 y 1,5€ por kilo, lo que permite a los productores cubrir costes y obtener beneficios.
Por debajo de 1€ por kilo la rentabilidad se complica, porque los costes de la agricultura —fertilizantes, fitosanitarios, riego y planta de semilla— han subido y son cada vez más elevados. Por eso, para que el cultivo sea rentable, el precio debe superar ese umbral.
“En el congreso, el 27 y 28 de febrero en Benicarló, estarán reunidos todos los profesionales dedicados al cultivo de la alcachofa a nivel nacional”
VF. Este es el primer año que se celebra el Congreso Nacional de la Alcachofa. ¿Qué supone para ustedes?
VM. Es un evento muy importante para nosotros, porque reúne a todos los profesionales dedicados al cultivo de la alcachofa a nivel nacional: empresas comercializadoras, investigadores, otras IGPs y asociaciones de toda España, como las zonas de Tudela, Vega Baja o El Prat de Llobregat.
Durante el congreso se abordarán diferentes bloques temáticos para conocer la evolución del cultivo, analizar tendencias futuras y debatir cómo afrontar los retos del sector. Entre los temas que se tratarán están la digitalización, la protección y manejo de los cultivos frente al cambio climático, la industrialización para aprovechar mejor la alcachofa de menor categoría, así como nuevas estrategias comerciales y aspectos nutricionales del producto.
El congreso finalizará con una mesa redonda en la que participarán todas las IGP y figuras de calidad de la alcachofa, con el objetivo de debatir cómo potenciar la producción de calidad y su repercusión en el sector agrícola.
VF. La Alcachofa de Benicarló es un producto muy apreciado en el mercado nacional pero, ¿está en sus planes abrir nuevos mercados?
VM. En cuanto a mercados internacionales, el envío de alcachofa fresca está limitado por su alta calidad y corta vida útil, pues tras la recolección, la alcachofa certificada puede mantenerse entre 7 y 10 días. Esto hace que, de momento, sólo pueda comercializarse en zonas relativamente cercanas.
Algunos de los destinos más viables serían Francia e Italia, países que conocen y consumen alcachofa. Para llegar más lejos, la mejor opción es el producto elaborado o industrializado, como conservas, que permiten mantener la calidad durante más tiempo. Actualmente se está trabajando en diferentes fórmulas y también en la congelación para ampliar la exportación, pero el envío de producto fresco a grandes distancias sigue siendo complicado debido a la necesidad de una cadena de frío muy estricta.
VF. Mirando hacia el futuro, ¿cuáles cree que son los principales retos y oportunidades para la DOP?
VM. Uno de los principales retos es mantener la continuidad de los productores en un contexto agrícola que atraviesa dificultades, especialmente en lo que respecta a la renovación generacional. Actualmente contamos con 73 productores, muchos de ellos agricultores pequeños, y el hecho de que sigan dedicándose a la alcachofa demuestra que el cultivo sigue generando ingresos.
Otro desafío es aumentar la producción certificada. Hasta ahora hemos superado los 900.000 kg, y alcanzar el millón o un millón y medio de kilos, como he comentado al inicio, sería un gran éxito. Para lograrlo, es clave que los consumidores sigan demandando productos certificados y que los mercados respeten la trazabilidad y la calidad del producto.
En cuanto a oportunidades, mantener los productores actuales y consolidar la certificación son señales de que el sector sigue vivo y con potencial, mientras que aumentar la superficie y los rendimientos permitiría fortalecer aún más la presencia de la alcachofa de Benicarló en el mercado.








