La denominación de origen mantiene la calidad del producto y muestra la fortaleza de un sector vivo y estable que sigue apostando por este producto

El mercado principal de la DOP es el nacional, donde el producto cuenta con reconocimiento y fidelidad. / DOP Alcachofa Benicarló
Julia Luz. Redacción.
Hace casi 30 años que se ratificó la Denominación de Origen Alcachofa de Benicarló, un reconocimiento que puso a este producto valenciano en el mapa gastronómico nacional. Desde entonces, el cultivo ha sabido mantenerse estable, pese a los vaivenes propios del sector agrícola y las crisis que han sacudido —y sacuden— la horticultura en España.
A lo largo de los últimos años, el número de agricultores inscritos en la DOP se ha mantenido relativamente constante, entre 70 y 80 productores. Una estabilidad que refleja la implicación de distintas generaciones de agricultores que han hecho de la alcachofa un cultivo de referencia, manteniendo la tradición y los estándares de calidad que exige la certificación.
En cambio, la producción sí ha registrado las oscilaciones que caracterizan del sector agrícola. Algunas campañas alcanzaron cifras superiores al millón de kilos, consolidando la Alcachofa de Benicarló como un producto competitivo y productivo. Otras, como las de 2021/2022 y 2022/2023, sufrieron grandes caídas, con apenas 594 y 223 toneladas respectivamente, lo que puso a prueba la resistencia de este cultivo tan mediterráneo.
Esta campaña la superficie cultivada de alcachofa con DOP ha alcanzado un nuevo récord, con 461 hectáreas inscritas y 398 parcelas
Pero la recuperación es evidente. En esa senda de la estabilidad, las dos campañas siguientes ya mostraron un repunte en la producción, alcanzando 716 y 837 toneladas, lo que indica, además, la apuesta firme de los productores de la zona por la Alcachofa de Benicarló. Y lo que realmente demuestra que este cultivo amparado bajo una DOP está más vivo que nunca es el récord de superficie cultivada de esta campaña, con 461 hectáreas inscritas y 398 parcelas, datos que superan todos los registros anteriores.
La Alcachofa de Benicarló con denominación de origen sólo se comercializa a través de cuatro empresas, que coinciden en resaltar que este reconocimiento es una garantía de calidad y diferenciación
Según datos de la DOP, a fecha de 31 de enero de 2026 se han comercializado 319.960 kilos de Alcachofa de Benicarló correspondientes a esta campaña y, aunque aún queda por conocer cómo se desarrollará el resto de la temporada, las voces del sector son optimistas. Según el propio presidente de la DOP, Víctor Morera, alcanzar entre un millón y un millón y medio de kilos sería todo un éxito, un hito que mostraría la buena salud del cultivo y el esfuerzo de agricultores y empresas por mantener la calidad que caracteriza a este producto.
Garantía de calidad
La historia de la Denominación de Origen Alcachofa de Benicarló se remonta a mediados de los años 90, en 1994 se empezaron a diseñar las bases, y en 1998 la Conselleria de Agricultura de la Generalitat Valenciana ratificó oficialmente la DOP. En los años siguientes, la denominación obtuvo reconocimiento nacional y europeo, y desde 2009 se encuentra acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación y Certificación, renovando su certificación en 2016.
Actualmente, la Alcachofa de Benicarló con denominación de origen sólo se comercializa a través de cuatro empresas, que coinciden en resaltar que este reconocimiento es una garantía de calidad y diferenciación frente a otras alcachofas.
“La zona geográfica donde nos encontramos, con su clima, su tierra y su agua hacen que la Alcachofa de Benicarló sea diferente a otras alcachofas”, afirma Lourdes Senar, de Senar Caldés. Añade que la certificación aporta reconocimiento a un producto que se hace con calidad, destacando el valor que supone la DOP para productores y consumidores.
En la misma línea, Carlos Miravet, responsable comercial de hortalizas de Benihort, señala que “la denominación de origen es un sello de confianza de cara al consumidor”, mientras que José Miguel Fuster, de Frudex, subraya que “hay clientes que demandan específicamente la alcachofa DOP porque es un producto excelente”. Para cerrar, José Pascual Berga Añó, de Pascual Berga, apunta que “esta campaña haya aumentado la superficie certificada es un símbolo de que la calidad de la Alcachofa de Benicarló sigue apreciándose, tanto por los agricultores como por los consumidores”.
Tradición e ¿innovación?
Mantener la calidad del producto sigue siendo el pilar de la DOP, pero eso no está reñido con la innovación ni impide que el cultivo evolucione. El responsable comercial de Benihort explica que “desde hace aproximadamente un par de años, también podemos certificar la variedad híbrida, la Green Queen, lo que permite ampliar la ventana de comercialización. En esta zona, los primeros campos de la híbrida se empiezan a recolectar en octubre, y llegan al mercado en noviembre y diciembre, manteniendo buena calidad hasta finales de ese mes. A continuación, de enero a marzo, se recolecta la variedad Tudela, que proporciona sus mejores piezas durante esos meses. Tras finalizar la campaña de la Tudela, entre abril y mayo comienza el rebrote de la híbrida, cerrando así el ciclo anual de producción”.
