“Intercitrus ha vuelto. Ahora sí”, por Cirilo Arnandis

El Presidente de Frutas y Hortalizas de Cooperatives Agro-Alimentàries, Cirilo Arnandis, opina sobre la aprobación de la extensión de norma de Intercitrus

Intercitrus va a poder poner en práctica la extensión de norma que fechas atrás presentó al Ministerio de Agricultura para su aprobación y posterior publicación en el BOE. / Archivo

Cirilo Arnandis (*)

En infinidad de ocasiones nos dicen eso de que “Tengo una noticia buena y una mala, ¿por cuál empiezo?”. Lo más habitual es empezar por la mala noticia, esperando deshacerte en primer lugar, de lo menos grato, en un intento de generar un final agradable, o al menos con buen sabor de boca. Así, en la última semana bien podemos decir que, como mala noticia, el campo sigue en la calle manifestándose para denunciar el perjuicio que supone para determinados sectores, entre los que se encuentran nuestros cítricos, el acuerdo firmado con Mercosur. Por otra parte, y como buena noticia, hay que felicitarse por el hecho del informe favorable, por parte del Consejo General de Organizaciones Interprofesionales Agroalimentarias, como trámite previo a la solicitud de aprobación de una extensión de norma, por parte de la Interprofesional Citrícola Española, Intercitrus.

“La aprobación de la extensión de norma de Intercitrus no cabe más que recibirla como un éxito de todos los participantes en la producción y comercialización de las naranjas y mandarinas, y también lo es del resto de operadores de la cadena, que se garantizan el suministro de un producto de calidad, saludable y de impacto positivo en el territorio”

Empezando por lo malo, o por lo bueno, según para quien, Mercosur parece la consecuencia de una necesidad de posicionamiento de la Unión Europea en el actual contexto geoestratégico mundial. Sin el amparo militar de Estados Unidos, y con la ruptura de las reglas que hasta la fecha venían ordenando el comercio mundial, quienes pueden imponen sus normas para acceder a sus mercados, así lo hacen. Europa tiene necesidad de posicionarse en este nuevo escenario, donde hay que reconocerlo, aún no es potencia al nivel de Rusia, China o Estados Unidos. Es por ello que al Viejo Continente tan solo le queda la baza de la unidad. Esa que desde fuera pretenden bombardear, y que algunos, a sabiendas de esta necesidad, pretenden hacerla pagar muy cara. A este respecto, cabe recordar las palabras de Enrico Letta, autor del informe que popularmente lleva su nombre, presentado a los líderes europeos sobre el futuro del mercado único, en las que decía que “en Europa hay dos tipos de países, los que son pequeños, y los que todavía no se han dado cuenta que son pequeños”.

Pero de igual manera que Mercosur es una oportunidad para un buen número de sectores económicos y de servicios, entre los que también se incluyen diferentes sectores agroalimentarios, caso del vino o del aceite, también es cierto que es un misil en la línea de flotación caso de los cítricos. Y es en ese contexto en el que hay que entender las críticas y recelos de algunos sectores como el nuestro. El actual arancel de exportación de zumo de naranja a Europa, por parte del principal proveedor, Brasil, es del orden del 12,5%. Es un gravamen que se reducirá paulatinamente hasta su desaparición en un periodo de 7 años. Esto supondrá un menor coste para los competidores de la industria del zumo española, la cual no puede minorar sus costes propios en ningún otro concepto que no sea la materia prima. Como quiera que no podemos reducir el precio de nuestra mano de obra, de la electricidad, o del transporte, lo único que queda para ser igual de competitivos que a fecha de hoy es reducir el precio que se le pagará a los productores por su fruta. Y el valor de esta reducción, en estos momentos, se espera que será superior al 20%. Así pues, quien tiene en el horizonte cobrar menos por su cosecha, es normal que no está de acuerdo y proteste.

Se nos dice que para impedir ese perjuicio se ha aprobado un sistema de protección consistente en que, de forma automática, se aplicará un sistema de restitución de aranceles en el caso que, o bien los precios, o bien los volúmenes importados, superen el umbral del 5% sobre el valor de la media de las tres campañas anteriores. Este sistema, el cual venimos en conocer como las “cláusulas de salvaguardia”, sobre el papel parece un sistema plausible y en este sentido es de agradecer el esfuerzo realizado por Bruselas y en especial por el Parlamento Europeo, para trabajar en la adopción de soluciones al problema. Pero lo cierto es que el sector está inmerso en una crisis de confianza con las instituciones comunitarias, pues en más de una y de dos y de tres ocasiones, del dicho al hecho ha habido un buen trecho. Por más que se nos diga desde Bruselas que el sistema es un hito histórico, y que será eficaz, la historia nos incita a desconfiar. Y es que un mensaje tan contradictorio como el que nos transmiten cuando dicen que la PAC viene con un recorte inicial del 22%, pero que para la agricultura no van a haber recortes, no hace más que alimentar recelos y miedo a un nuevo engaño.