Por su parte, Lourdes Senar apunta que “nuestro objetivo es que el producto continúe manteniendo la calidad que le caracteriza, porque es un producto único”, resaltando cómo la innovación se combina con la tradición para ofrecer siempre lo mejor al mercado.
Comercialización
El mercado principal de la Alcachofa de Benicarló DOP es el nacional, donde el producto cuenta con reconocimiento y fidelidad. Como explican desde Senar Caldés, “nuestra comercialización es toda nacional, porque quien conoce el producto, pide que sea alcachofa con Denominación de Origen de Benicarló”.
En general, la distribución se centra en mercados nacionales estratégicos. José Pascual Berga detalla que ellos destinan “la alcachofa certificada íntegramente a mercados nacionales, como Mercamadrid, Mercabarna o Mercasabadell. No exportamos y tampoco trabajamos con grandes cadenas de supermercados, ya que la comercialización se orienta principalmente a las tiendas de barrio de toda la vida”.
Alguna de estas cuatro empresas sí combina la venta nacional con una exportación limitada. En Benihort explican que sobre todo su mercado es nacional: “Bilbao, Barcelona, Valencia y Madrid. Además, trabajamos mucho con cadenas de supermercados. También atendemos a clientes que vienen a comprar directamente a la puerta de nuestras instalaciones”, pero también hacen algunos envíos a otros países: “en cuanto a exportación, hacemos algo hacia Francia, aunque no certificada, y allí buscan alcachofas más grandes y gruesas”.
En efecto, José Miguel Fuster coincide y concreta que “sí es cierto que se exporta, sobre todo en primavera, coincidiendo con el rebrote, hacia zonas como Francia, donde se demandan calibres muy grandes, de unas 16 piezas por caja aproximadamente”.
En este contexto, la pregunta sobre si la Alcachofa de Benicarló DOP podría ampliar su horizonte más allá del mercado nacional surge de forma natural. Para Carlos Miravet, la respuesta es matizada, porque “a nivel europeo, y por desgracia, la alcachofa sigue siendo un producto poco conocido: muchos consumidores no la conoce, ni saben cómo cocinarla o cómo comerla. Sin embargo, creo que sería un paso interesante abrir nuevos mercados, especialmente aprovechando la variedad híbrida”.
Miravet explica que la variedad Tudela no tiene tanta resistencia para transporte, mientras que la híbrida puede mantenerse hasta siete días, lo que facilita la exportación. “Este es un aspecto a valorar. No obstante, a nivel de producción, en esta zona llevamos muchos años con una producción estable. Es cierto que este año se ha plantado más híbrida que Tudela por primera vez, pero necesitaríamos aumentar la producción para poder exportarla. De momento, toda nuestra cosecha encuentra una buena salida en el mercado nacional”, concluye.
Así, pese a las limitaciones para la exportación, la Alcachofa de Benicarló DOP sigue mostrando un sector fuerte y con proyección. Combina tradición e innovación, manteniendo su calidad y carácter único tras casi tres décadas. Las nuevas variedades amplían la comercialización, y la estabilidad de los productores, la recuperación de la producción y el récord histórico de superficie en 2025/2026 muestran un sector sólido y vivo que sigue consolidándose como referente y con potencial para crecer en nuevos mercados.
I Congreso Nacional de la Alcachofa
El I Congreso Nacional de la Alcachofa se celebrará los días 27 y 28 de febrero de 2026 en el Magatzem de la Mar de Benicarló y nace como un punto de encuentro profesional para analizar el presente y el futuro de uno de los cultivos más representativos del territorio.
Está organizado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Alcachofa de Benicarló y por la Fundación Cajamar, y cuenta con el respaldo de la Diputación de Castellón y los Ayuntamientos de Benicarló, Cálig y Peñíscola, además de diferentes empresas y entidades del sector.
A lo largo de las dos jornadas se abordarán cuestiones clave relacionadas con el cultivo y la cadena de valor de la alcachofa, desde la innovación agronómica, la digitalización y la adaptación al cambio climático hasta la protección fitosanitaria, la sostenibilidad, la transformación industrial, la comercialización, las nuevas tendencias de consumo y el valor de las figuras de calidad diferenciada.
El segundo día, además de las ponencias, está prevista una visita a campo, almuerzo y la tradicional “torrà” de alcachofas como actividad de clausura.
De esta manera, el congreso pretende ser un foro de referencia nacional para compartir conocimiento, experiencias e innovación, conectando producción, investigación, comercialización y gastronomía en torno a uno de los productos más representativos del territorio valenciano.
Acceso a las páginas especiales de Alcachofa (9-13) en el ejemplar de Valencia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.