“Se puede decir que Intercitrus ha vuelto para liderar al sector, y para ser lo que nunca debió de dejar de ser. Ojalá que la historia sirva para aprender de ella, poniendo en valor todo lo que de positivo se pueda hacer”

Pero pasemos ahora a la buena noticia, que no es otra que Intercitrus va a poder poner en práctica la extensión de norma que fechas atrás presentó al Ministerio de Agricultura para su aprobación y posterior publicación en el BOE. De esta forma, se facilitará que se puedan recaudar alrededor de unos cinco millones de euros anuales durante las cinco próximas campañas, a razón de 1,2 euros/t que serán sufragados a partes iguales entre productores y comercializadores de naranjas y mandarinas. Así se cierra el periodo de penumbra por el que transitó esta organización interprofesional, generando un clima positivo que siempre ayuda y, por encima de todo, poniendo a disposición del sector medidas que es seguro le serán de mucha utilidad. Bien se puede decir que Intercitrus ha vuelto para liderar al sector, y para ser lo que nunca debió de dejar de ser. Ojalá que la historia sirva para aprender de ella, poniendo en valor todo lo que de positivo se pueda hacer.  

No sé si cinco millones de euros anules es mucho o poco en el actual escenario, pero lo cierto es que nada, como hasta la fecha, es bastante menos. La promoción es una demanda unánime del sector, por lo que será la principal línea de actuación de las medidas que se impulsarán con esta extensión de norma. Es vital por dos razones: el descenso del consumo de naranjas y mandarinas y la competencia exterior derivada, no ya de los actuales y futuros acuerdos con países terceros, sino también de la ausencia de reciprocidad en las exigencias productivas del agricultor europeo respecto del extracomunitario. Hay que poner en valor el producto europeo de calidad y de la más alta garantía en relación con la seguridad alimentaria. Y aquí es especialmente significativo el transmitir y fomentar el conocimiento de las propiedades del zumo de naranja o de mandarinas 100% natural, y en especial el elaborado con fruta de origen comunitario, a la vista de lo que nos viene desde Brasil dentro del contexto de Mercosur. Con ello, en la medida que se destine más fruta a su transformación, se reducirá presión al mercado de naranjas y mandarinas en fresco.

El miedo a qué ocurrirá si alguna vez llega a nuestras explotaciones el temido HLB existe, y causa gran preocupación en el sector. Es por ello que las medidas en el marco de la investigación y desarrollo propuestas por Intercitrus hacen especial hincapié en un plan integral de mejora vegetal frente a esta enfermedad. Con esta actuación, el sector se responsabiliza y participa en medidas de investigación y desarrollo que permitan salvaguardar nuestra citricultura si esta bacteria llegase algún día a nuestros árboles. Y es que, a la vista de los resultados de quienes tienen que trabajar para que no nos lleguen plagas de cuarentena procedentes de países terceros, no cabe otra actitud que la de anticiparse a los acontecimientos, y estar preparados por si algún día hay que actuar. Esta enfermedad es una de las más devastadoras para la producción de cítricos a nivel mundial, y si no, que se lo pregunten a los citricultores de Florida, en Estados Unidos, con una reducción de su cosecha citrícola del 85% desde el momento que se detectó esta enfermedad. 

También se incluyen en este apartado la aplicación de técnicas de edición genética, la obtención de nuevas variedades sin semillas y mejor adaptadas al entorno, así como el refuerzo de la gestión integrada. 

Por último, la tercera principal línea de actuación se centrará en la defensa fitosanitaria y la defensa contra plagas y enfermedades. Aquí se incluirá la colaboración con los programas de vigilancia en las distintas comunidades autónomas con producción de naranjas y mandarinas. Con todo ello se cierra un plan integral de actuación, muy necesario para el presente y futuro de la producción y comercialización de las naranjas y mandarinas españolas.

“Dejando atrás la historia, solo sé que este acuerdo de extensión de norma alcanzado por Intercitrus no perjudica a nadie y que estamos mejor con acuerdo que sin acuerdo. Esta es la grandeza de una organización que ha aprendido de sus errores, y que ahora quiere recuperar el terreno perdido, haciendo lo más difícil, que no es otra cuestión que poner en valor medidas necesarias para el sector de las naranjas y de las mandarinas”

Si bien la aprobación de la extensión de norma no cabe más que recibirla como un éxito de todos los participantes en la producción y comercialización de las naranjas y mandarinas, también lo es del resto de operadores de la cadena, que se garantizan el suministro de un producto de calidad, saludable y de impacto positivo en el territorio. Dejando atrás la historia, solo sé que este acuerdo de extensión de norma alcanzado por Intercitrus no perjudica a nadie y que estamos mejor con acuerdo que sin acuerdo. Esta es la grandeza de una organización que ha aprendido de sus errores, y que ahora quiere recuperar el terreno perdido, haciendo lo más difícil, que no es otra cuestión que poner en valor medidas necesarias para el sector de las naranjas y de las mandarinas.  

(*) Presidente de Frutas y Hortalizas de Cooperatives Agro-Alimentàries